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Entrevista | Gema Moreno-Bueno Jefa del Laboratorio de Investigación Traslacional de la Fundación MD Anderson Cancer Center España

Gema Moreno-Bueno, investigadora: «La biopsia líquida cambiará en varios cánceres las guías clínicas»

Coordina junto a la investigadora del IDIS Laura Muinelo un proyecto europeo que busca desarrollar un algoritmo que identifique aquellas pacientes con cáncer de endometrio en riesgo de recaída

La investigadora Gema Moreno-Bueno en el Simposio Biopsia Líquida

La investigadora Gema Moreno-Bueno en el Simposio Biopsia Líquida / Antonio Hernández

Koro Martínez

Koro Martínez

Santiago

Gema Moreno-Bueno coordina junto a la investigadora del IDIS Laura Muinelo un proyecto europeo que busca desarrollar un algoritmo que identifique aquellas pacientes con cáncer de endometrio en riesgo de recaída. La investigadora defiende la fiabilidad y viabilidad que muestra la biopsia líquida en el abordaje de diferentes procesos tumorales.

¿Qué es el proyecto ECLAI sobre cáncer de endometrio?

Es un proyecto europeo con el que pretendemos identificar un clasificador que diga qué pacientes con cáncer de endometrio tienen riesgo de recaída. Hemos combinado aproximaciones genómicas, datos clínicos y epidemiológicos, así como los de la biopsia líquida, y utilizando técnicas de inteligencia artificial nos ha permitido caracterizar un algoritmo que clasifica con alta especificidad las pacientes que van a recurrir. Es muy relevante porque es un cáncer de buen pronóstico si se diagnostica cuando está en el útero, pero si la enfermedad recurre o hay metástasis, podemos pasar de un 80% de supervivencia a un 20%.

¿Quiénes lo integran?

Es un proyecto europeo que coordino con la investigadora del IDIS Laura Muinelo, y en el que también participan Camilla Krakstad de la Universidad de Bergen, Marcin Stanislaw Bobiński del Hospital Universitario de Lublin y Andrés Salumets, del Tervisetehnoloogiate Arenduskeskus de Tartu. Llevamos tres años, está en la fase final y ahora intentamos conseguir fondos para validarlo en más muestras. Hemos incluido más de 300 pacientes, pero la idea sería diseñar un ensayo clínico en el que pudiéramos aplicar nuestro algoritmo desde el principio y ver que funciona y que tiene la fidelidad demostrada en las muestras analizadas.

¿De qué hospitales proceden las pacientes analizadas?

Fundamentalmente del CHUS de Santiago, del MD Anderson Cancer Center de Madrid, y de Noruega, Polonia y Estonia. Es un proyecto multidisciplinar y con una recogida de forma prospectiva; es decir, que las pacientes están en seguimiento. Hemos acumulado 372 variables y les hemos aplicado técnicas de inteligencia artificial y de aprendizaje autónomo para ver el peso específico a la hora de clasificarlas como de bajo o alto riesgo de recaída.

Colaboración estrecha con el CHUS

¿Cuánto tiempo lleva investigando en biopsia líquida?

Llevamos ya muchos años colaborando con el CHUS, con Laura Muinelo y Miguel Abad. Primero empezamos con consorcios financiados por la AECC hace más de una década y ahora con el proyecto europeo. Lo más relevante es que siempre lo hacemos en consorcios, con varios grupos de investigación, lo que nos permite acumular más muestras y hacerlo de una forma más transversal.

Una relación muy estrecha.

Sí, y tiene muchas ventajas trabajar en equipo para intentar mejorar la calidad de vida del paciente oncológico, para mí es la unica forma de avanzar. El grupo de Rafael López es pionero en biopsia líquida, en mi caso aporto la parte de conocimiento en genómica. Cada grupo tiene su área de confort y todos aportamos, lo que se traduce en resultados que pueden cambiar las guías clínicas. En ECLAI las pacientes ya tienen cáncer de endometrio, pero queremos adelantarnos a posibles recaídas, una necesidad clínica no cubierta.

Aprendizaje continuo sobre la biopsia líquida

¿En qué se ha avanzado en biopsia líquida a lo largo de estos años?

Uno de los hitos fundamentales ha sido la mejora de la metodología, poder detectar con mayor fiabilidad el DNA tumoral circulante en sangre y en cantidades más pequeñas. Y la acumulación de datos nos ha permitido mejorar incluso en saber cuándo hay que realizar la extracción de sangre y qué pacientes se pueden beneficiar de ello. Ha sido un aprendizaje continuo de cómo hacer las cosas mejor, y siempre en equipo, de forma que todos colaboren desde su área de conocimiento para llegar a unos objetivos mejores y más fiables.

¿Qué aporta este encuentro?

Es todo un referente. Sabes que en enero hay este simposio, al que cada vez acude más gente y en el que se ponen sobre la mesa los últimos avances a nivel nacional e internacional, con lo que si trabajas en este ámbito no te lo puedes perder.

¿Se extenderá la biopsia líquida al sistema público de salud?

La pregunta es por qué no está ya. Necesitamos seguir aprendiendo mucho, pero acabará en la cartera de servicios. Y tengo claro que cambiará algunas guías clínicas de seguimiento de pacientes en diversos tipos de cáncer. En el de pulmón está más consolidado, pero en otros está mostrando su fiabilidad y viabilidad de forma similar. Estoy convencida de que modificará las guías clínicas de muchos tumores. En otros países ya se está incorporando y se está haciendo bien.

Proyectos con Rafael López

¿Colaboran en otros proyectos con el CHUS?

Sí. Obviamente, yo que me muevo en el mundo del cáncer de mama, cuando hemos empezado proyectos de células tumorales circulantes en mama, lo hemos hecho en colaboración con el grupo de Rafael López porque ha sido pionero en este ámbito y los investigadores que lo conforman son también referentes. Yo que estoy en Madrid, si desarrollo un proyecto con biopsia líquida, sé a dónde tengo que llamar porque ellos tienen la experiencia, saben cómo hacerlo y te van a ayudar y aportar.

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