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Raxoi paraliza el contrato del transporte tras cinco recursos de empresas al pliego

El gobierno local suspende cautelarmente el plazo de presentación de ofertas mientras el TACGAL analiza las impugnaciones | Confía en la «solidez» del expediente y aguarda el dictamen del tribunal para reactivar el proceso

Dos de los autobuses urbanos alquilados que prestan actualmente el servicio

Dos de los autobuses urbanos alquilados que prestan actualmente el servicio / Antonio Hernández

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

El Concello de Santiago ha decidido paralizar temporalmente el plazo de presentación de ofertas del nuevo contrato del transporte urbano después de que varias empresas interpusieran cinco recursos ante el Tribunal Administrativo de Contratación Pública de Galicia (TACGAL). La alcaldesa, Goretti Sanmartín, explicó en rueda de prensa que la decisión se adopta por «prudencia» mientras se analizan las impugnaciones y con el objetivo de garantizar la transparencia y la igualdad de trato entre las compañías interesadas.

Aunque la suspensión cautelar dictada por el tribunal no afectaba inicialmente al calendario —el plazo concluía el 9 de febrero—, el gobierno municipal ha optado por detenerlo hasta que el órgano administrativo se pronuncie. «Decidimos suspendelo até que o TACGAL se pronuncie e, chegado ese momento, amplialo de maneira razoábel para garantir a transparencia e a igualdade entre todas as empresas», señaló la regidora.

Sanmartín detalló que los cinco recursos no son idénticos, aunque algunos coinciden en varios puntos. Las alegaciones se centran en cuestiones técnicas relacionadas con los requisitos de solvencia exigidos a las empresas, los derechos laborales del personal, el número de autobuses contemplados en el contrato y los plazos previstos para que los vehículos estén plenamente operativos. «Son cuestións técnicas relacionadas coa solvencia, cos dereitos laborais do persoal, co número de autobuses e cos prazos para que estean en funcionamento», explicó la alcaldesa, que indicó que el Concello ya ha remitido toda la documentación solicitada al TACGAL.

Asegura la solidez del expediente

En el turno de preguntas, la regidora insistió en que el ejecutivo local confía en la solidez del expediente y en que el procedimiento pueda continuar. «Pensamos que este é un expediente sólido e agardamos que prospere en ben do interese público», afirmó.

Preguntada por la posibilidad de que el TACGAL obligue a modificar los pliegos del contrato, Sanmartín evitó adelantar escenarios concretos. «Imos agardar a ver o pronunciamento do TACGAL», respondió, subrayando que es el tribunal administrativo quien debe emitir la resolución definitiva tras analizar los informes remitidos por el Concello.

Mientras tanto, el gobierno municipal aprovechará este periodo para responder a las dudas planteadas por las empresas en la plataforma de contratación pública. Según explicó la alcaldesa, una vez se resuelvan las impugnaciones se abrirá un nuevo plazo que permitirá a las compañías decidir si concurren finalmente a la licitación en igualdad de condiciones.

El nuevo contrato del transporte urbano es uno de los de mayor envergadura económica de la legislatura y uno de los servicios municipales con mayor impacto en la vida diaria de la ciudadanía, por lo que la paralización temporal del proceso genera una fuerte expectación tanto política como social. Sanmartín recordó que la presentación de recursos es habitual en contratos de esta magnitud. «En contratos deste tipo é absolutamente habitual que se presenten recursos», señaló a la vez que reiteró que el Concello defenderá técnicamente su propuesta ante el tribunal. La alcaldesa recalcó que la decisión de suspender los plazos no implica la anulación del procedimiento, sino una pausa cautelar hasta que se pronuncie el TACGAL. «Confiamos en que, unha vez resoltas as cuestións suscitadas, poidamos continuar co procedemento», apuntó.

Licitado hace apenas un mes

La suspensión del plazo de presentación de ofertas se produce apenas un mes después de que el Concello de Santiago desbloquease la licitación del nuevo contrato del transporte urbano, un procedimiento aprobado en junta de gobierno el pasado diciembre tras acumular años de retrasos administrativos, cambios en el modelo de gestión y problemas derivados del envejecimiento de la flota.

La dimensión económica del expediente es una de las claves del proceso: el contrato prevé un importe global superior a los 250 millones de euros, con una primera licitación por 128 millones y una duración de 13 años. El concejal de Movilidad, Xan Duro, incidió entonces en que el objetivo era «desbloquear unha situación enquistada desde hai demasiado tempo».

El gobierno municipal presentó aquel acuerdo como el punto de partida de un nuevo modelo de movilidad urbana, con un fuerte peso de la subvención pública para contener las tarifas. El Concello asumirá más del 50 % del coste del servicio, lo que permite que el billete con bono apenas se incremente hasta los 0,63 euros y que se mantengan las bonificaciones vigentes para escolares y pensionistas.

Entre las principales novedades del contrato presentado en diciembre figuran la renovación tecnológica del servicio, con una nueva aplicación móvil que permitirá seguir los autobuses en tiempo real, así como una profunda modernización de la flota, que pasará de 43 a 67 vehículos, con una apuesta por la electrificación y el gas natural. Los pliegos también contemplan un rediseño del mapa de líneas, la creación de un servicio nocturno y nuevas conexiones interurbanas con Ames y Oroso a través de la futura línea TranSantiago.

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