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La explosión de Vista Alegre en Santiago fue provocada por una fuga voluntaria de dos bombonas de gas y encender un cigarrillo

Es la principal línea de investigación que sigue la policía

Edificio de la calle Vista Alegre precintado tras la explosión

Edificio de la calle Vista Alegre precintado tras la explosión / Antonio Hernández

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

La investigación sobre la explosión registrada el pasado sábado en una vivienda del número 76 de la calle Vista Alegre, en Santiago, ha dado un giro relevante en las últimas horas. Según ha podido saber este periódico, los investigadores consideran que la deflagración fue provocada después de que la persona que se encontraba en el interior del piso abriera voluntariamente dos bombonas de butano que en el momento que llegaron los bomberos al lugar de los hechos estaban perdiendo gas.

De acuerdo con estas fuentes, los recipientes no presentaban una fuga accidental previa, sino que habrían sido manipulados por el propio ocupante de la vivienda, que procedió a abrirlos de forma intencionada, liberando el gas en el interior del inmueble. Aunque todavía se investigan todos los detalles, en un primer momento —pese al grave estado en el que se encontraba tras la explosión— el herido habría manifestado que abrió las bombonas intencionadamente.

Los agentes apuntan a que la explosión se produjo cuando, tras acumularse el gas en la vivienda, la persona encendió un cigarrillo. La chispa habría entrado en contacto con la atmósfera saturada de butano, provocando la violenta deflagración que sacudió el edificio y causó importantes daños estructurales.

Tal y como ya se había informado, cuando los bomberos llegaron al lugar localizaron las dos bombonas fugando en la parte trasera del inmueble, en la zona correspondiente a la cocina. La fuerza de la explosión provocó el colapso parcial de la cubierta y de la fachada posterior del edificio, lo que obligó a las autoridades a precintar el inmueble al no reunir condiciones suficientes de seguridad y habitabilidad.

Hipótesis de acto provocado

La Policía Científica regresó este lunes al edificio para continuar con los trabajos técnicos, después de que la primera inspección, realizada en la noche del suceso, se viera limitada por los riesgos estructurales y la falta de visibilidad. La investigación continúa abierta, aunque las nuevas conclusiones refuerzan la hipótesis de que se trató de un acto provocado por el propio ocupante del piso.

El herido, que sufrió quemaduras de consideración en gran parte del cuerpo, permanece ingresado en la unidad especializada de grandes quemados del Chuac, adonde fue trasladado tras una primera atención en el Hospital Clínico Universitario de Santiago. Fuentes policiales indican que, pese a la gravedad de las lesiones, no se encuentra en estado crítico y se confía en su evolución favorable.

Los investigadores continúan a la espera de poder tomarle declaración en profundidad cuando su estado de salud lo permita, ya que su testimonio será clave para cerrar la reconstrucción definitiva de los hechos. Según las mismas fuentes, se trataría de una persona con antecedentes de problemas de salud mental, un factor que también está siendo tenido en cuenta dentro de la investigación.

Mientras tanto, el edificio permanece precintado y bajo supervisión técnica, a la espera de nuevas evaluaciones estructurales que determinen el alcance real de los daños y las condiciones necesarias para que los vecinos puedan regresar con seguridad a sus casas.

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