Entrevista | Concepción Losada Presidenta del Padroado del Museo do Pobo Galego
«Que el Museo do Pobo Galego necesita más fondos es evidente»
El centro busca nueva dirección tras la dimisión del antropólogo Lois Ladra por falta de «recursos y medios»

Concepción Losada, presidenta del Padroado del Museo do Pobo Galego / N. S.

Concepción Losada (Ourense, 1960) asumió la presidencia del Patronato del Museo do Pobo Galego en 2022. Profesora de Medicina de la Universidade de Santiago de Compostela, sucedió en el cargo a intelectuales de la talla de Xaquín Lorenzo Fernández, Antonio Fraguas, Isaac Díaz Pardo o Justo Beramendi. Losada se muestra preocupada por la necesidad de encontrar más fondos para cuidar de una institución creada en 1976 para velar por las diferentes manifestaciones de la cultura tradicional gallega, que en ese momento se veían ya amenazadas por el proceso de cambio económico y social. En noviembre del año pasado dimitía su director, Lois Ladra aduciendo que la falta de "recursos y medios" le impedían poner en marcha "su programa de actuación".
La asamblea del Museo do Pobo se reunió este sábado para abordar la falta de dirección. ¿Qué se ha decidido?
La decisión fue seguir trabajando y tomar las decisiones con calma. Queremos definir mejor cuáles son nuestras necesidades. Hubo una asamblea ordinaria en diciembre en la que había que aprobar los presupuestos y actividades y allí decidimos posponer hasta ahora abordar la falta del puesto de director. A lo mejor hay que replantearse las funciones que se le van a pedir al nuevo director o la forma de seleccionar a la persona adecuada.
¿Comparte el Padroado la visión de Lois Ladra de que no hay recursos suficientes para gestionar el Museo?
Que el Museo do Pobo necesita más fondos es un hecho evidente, es una institución muy grande y cada vez hacen falta más recursos. Desde el patronato hacemos todo lo posible por incrementarlos, en los últimos años hemos conseguido más aportación de las instituciones y multiplicamos el número de socios, empresas o entidades o mismo personas físicas que aportan una cantidad de dinero sensiblemente importante.
Su predecesor en el cargo, Justo Beramendi, dijo en alguna ocasión que había que lograr también implicar más a las empresas.
Sigue faltando, pero también es verdad que a lo mejor no tienen que entrar por la puerta las empresas aportando sino que deberíamos llegar nosotros hasta ellos y transmitirles que este proyecto interesa.
¿Hasta cuánto ha crecido el presupuesto?
Estamos muy cerca del millón de euros anuales, pero tenemos un edificio que mantener muy grande, unos trabajadores que cobran sus nóminas, para la magnitud de actividades que tenemos son poquísimos. Necesitaríamos incrementar personal, pero para hacerlo hay que tener cierta estabilidad presupuestaria, no puedes contratar si no sabes con cuánto dinero puedes contar para el siguiente ejercicio.
¿Qué plantilla tiene el Museo?
Desde técnicos hasta el personal de la limpieza, llegamos al equivalente a 13 personas a jornada completa. Aquí se atienden a escolares de toda Galicia, se organizan exposiciones, se atienden consultas, la biblioteca... Se trabaja mucho con pocas personas contratadas y con mucho aporte de personas voluntarias.

Concepción Losada en la escalera heicoidal, símbolo del Museo do Pobo Galego / N. S.
El Consello de Goberno y usted como presidenta del Padroado están ahora dirigiendo el Museo do Pobo también sin renuneración.
Sin cobrar nada, sí. Y los socios y socias que organizan actividades o colaboran en visitas tampoco cobran. Eso no quiere decir que no sean profesionales. Hay personas como nuestra vicepresidenta con 30 años de trabajo voluntario, que ya querrían tener profesionales así en cualquier centro de la red museística de España. El anterior presidente del patronato, Justo Beramendi, lo mismo. Fue una suerte tener un catedrático de universidad de su prestigio trabajando voluntariamente aquí todas las tardes.
Beramendi fue junto con figuras como Antonio Fraguas, Díaz Pardo o Filgueira Valverde uno de los fundadores del Museo do Pobo. Teme el patronato que en el futuro no aparezcan estos perfiles?
Tenemos mucho miedo de esto. Ya nos pasó en su momento cuándo faltó Carlos García Martínez. Temíamos que no hubiera un director no empleado, que hiciese el trabajo que hizo él de manera voluntaria durante 40 años y entonces contratamos a un director profesional. Hay personas que no se pueden permitir realizar ese trabajo de forma voluntaria pero sí si tienen una remuneración. También es verdad que cuando es una persona de la casa la que asume el cargo, el conocimiento de la institución viene dado, pero cuando es de fuera puede ser que el encaje sea más difícil.
¿Pero creéis que es necesaria la figura del director remunerado?
Claro. El primer director remunerado de fuera fue Lois Ladra.
¿Hay problemas de relevo generacional?
Sí, pero para los cargos que requieren de mucha dedicación. No hay problemas ni de socios, ni de miembros del patronato. Pero no es lo mismo venir a una asamblea dos veces al año o asesorar puntualmente en algún tema que tener una responsabilidad que ocupe todos los días. El anterior director trabajaba por las mañanas y luego por las tardes estaba aquí, eso es un esfuerzo tremendo y como ya no hay quien lo haga necesitamos un director al que se le remunere. Pero tiene que ser un director que conozca la casa para hacerla suya.
¿En qué sentido?
El Museo do Pobo Galego es, por ley, el centro sintetizador de todos los museos de Galicia. Aunque somos una entidad privada, hasta la ley reconoce nuestro papel de representación de muchos otros museos. El Museo do Pobo Galego es ese sitio al que se lleva a alguien de fuera que tienes de visita para darle una visión del país. Por su historia, por las personas que formaron parte de él, por su trayectoria tiene un nivel de representación, una capacidad de hacer cosas que otras muchas instituciones no tienen. Es una pena pudiendo hacerlo, no hacerlo por falta de recursos. Nosotros estamos en el tope de dedicación de todas las personas. Si tuviéramos más personas podríamos hacer más cosas. ¿Por qué no hay más visitas guiadas? Porque no nos da. Hay muchas cosas que sabemos hacer, que podríamos hacerlas, que son maravillosas pero no nos da para más. Es una pena que el Museo de Pobo Galego no pueda hacer más cosas por falta de recursos.
Otra de las necesidades grandes será el mantenimiento del edificio cedido al Museo por el Concello de Santiago.
Esto es enorme y el mantenimiento es una parte importante del gasto, sí. Afortunadamente una parte del museo es relativamente nueva, aunque tuvimos problemas de filtraciones en la zona de unión con la Iglesia de Santo Domingo de Bonaval, que ya no los tenemos. En la otra zona el mantenimiento es constante. El tejado hay que repararlo, para este tipo de obras contamos con el respaldo del Consorcio de Santiago. Ahora tenemos problemas entre el ala sur, el edificio conventual y la iglesia. Pero esperemos que mejore en el momento en que se rehabilite el Panteón, de lo que se encargará la nueva Fundación.
- Adiós a otro comercio del casco histórico de Santiago: «Llegamos a tener más de 2.000 pares de zapatos»
- Un estudiante de Santiago logra el oro en las olimpiadas nacionales de FP
- Giro en la hostelería de Santiago: la ciudad pierde bares pero gana restaurantes
- Cuando el periodista Fernando Ónega ganó dos premios Minerva en Santiago
- El juez Taín asegura que Alfonso Basterra ha solicitado el tercer grado y negocia su participación en una serie sobre el caso Asunta
- Un hotel en la antigua muralla de Santiago: la apuesta de un empresario gallego con negocios en Brasil
- La mediación para el convenio del transporte de viajeros se cierra sin acuerdo
- Santiago suspende por un año la conversión de edificios enteros en apartamentos turísticos entre las críticas de la oposición