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DENUNCIAN VECINOS DE RAMÓN PIÑEIRO

De vanguardista oficina de turismo a punto de 'trapicheo' en Santiago: "Esto es un escándalo"

Vecinos de la rúa Ramón Piñeiro denuncian el continuo trasiego de toxicómanos en la caseta desde que fue ocupada en septiembre por un joven

El hombre realizó un enganche de electricidad a un poste cercano hace un par de semanas, dejando a toda la calle sin alumbrado público

Estado actual de la oficina de turismo que en su día fue un símbolo del vanguardismo en Santiago

Estado actual de la oficina de turismo que en su día fue un símbolo del vanguardismo en Santiago / El Correo Gallego

Santiago de Compostela

Corría el año 1993 y Compostela era el epicentro mundial de las peregrinaciones gracias al resurgir del Camino de Santiago. Tras un ambicioso plan de la Xunta, que recuperó el trazado Francés y lo dotó de servicios esenciales como la primera red de albergues públicos de Galicia, y con una gran promoción cultural y turística internacional durante el año anterior -como la presentación 'Pelegrín', gran icono del Xacobeo 93, en la Expo de Sevilla- la ruta fue ganando más y más peregrinos.

Aquel 'boom' de visitantes -que también llegaban atraídos por los muchos conciertos de aquel histórico 1993- provocó que el Concello de Santiago que capitaneaba entonces Xerardo Estévez instalase en la praza de Galicia una nueva oficina de turismo y venta de entradas. Diseñada por Jorge Pedeguelles, no se escatimó en materiales: la caseta fue construida con acero dorado o cobre y tuvo un coste de unos 18 millones de pesetas de la época. También se erigió otra más pequeña en San Lázaro.

Imagen de la inauguración en 1993 de la oficina de turismo en presencia del alcalde Xerardo Estévez y de los concejales Luis Toxo y Pepe Baqueiro.

Imagen de la inauguración en 1993 de la oficina de turismo en presencia del entonces alcalde Xerardo Estévez y de los concejales Luis Toxo y Pepe Baqueiro. / El Correo Gallego

Tras el éxito de aquel Año Santo, la oficina continuó abierta en la praza de Galicia, aunque esta ubicación no sería definitiva. La edificación tenía la virtud de ser móvil. Así que, cuando llegó el año 2006, el deterioro de la caseta por culpa de humedades y filtraciones, sumado a la idea de reformar la céntrica plaza compostelana, llevó al Gobierno de Xosé Sánchez Bugallo a trasladarla a su ubicación actual en la rúa Ramón Piñeiro, junto al parque de la Constitución, dónde languidece desde hace 20 años.

Convertida en un punto de venta de drogas

Antes de la pandemia, la costosa estructura fue refugio durante un tiempo de personas sin hogar, que utilizaban un espacio bajo la caseta para cobijarse. Ahora, según aseguran vecinos de esta céntrica calle de Santiago, "un joven de unos 30 años ocupa el interior de la caseta desde el pasado septiembre u octubre". Tras romper uno de sus grandes ventanales, este hombre habría ocupado la caseta por pura necesidad, ya que según explican los vecinos, "llegó en chanclas y muy desaliñado".

El actual ocupa y presunto camello rompió uno de los ventanales de la caseta para acceder a su interior

El actual ocupa y presunto camello rompió uno de los ventanales de la caseta para acceder a su interior / El Correo Gallego

Hasta aquí podría tratarse de otro caso de una persona en situación de exclusión social que solo busca refugio, pero desde hace unos meses, el continuo trasiego en el lugar de drogodependientes, unido a un extraño nuevo nivel de vida del 'okupa', ha hecho saltar las alarmas en el vecindario.

"A las 8:30 ya hay gente silbando fuera para que los atienda. También sale de reparto con su bicicleta". Son declaraciones a EL CORREO GALLEGO de una vecina que prefiere mantener el anonimato. Añade que, ahora, el joven "viste con ropa de marca y con relojes de oro... esto es un escándalo".

Una situación que preocupa a los residentes de la zona, porque el parque de la Constitución, muy frecuentado por niños en jornadas de buen tiempo, está a pocos metros de la caseta. "Hemos llamado a la policía un montón de veces, no entendemos que no se actúe contra esta persona... hace aproximadamente un mes, él y un par de hombres rompieron la cerradura a golpes para poder entrar y despachar por la puerta", afirman los vecinos.

Pero por el momento, las llamadas de los vecinos a las fuerzas de seguridad no sirven de nada por la condición de 'okupa' de este joven. Siguen a la espera de la resolución de una denuncia conjunta que pusieron en los Juzgados de Santiago los residentes de los dos bloques de viviendas que están frente a la caseta. Aseguran, en declaraciones a este diario, que "a veces los toxicómanos se meten en nuestros portales para drogarse". Por ello, intentan que se desaloje cuanto antes a este hombre.

Los vecinos de los bloques que están frente a la vieja oficina de turismo ya ha hecho una denuncia conjunta para que desalojen al presunto vendedor de droga

Los vecinos de los bloques que están frente a la vieja oficina de turismo ya han interpuesto una denuncia conjunta para que desalojen al presunto vendedor de droga / El Correo Gallego

La calle, sin alumbrado público

Los vecinos también culpan a este joven de los recientes problemas con el alumbrado público en la rúa Ramón Piñeiro. Aseguran que el hombre enganchó la electricidad de la caseta a una farola cercana. "Hace un par de semanas tiro un cable, lo enterró y lo enganchó a una farola. Luego metió varios radiadores y cuando encendía se iba la luz en toda la calle", explican.

Una situación que obligó a intervenir a la Policía Local de Santiago, ya que, según afirman estos mismos residentes, los trabajadores de la empresa eléctrica tuvieron que ser escoltados por agentes cuando acudieron a cortar la luz para solventar la incidencia.

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