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«Hay un aumento de alergias y no se puede justificar por factores genéticos»

Virginia Rodríguez, alergóloga del Hospital Provincial de Conxo

Virginia Rodríguez, alergóloga del Hospital Provincial de Conxo / Jesús Prieto

Santiago

¿Cómo suele afectar la llegada de la primavera a las personas alérgicas al polen?

Los pacientes que se han sensibilizado, que han tenido exposición previa al polen y se han hecho alérgicos, cuando vuelve a haber niveles ambientales altos de ese polen, reproducen la clínica, incluso la pueden tener peor respecto a otros años. En lo tocante a otras alergias, la más frecuente aquí en Galicia es la de los ácaros del polvo, y aunque es una alergia con una exposición continua de todo el año, también puede tener un repunte en la época de la primavera, con lo cual puede confundir. Normalmente el paciente relaciona o debería de relacionar si los síntomas son en exterior, esos días soleados, ventosos, pues suele haber una correlación con el polen, mientras que la alergia a los ácaros es de interior del domicilio, por tanto, se calmaría al ir a la calle. Sería relativamente fácil de diferenciar.

Hay un aumento de alergias por las condiciones del entorno

Virginia Rodríguez

— Alergóloga del Hospital Provincial de Conxo

Aunque en Galicia no se registran niveles masivos de polen como en otras regiones, ¿qué diferencias hay entre la primavera y otras épocas del año para los alérgicos?

Los contagios que hay son de granos totales. Sí que es verdad que en valor absoluto, en el interior de España siempre va a haber contagios mucho más altos, pero más que el valor absoluto, lo que importa es a qué es el paciente alérgico. Hay alergias como a las gramíneas, que son las que polinizan finalizando la primavera, mayo, junio y hasta mediados de julio, que son como más universales. Luego hay alergias más particulares de la zona. En la época en que polinizan el abedul y árboles similares, que es ahora, a finales de marzo y abril, los pacientes alérgicos obviamente estarán afectados. Otros polen particular que hay aquí es la parietaria, de la zona costera, que tiene un periodo de polinización más larga, empieza en primavera, pero puede seguir incluso hasta otoño, hasta que ya hay mucha lluvia y descienden las temperaturas. Por tanto, más que los valores en contagio absoluto, hay que valorar a qué es sensible el paciente y qué exposición tienen en esa zona.

¿Cuál es la sintomatología más común que ve usted en sus pacientes cuando empieza la polinización?

La clínica más frecuente de la alergia respiratoria es la afectación de la nariz, la rinitis. Son síntomas que aparecen muchas veces tras esa exposición, incluso de manera brusca. Picor, estornudos que suelen ser característicamente en salvas, o sea varios seguidos. Aguadilla, no es un moco espeso ni denso. Congestión de nariz que suele ser alternante, goteo por la parte posterior de la vía respiratoria. Generalmente la rinitis se suele asociar con la conjuntivitis, afectación de ojos, lloriqueo, lagrimeo y picor. Y otra clínica que se refiere con respecto a la alergia respiratoria es el asma, que es la afectación de la vía respiratoria inferior, de los bronquios, que se manifiesta con clínica bronquial, de tos, dificultad para respirar o pitidos. Otro problema que se asocia a estas sensibilizaciones al polen es que por lo que llamamos reactividad cruzada, por similitud de proteínas de ciertos vegetales, los pacientes alérgicos a ciertos pólenes presentan síntomas al ingerir una fruta o un fruto seco. Es una consecuencia de esa sensibilización.

¿Ha observado que los casos de alergia aumentan con el paso de los años? ¿El cambio climático puede cambiar el proceso de polinización de las plantas? ¿Aparece en edades más adultas?

Sabemos que la alergia es una epidemia, se llama la epidemia silenciosa. Y si antes hablaban de cifras de un 20% de pacientes con algún tipo de sensibilización, hablo ya en general, se habla de que en la década de los 50 o así, llegaremos hasta el 50% de los pacientes afectados. Es decir, que hay un aumento real y que no se puede justificar por factores genéticos. Los factores genéticos no van tan rápido, con lo cual, son condiciones del entorno, del hábitat. También factores que en estos cambios climáticos sí que se conocen, que están impactando en los picos de polinización, en los periodos de polinización, en la distribución de los distintos pólenes. Están creciendo alergias en zonas más secas, al desertizarse España. Obviamente están influyendo en que estas primaveras sean más sintomáticas, afecten a más pacientes y tengan periodos más prolongados.

¿Qué recomendaciones prácticas daría a quienes ya saben que son alérgicos para reducir la exposición al polen?

Es importante conocer a qué polen está sensibilizado, cuál es el periodo de polinización y yo recomiendo siempre que se acceda a los contenidos que hay digitales, en concreto a la página polenes.com, que es la de la Sociedad Española de Alergia, donde figuran los contagios en la zona. Evitar las exposiciones. Se puedenusar gafas de sol, filtros en los vehículos que impidan el paso del polen al interior. Hay que evitar días ventoleados, soleados y disponer de la medicación apropiada. Y hoy en día, tenemos fármacos muy eficaces, desde tratamientos orales hasta tratamientos tópicos. Y en aquellos casos en que la afectación es importante, siempre está la opción de la inmunoterapia, las vacunas, que lo que hace es disminuir esa sensibilización modular, esa respuesta inmunológica, que el paciente tenga menos síntomas o menos intensos.

Sabemos que la alergia es una epidemia, se llama la epidemia silenciosa

Virginia Rodríguez

— Alergóloga Hospital Provincial de Conxo

¿Qué consejo daría a alguien que sospecha tener alergia pero aún no lo ha consultado con un especialista?

Es fácil que el mismo paciente pueda tener esa sospecha. Debe consultarlo con su médico de cabecera porque puede dar recetas para ese tratamiento sintomático y ver la respuesta a esa medicación. Es interesante que el paciente venga a la consulta porque es cuando se hace el diagnóstico etiológico de que es un proceso alérgico, se le da la relevancia, el valor a cada una de esas sensibilizaciones y se le dan indicaciones y un tratamiento.

¿Hay mitos, falsas creencias o ideas equivocadas sobre la alergia a los que le gustaría responder?

La gente tiende a creer que aquello que nunca ha tomado, comido o ha estado expuesto es el causante de la alergia. Uno no se hace alérgico, tiene que estar expuesto para desarrollar en posteriores exposiciones los síntomas y eso pasa tanto siendo un alimento como un fármaco como una exposición puntual a algún alérgeno, como son los pólenes. Es decir, que no nacemos ya con una alergia marcada, nacemos con una predisposición genética a desarrollar alergia pero luego para la alergia hace falta esa sensibilización.

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