Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

“No mejora la vida, la complica”

María Renée, la joven que pone voz a las quejas de Pontepedriña por el proyecto 'Entre Sar e Sarela'

Los comerciantes del barrio piden que la planificación tenga en cuenta sus criterios y sus necesidades cotidianas

El Concello responde que se organizaron "varias xuntanzas e sesións de contraste para incorporar ao proxecto as achegas da veciñanza, incorporando aquelas que, desde o punto de vista técnico, non interfiren co obxecto da obra"

María Renée Vázquez Ibarra, la joven que pone rostro y voz a las quejas del barrio de Pontepedriña sobre el proyecto 'Entre Sar e Sarela'

María Renée Vázquez Ibarra, la joven que pone rostro y voz a las quejas del barrio de Pontepedriña sobre el proyecto 'Entre Sar e Sarela' / David Suárez

Santiago de Compostela

Preocupación entre los vecinos de Pontepedriña por los efectos de la ejecución del proyecto Entre Sar e Sarela en su día a día. Este plan, impulsado durante el mandato de Xosé Sánchez Bugallo y financiado mayoritariamente con fondos europeos NextGeneration, nació con el objetivo de crear el primer barrio verde de Santiago a través de un corredor ecológico urbano. Sin embargo, tras meses de desarrollo de dicho proyecto, un malestar creciente se extiende entre los residentes, para quienes "la realidad que se vive a pie de calle está lejos del relato institucional".

Son palabras de María Renée Vázquez Ibarra, una mexicana afincada en Santiago desde hace cinco años que vive en la calle Amor Ruibal, la cual asegura que ya notificó sus críticas a la actuación mediante un correo electrónico al Concello de Santiago en el mes de agosto. Quejas como la de la ejecución de obras sobre infraestructuras recientes: "En la calle Amor Ruibal se está levantando una acera que fue renovada hace apenas cuatro años, lo que supone un desperdicio de dinero público", señala a EL CORREO GALLEGO, y añade que esta actuación "se presenta como una ampliación sin que suponga una mejora efectiva de la accesibilidad peatonal, ya que el espacio ganado no incrementa la superficie útil para caminar".

Los residentes del barrio critican la ejecución de obras sobre infraestructuras recientes

Los residentes del barrio critican la ejecución de obras sobre infraestructuras recientes / Antonio Hernández

Asimismo, esta residente de Pontepedriña denuncia una contradicción entre el discurso ambiental del proyecto y su ejecución: "Aunque se presentó como una intervención 'verde', los trabajos comenzaron con la tala de árboles maduros y la eliminación de vegetación consolidada sin una justificación técnica clara, a lo que hay que sumar la contaminación derivada del uso intensivo de maquinaria y la generación de residuos". Por otra parte, esta joven denuncia el supuesto impacto sobre la fauna urbana. Según explica, "la desaparición de arbolado de gran porte ha dejado sin espacios de anidación a aves que utilizaban esta zona cada primavera y verano, mientras que los nuevos ejemplares plantados tardarán años en cumplir esa función ecológica".

En el ámbito de la movilidad, María Renée asegura que la reducción de carriles para ganar zonas verdes, "ya está provocando retenciones en una vía con tráfico significativo, con el consiguiente aumento de la polución y un empeoramiento de la calidad del aire en horas punta en el barrio". A ello, esta joven suma la pérdida de plazas de aparcamiento, porque la actuación "ha eliminado espacios para estacionar en una zona ya saturada", e indica que la mayoría de las plazas disponibles "están reguladas como zona azul", por lo que las decisiones que se están ejecutando en Pontepedriña "no mejoran nuestra vida, la complican", asegura.

Un golpe a los comercios del barrio

La ejecución de unas obras como las que se están llevando a cabo en Pontepedriña, siempre vienen acompañadas de una caída de ventas en los negocios en donde se realizan las actuaciones, pero en este caso, los comerciantes del barrio apuntan que, "non nos tiveron en conta á hora de facer o proxecto".

Quien habla en la dueña de un conocido establecimiento de alimentación de Pontepedriña, la cual asegura que "estamos a disgusto, avisáronnos cando xa estaba todo aprobado". "Dixeron que farían un encontro cos veciños para que aportaramos ideas, pero só houbo unha reunión informativa na que nos dixeron vaise facer isto, isto e máis isto. A nosa opinión non se deu". Así explica esta comerciante el contenido del encuentro celebrado con los vecinos en el Centro Sociocultural del barrio en el mes mayo antes del inicio de las obras, a la cual afirma que asistió tras enterarse "mediante carteis postos nas rúas de atrás, mentres que en Amor Ruibal e no propio centro non había nada".

Del mismo modo que Renée, esta vendedora señala que por culpa de las obras del proyecto "quedamos sen sitio para aparcar", y manifiesta que "teño moitos clientes que veñen en coche e agora, coa reducción de sitios para estacionar, a xente non pode vir e parar, polo que as ventas baixan". Unas pérdidas que la comerciante valora que pueden ser de "ata o 50%", y que augura que continuarán porque "aqueles que viñan comprar ó barrio agora faranno nas grandes superficies, onde sobra o espacio para aparcar". En cuanto a si recuperarán alguna plaza de carga y descarga, esta comerciante de Pontepedriña señala que "é increíble, ainda non o sabemos. O outro día preguntámoslle a un dos obreiros e nin él mismo tiña idea, espero que deixen algunha área de carga e descarga polo menos".

Los vecinos de Pontepedriña alertan de que la eliminación de carriles en Amor Ruibal provocará atascos empeorando la calidad del aire del barrio

Los vecinos de Pontepedriña alertan de que la eliminación de carriles en Amor Ruibal provocará atascos empeorando la calidad del aire del barrio / Antonio Hernández

En contra de la reducción de carriles

Además del rechazo a la supresión de plazas de aparcamiento en el barrio, la reducción de cuatro a dos carriles en la rúa Amor Ruibal también genera malestar. Tal y como explica la dependienta, "fai moitos anos peleouse para poñer doble carril pola gran cantidade de tráfico que entra a Santiago por esta rúa e, ainda así, a certas horas había cola. Agora reducen a un en cada sentido, polo que vai a haber retencións todo o día", y habla de que en jornadas pasadas hubo momentos que "tardabas 10 ou 15 minutos en cruzar Amor Ruibal".

La comerciante también critica que la reducción de carriles se haga, además de para poner más jardineras, para implantar un carril bici que en Santiago "están a trozos", al tiempo que lanza la siguiente reflexión: "Ti mandarías ao teu fillo por él... Cara onde vai ir cando chegue á rotonda da Galuresa?".

Para terminar, señala a la última intervención en rúa Clara Campoamor como ejemplo de lo que puede pasar en Amor Ruibal, donde se suprimió uno de los carriles, "para poñer un de bici que non leva a ningún lado e agora hai grandes retencións en horas punta".

Piden que se les escuche

El proyecto Entre Sar e Sarela forma parte de una estrategia más amplia de renaturalización y adaptación al cambio climático en Santiago, que también incluye intervenciones en zonas como la laguna del Auditorio de Galicia, el Jardín Botánico, Cornes y el Monte do Viso.

Con la obra en marcha en Pontepedriña y con el plazo ya cumplido para su finalización que ha derivado en la pérdida de fondos europeos, María Renée pone voz a las quejas del barrio de Pontepedriña para pedir que la planificación tenga en cuenta sus criterios y sus necesidades cotidianas: “Queremos ser parte de las soluciones, no testigos de decisiones que nos afectan sin ser escuchados”, concluye.

El Concello responde a las quejas

Desde Raxoi explican que para el proyecto Entre Sar e Sarela -realizado conjuntamente entre el ayuntamiento, la USC y cofinanciado por la Fundación Biodiversidade- "a primeira das actuacións foi a redacción da Estratexia de infraestrutura verde e adaptación ao cambio climático de Santiago", teniendo como objetivo "establecer uns criterios para aumentar a naturalidade do verde de Compostela", incrementando así "a infraestrutura verde e a conectividade dos espazos verdes e azuis urbanos para ampliar a biodiversidade e adaptar a cidade ao cambio climático". Del mismo modo, aclaran que "foi o persoal investigador da universidade o que estableceu os criterios para a restauración ecolóxica do Concello e, por tanto, tamén os criterios á hora de intervir nos cinco ámbitos".

En cuanto a la intervención que se lleva a cabo en Pontepedriña, señalan que el proyecto "pretende a transformación da rúa de Amor Ruibal nun corredor ecolóxico, a transformación ecolóxica da praza Pintor Laxeiro e da faixa verde do parque Euxenio Granell que se atopa dentro do ámbito, no espazo libre adxacente ao IES de Pontepedriña ou da rúa do Escultor Camilo Otero". 

Asimismo, desde el Gobierno de Santiago inciden en que Entre Sar e Sarela "inclúe como novidade un proxecto piloto para fomentar unha nova forma de xestión da auga de chuvia que nun primeiro momento será infiltrada nas grandes superficies permeables e vexetadas". Para ello, se instalarán "novos pavimentos das beirarrúas que serán filtrantes ao mesmo tempo que garanten a accesibildiade. Cambianse os pavimentos de todas as zonas peonís e as súas bases o cal aumenta a permeabilidade, reduce a compactación do solo e por tanto, mellora as condicións para o verde urbano", y puntualizan que el agua sobrante "será conducida por unha canle -tamén con especies vexetais e sistemas de filtración- a unha balsa de biorremediación", para después ser vertida "de forma controlada ao río Sar". Para ello afirman que "xa contamos co informe favorable de Augas de Galiza".

En relación a la queja sobre la tala de árboles en el barrio, desde el Concello compostelano responden que "elimináronse especies foráneas e invasoras -eucaliptos e robinias- e trasplantáronse as foráneas -agapantos- noutros espazos menos sensibeis e confinadas". Si hablamos en términos de movilidad, desde Raxoi apuntan que gracias el proyecto "estamos reducindo o espazo destinado ao coche na rúa Amor Ruibal claramente sobredimensionado, para crear un espazo público máis amplo e diverso desde o punto de vista funcional, de maior calidade e que fomente tamén o encontro e a estancia".

Se organizaron varias reuniones

Tal y como señalan fuentes del ayuntamiento de Santiago, los vecinos pudieron aportar sus ideas en varias reuniones que se produjeron antes del inicio de las obras. Asimismo, el Concello aclara que al inicio de la obra, "repartíronse folletos explicativos e tamén se habilitaron cales de comunicación directa tanto coa empresa como co Concello para recoller propostas", y que en julio de 2025, "celebráronse varias xuntanzas de contraste con axentes chave para coñecer o borrador da estretexia de infraestructura verde antes de que o documento saíra a exposición pública", y añaden que, "convidouse a representantes do tecido asociativo, empresarial, investigador e tamén ás persoas representantes das asociacións veciñais da cidade e de todo o rural".

También en el mes de diciembre, desde Raxoi señalan que "activouse un proceso de sensibilización e participación a través dun formulario en liña e tamén se realizaron actividades presenciais. Unha delas no centro sociocultural de Pontepedriña á que se apuntaron as persoas interesadas".

Zonas de carga y descarga y continuidad del carril bici

Sobre cómo quedarán los espacios para estacionar en el futuro la rúa Amor Ruibal, el Concello de Santiago asegura que sí las habrá y que en el proyecto ya aparecen reflejadas: "Na documentación gráfica do proxecto aparecen definidas as áreas de parada e as de estacionamento, así como os espazos reservados para o transporte público", y apuntan que, "existirán espazos para a carga e descarga en cada sentido de circulación".

La respuesta del ayuntamiento a si el carril bici que se va a instalar va a tener continuidad es la de que cuentan "cun Plan de Mobilidade Urbana e Sostible (PMUS) aprobado no ano 2024 (...) En actuacións futuras, implantaranse carrís bici en continuidade coa existente en Amor Ruibal, como na rúa de Romero Donallo, ou transformaranse espazos, como a rúa de Santiago de Chile, onde se implante un modelo de convivencia entre diferentes formas de mobilidade".

Raxoi recalca que habilitaron canales de comunicación con los vecinos

Preguntado por la posibilidad de cambiar la planificación a estas alturas de la obras, desde el Concello insisten en que "desenvólvense segundo o definido e prescrito no proxecto técnico aprobado". Del mismo modo, afirma que "este goberno, en todas as obras que executa, habilita canles de comunicación directa coa veciñanza para que faga as súas achegas". Para concluir, añaden que "membros do goberno tamén manteñen comunicación coas asociacións e veciñanza, e tamén recolleron peticións concretas que teñen que ver coa mobilidade, ou con outras actuacións complementarias a esta obra que se executarán ao remate".

Tracking Pixel Contents