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El bar de Santiago donde Felipe VI se despejaba los viernes: así era el mítico Zum Zum

La histórica cafetería del Ensanche fue un local pionero que marcó a multitud de santiagueses en los 80

La cafetería Zum Zum a finales de la década de los 80

La cafetería Zum Zum a finales de la década de los 80 / ECG

Durante 40 años, hubo en el Ensanche una cafetería que apenas tenía rivales en la ciudad. A ella llegaba todo antes que en ningún otro sitio: la cerveza de bodega, los últimos hits musicales -que aterrizaban cada semana directos desde Londres- e incluso Internet, que se abrió camino en el establecimiento cuando aún era una rareza en gran parte de Santiago.

Desde su bastión en el número 28 de la calle República del Salvador, el histórico Zum Zum marcaba las tendencias. Y también traía a la gente que estaba de moda, que se cruzaba en el bar con las decenas de estudiantes que, en aquella época, saturaban los trenes desde todas las esquinas de Galicia.

Interior de la antigua cafetería Zum Zum.

Interior de la antigua cafetería Zum Zum. / Juan García

Cuentan los que se tomaron algo en sus mesas que, en este rincón del Ensanche, uno podía encontrarse con todo tipo de celebridades y políticos. El propio Felipe VI, durante su tiempo de formación en Marín, acudía cada viernes a las 16.00 horas acompañado de un gran despliegue para despejarse en el bar de moda de Compostela.

Alberto Feijóo, Fraga y la mayoría de los presidentes de la democracia también pasaron alguna vez por el Zum Zum, así como jugadores de fútbol del Madrid o de la Selección Española. Incluso Los del Río, el dúo musical andaluz, acabaron haciendo una actuación espontánea en el bar, orquestada, en parte, por el que fue gerente del bar durante la mayor parte de su historia.

La cafetería Zum Zum, el local que marcó a toda una generación en Santiago de Compostela

Cuando Juan García empezó a imaginar este emblemático local de Compostela, aún estaba estudiando. Aunque, en realidad, no lo hacía con demasiado ahínco.

Tenía 20 años y, mientras se peleaba con los libros de texto, fantaseaba con la idea de un rincón en el que reunirse con sus amigos y pasar el rato al ritmo de las últimas tendencias musicales. El futuro -como suele ocurrir en la juventud- le parecía algo difuso, pero el Zum Zum fue una especie de faro. Uno que no imaginaba que acabaría siendo tan grande.

En 1981, después de siete años abierto, se puso al frente del local, que llegó a emplear a más de veinte personas durante su época dorada, los 80. Era un sitio diferente, donde sonaba música pegadiza y que se llenaba cada mediodía de universitarios que querían tomarse algo en pleno centro de la ciudad.

Este establecimiento icónico se vendía a sí mismo como "historia viva de Santiago" y, en cierto modo, lo era. Tenía un equipo joven y eso ayudaba a estar en la cresta de la ola, a través de vertiginosas modificaciones que incluyeron incluso un cambio de nombre que lo rebautizó durante una etapa como La Cava de St. James.

La cafetería Zum Zum, cuando era La Cava de St. James.

La cafetería Zum Zum, cuando era La Cava de St. James. / Juan García

Sus asiduos recuerdan épocas de actuaciones en vivo y otras de diseños novedosos que iban cambiando la cara del local a cada tanto. Igual que cambiaban las remesas de estudiantes que lo visitaban, aunque el Zum Zum también contaba con una buena legión de fieles.

Una buena parte de ellos -quizás, todos-, vivieron el cierre del café como el fin de una etapa. Pero García no tenía a quien dar el relevo y tuvo que echar la verja y poner el establecimiento en alquiler.

El local, situado en República del Salvador, está en obras y los trabajos concluirán a finales de este mes / |  V. ÁLVAREZ

La cafetería Zum Zum, ya cerrada. / JACOBO TÁBOAS

Hoy, el histórico Zum Zum se ha convertido en un local de la firma Grosso Napoletano. Para muchos, sin embargo, nunca dejará de ser el bar de su juventud, donde ocurrían todas las grandes anécdotas y se forjaban amistades aún más grandes.

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