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"La gente no sabe que estamos aquí": el buffet de 14 euros de Santiago para disfrutar de un menú infinito frente a un lago con cisnes

Ubicado en el Campus Norte, el restaurante resiste a la inflación con una propuesta casera que conquista a trabajadores y familias

El buffet, disponible de lunes a viernes, ofrece carnes, pescados y cremas sin límites ante unas vistas privilegiadas

Empanada casera del buffet libre de esta cafetería oculta de Santiago.

Empanada casera del buffet libre de esta cafetería oculta de Santiago. / Instagram/@lasso.cafeteria

La inflación que azota a Galicia hace cada vez más difícil darse un capricho. Sobre todo, si se habla de hostelería, donde los precios han ido escalando incluso en los pedidos más básicos.

Los locales donde se puede tomar un café por 1,20 euros son ya una rareza, al igual que los bares con copas a menos de 7 euros o los buffets que no rompen la barrera de los 20. En un rincón del Campus Norte, sin embargo, la cafetería Lasso se mantiene impertérrita ante el encarecimiento de la vida, ofreciendo un banquete libre por 14 euros para disfrutar frente a un hermoso estanque con cisnes.

Dice uno de sus copropietarios, Diego Alba, que el local es una joya oculta en la ciudad, a pesar de llevar casi una década abierto. "Levo no restaurante oito ou nove anos, e aínda hai xente que non sabe que estamos aquí", asegura el gerente, que diseña y prepara los platos de este asequible buffet de Santiago.

Su comida, "unha proposta equilibrada" que incluye carnes, pescados y cremas, se amontona de lunes a viernes en unos generosos expositores, de los que el público puede surtirse cuanto desee. Y es que en Lasso no hay límites, por mucha hambre que se tenga. "Podes repetir as veces que queiras. A xente sabe xestionarse e os pratos volven limpos", dice Alba.

Así es el económico buffet con vistas del restaurante Lasso de Santiago

El buffet libre de la cafetería Lasso consta de dos carros principales. Uno frío, "onde podes facer as ensaladas ao teu gusto" y disfrutar de cremas veganas, y otro caliente con carne y pescado que actúan a modo de segundos.

DIEGO ALBA ( COPROPIETARIO DE LA CAFETERIA LASSO DEL AUDITORIO DE GALICIA )

Diego Alba, copropietario de la cafetería Lasso y artífice de su económico buffet. / Antonio Hernández Ríos

Si bien el postre y el café se cobran aparte, el menú sí que incluye el agua y el pan, y la posibilidad de comer todo lo que se quiera. Siempre hay alguna opción vegetariana -una de las que más triunfan junto a las cremas-, y una oferta variada que no se pone límites a la hora de enfrentar los fogones.

Desde platos tradicionales hasta pastas y arroces, el establecimiento tiene fama de colmar todos los gustos. Especialmente los de los trabajadores de las universidades "como Filoloxía e Xornalismo", el perfil que más acude entre semana para gozar de la libertad del buffet y relajarse con las vistas al estanque del Auditorio de Galicia.

Envueltos en la vorágine de las clases, los estudiantes siguen inclinándose más por los comedores de las universidades, donde la oferta está limitada pero tiene un precio menor. Eso sí, si lo que se quiere es salir lleno y probar todo tipos de platos, hay pocos locales en la urbe que le puedan hacer competencia a la propuesta de Alba, que se gana al público con un combo infalible: "o trato, a comida e o lugar".

"É como xantar en casa dos pais"

Las recetas del cocinero, que conquistan a la clientela los días laborales, también lo hacen el fin de semana. Concretamente los sábados, cuando Alba mete una marcha más en su cocina con elaboraciones que se mueven en los márgenes.

Este día, el formato sigue siendo buffet, aunque el precio escala hasta los 20 euros e incluye café y postre. El arroz con leche y la tarta de zanahoria son algunas de las opciones de sobremesa, que le ponen el broche a su selección de platos, entre los que se puede encontrar desde costillas hasta pulled pork o fusiones asiático-gallegas como el raxo con salsa de soja.

Como lo tradicional siempre engancha, Alba no se olvida de las recetas de siempre, como los callos o el caldo. "O sábado é máis especial, é como quen vai xantar a casa dos seus pais", explica el cocinero, que ve como ese día el público se transforma.

Mientras los trabajadores de la zona universitaria copan el lugar de lunes a viernes, tras ese día Lasso se llena de padres, hijos y fans del establecimiento. "A xente que vén cambia por completo. Sobre todo, achéganse familias ou xente que non é de aquí preto pero á que lle gusta vir ao restaurante", cuenta el copropietario.

Si se trata de un sábado de menú temático -una de sus propuestas especiales por 25 euros-, la clientela tiene incluso una excusa más para acercarse. En esas ocasiones, Alba diseña buffets enfocados en una gastronomía concreta, de sitios tan remotos como México, Japón o Tailandia.

Este restaurante -que tiene, probablemente, uno de los mejores buffets calidad-precio Santiago-, también organiza cenas navideñas e incluso el catering de eventos especiales de la urbe. Los últimos dos años, por ejemplo, ha sido el lugar escogido para la reunión de Navidad de los trabajadores de la Televisión de Galicia y también se ha encargado del catering de la última entrega de premios de Santiago(é)Tapas.

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