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Récord de cocaína en Santiago: el consumo de 'fariña' se dispara un 65 % tras la leve caída de 2024

El estudio europeo de aguas residuales detecta un aumento generalizado del consumo, con picos durante el fin de semana

El cannabis vuelve a subir y la ketamina consolida su presencia, mientras la metanfetamina sigue siendo residual

Una persona consumiendo sustancias estupefacientes

Una persona consumiendo sustancias estupefacientes / A. Blasco

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

El consumo de cocaína en Santiago no solo se recupera tras la leve caída del año pasado, sino que se dispara hasta alcanzar un nuevo máximo histórico. Así lo refleja el último estudio del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías, correspondiente a 2025, que analiza la presencia de distintas sustancias en aguas residuales de ciudades europeas. En el caso de la capital gallega, las muestras recogidas en la depuradora de A Silvouta sitúan la media en 1007,84 miligramos por cada 1000 habitantes al día (mg/1000p/día), lo que supone un incremento de más del 65 % respecto a 2024, cuando se habían registrado 609,79 mg/1000p/día. El dato rompe la tendencia de moderación observada el año pasado y consolida una evolución al alza en el consumo de esta droga en la última década.

La magnitud del repunte se aprecia mejor al comparar la serie histórica. Hace apenas diez años, en 2015, los niveles detectados en Santiago eran de 135,1 mg/1000p/día, lo que implica que la presencia actual de cocaína en las aguas residuales multiplica varias veces aquellos valores. El estudio europeo, considerado el mayor proyecto de análisis de aguas residuales a escala continental y desarrollado por el grupo SCORE en decenas de ciudades, vuelve a situar a la ‘fariña’ como la sustancia más consumida entre las incluidas en el informe.

Además, el análisis por días de la semana confirma un patrón ya habitual, aunque ahora con cifras mucho más elevadas. Los fines de semana concentran los picos más altos de consumo, con el sábado como jornada clave, cuando se alcanzan valores en torno a 1480 mg/1000p/día, seguido del domingo, con cifras también muy elevadas. A medida que avanza la semana, los niveles descienden de forma notable, con los registros más bajos en los primeros días laborables, lo que refuerza la relación entre el consumo de cocaína y el ocio nocturno.

El incremento no se limita a esta sustancia. El estudio detecta una subida generalizada de varias drogas, especialmente entre las de carácter estimulante. Es el caso del MDMA, conocido como éxtasis, cuyo consumo prácticamente se duplica en un año. En 2025 se alcanza una media de 31,68 mg/1000p/día, frente a los 16,84 del ejercicio anterior. También aquí el fin de semana marca la diferencia: el domingo se sitúa como el día de mayor presencia, con picos que superan los 80 mg/1000p/día, muy por encima de los valores registrados entre semana.

Una evolución aún más pronunciada se observa en las anfetaminas. La media pasa de 10,93 mg/1000p/día en 2024 a 42 en 2025, lo que supone multiplicar casi por cuatro su presencia en las aguas residuales. El patrón semanal vuelve a repetirse, con un incremento progresivo desde el miércoles hasta alcanzar los máximos el sábado y el domingo, jornadas en las que se superan los 50 mg/1000p/día. Este comportamiento refuerza la tendencia hacia un mayor consumo de sustancias estimulantes vinculadas a contextos recreativos.

Por su parte, el cannabis rompe con la tendencia descendente observada en los últimos años y vuelve a crecer en Santiago. En 2025 se detecta una media de 74,55 mg/1000p/día, frente a los 54,32 del año anterior. A diferencia de otras drogas, su distribución semanal es más estable, aunque presenta picos a finales de semana, especialmente el viernes, cuando se alcanzan valores cercanos a los 90 mg/1000p/día.

En cuanto a otras sustancias, la metanfetamina continúa siendo prácticamente inexistente en la capital gallega, sin presencia significativa en los últimos análisis, lo que confirma su escasa implantación en comparación con otras ciudades europeas. La ketamina, en cambio, mantiene una tendencia al alza. En 2025 se registra una media de 5,26 mg/1000p/día, por encima de los 3,97 del año anterior, con ligeras variaciones a lo largo de la semana y picos puntuales que superan los 6 mg/1000p/día.

En conjunto, los datos del estudio apuntan a un repunte generalizado del consumo de drogas en Santiago, especialmente de aquellas vinculadas a entornos de ocio, con la cocaína a la cabeza y un crecimiento significativo de otras sustancias estimulantes. Un cambio de tendencia que rompe con la relativa estabilidad del último año y sitúa a la ciudad en niveles de consumo sin precedentes.

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