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El 'pique' entre políticos dispara la puja de las uñas de San Lázaro, que alcanzó hasta 125 euros por lote

La subasta más tradicional de Santiago vive una mañana animada y soleada, con gran participación vecinal y rivalidad entre representantes públicos que elevó los precios

La recaudación alcanzó 1.950 euros

Fiesta de la uña de San Lázaro: tradición y gastronomía en Santiago

Javier Rosende Novo

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

La mañana de este lunes de San Lázaro en Santiago volvió a cumplir con la tradición… y con el espectáculo. Bajo un sol que acompañó desde primera hora, el atrio de la iglesia se llenó de vecinos, romeros y curiosos dispuestos a participar en una de las citas más singulares del calendario festivo compostelano: la puja de las uñas en el marco de la Festa da Uña. El ambiente fue, como es habitual, animado y bullicioso y tuvo un ingrediente añadido: el protagonismo de los representantes políticos, que participaron activamente en la subasta, dando lugar a un pique que elevó los precios desde las primeras pujas.

Allí estuvieron miembros del gobierno local, con la alcaldesa, Goretti Sanmartín, a la cabeza; que llegó con ganas de implicarse en la tradición, así como representantes de todos los grupos de la corporación: el líder de la oposición, Borja Verea, concejales populares, socialistas, del BNG, de Compostela Aberta y también ediles no adscritos. Y todos, sin excepción, entraron en el juego.

Ese “duelo” político se dejó notar pronto en el ritmo de la subasta. De hecho, algunas vecinas del barrio comentaban entre risas que preferían esperar a que los políticos “resolvieran sus piques” antes de intentar hacerse con algún lote. No era para menos: una de las pujas entre la alcaldesa y Verea alcanzó los 60 euros, y finalmente se la quedó el portavoz del PP.

La tensión competitiva marcó el inicio, pero el interés se mantuvo durante toda la mañana. El lote más alto llegó a alcanzar los 125 euros, en un conjunto que incluía, además de las tradicionales uñas, un generoso trozo de panceta de cerdo curada. Entre los participantes más activos, Borja Verea pagó 60 euros por un lote, Marta Abal alcanzó los 65, mientras que Gonzalo Muíños, Sindo Guinarte y María Rozas se movieron en torno a los 55 euros. La alcaldesa, por su parte, se hizo con otro lote por 45 euros.

Carlos Mosquera, antes los lotes de uñas antes de la subasta

Carlos Mosquera, antes los lotes de uñas antes de la subasta / Jesús Prieto

Más allá de la competición, la jornada volvió a mostrar el carácter solidario y devocional de esta tradición. Algunos compradores optaron por devolver las uñas para que pudieran ser subastadas de nuevo, dejando el dinero como ofrenda al santo. Fue el caso de uno de los lotes que alcanzó los 90 euros, íntegramente donados. El encargado de la puja, Carlos Mosquera, valoró positivamente el desarrollo de la jornada: “Empezó fuerte, como suele pasar, pero se cumplieron las expectativas”, señaló. En total, la recaudación ascendió a 1.950 euros.

Concluida la subasta, el ambiente festivo continuó en el entorno de la iglesia, donde muchos asistentes se quedaron para disfrutar del concierto de la Banda de Música Municipal de Santiago, prolongando así una mañana marcada por la tradición, el buen tiempo y la participación. La jornada festiva no termina aquí: esta noche, la celebración continuará con la verbena, que contará con la actuación de la orquesta París de Noia, poniendo el broche musical a un día en el que Santiago volvió a rendirse a una de sus tradiciones más queridas.

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