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Balance pésimo

La ocupación hotelera cae doce puntos en Santiago: el sector ya apunta a causas estructurales

Tras perder dos dígitos en enero y febrero, ve necesario un análisis profundo de la situación, más allá de la conectividad o la climatología

A Coruña, en cambio, creció un 5,55% en febrero

Dos turistas descansando en la Praza do Obradoiro de un Santiago que ha visto caer en picado las cifras de ocupación hotelera en este 2026.

Dos turistas descansando en la Praza do Obradoiro de un Santiago que ha visto caer en picado las cifras de ocupación hotelera en este 2026. / Jesús Prieto

Koro Martínez

Koro Martínez

Santiago

Los datos de ocupación hotelera del mes de febrero en Santiago publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística suponen un nuevo jarro de agua fría para el sector turístico, que ve cómo en cada uno de los dos primeros meses del año se ha dejado nada menos que dos dígitos con respecto al mismo período de 2025. Y es que si en enero se confirmaba una caída de once puntos, en febrero la diferencia se elevaba hasta los doce, pasando de un 46,98% al 34,97%, dentro de una preocupante tendencia ante la que el sector apunta ya a posibles causas estructurales.

En un febrero con casi ocho mil (7.921) viajeros menos que en 2025, pasando de los 37.603 de entonces a los 29.682 del último mes, el descenso fue especialmente significativo en el turismo nacional, ya que llegaron a Compostela un total de 19.572 residentes en España, cuando en el mismo período del año anterior habían sido 26.719. La caída entre los visitantes extranjeros fue de 774, con un total de 10.100 este febrero.

Casi 20.000 pernoctaciones menos

Las pernoctaciones pasaron de 66.745 contabilizadas en el segundo mes de 2025 a 46.873 de este febrero; mientras que las cifras en cuanto a la estancia media aportadas por el INE tampoco otorgan un mínimo respiro, ya que bajó de 1,77 a 1,58 días.

Con estos pésimos datos sobre el turismo en la capital gallega, y a la espera de un análisis profundo para realizar una valoración conjunta por parte del colectivo, desde Unión Hotelera Compostela su portavoz, José Antonio Liñares, admite que estamos ante «una bajada muy preocupante y habría que analizar qué es lo que realmente está pasando porque podría no tratarse ya solo del problema de la falta de conectividad aeroporturia, y a lo mejor la tasa turística está jugando un papel negativo con el que no contábamos». En declaraciones a EL CORREO GALLEGO, considera que se está en caída libre ante ese acusado descenso, y entiende que los datos del INE «demuestran que hay cosas que evidentemente no se están haciendo bien porque que la ocupación caiga un 3, un 5%, es algo que puede obedecer a circunstancias puntuales, pero esto es algo estructural».

Análisis en profundidad

Insiste en que «tendremos que analizar y ver qué es lo que no estamos teniendo en cuenta, sobre todo en un mes en el que la mayoría de los hoteles están abiertos a pérdidas, en el que lo único que se hace es mantener en lo posible la estructura de personal para encarar la Semana Santa».

Interrogado sobre si la adversa climatología con la que arrancó el año pudiera haber tenido ese impacto negativo, señala que «no descartamos nada, tenemos en cuenta el tema meteorológico, la falta de conectividad aeroportuaria, el problema que en su momento hubo con los trenes, y es posible que debamos hacerlo con la tasa turística».

Datos expansivos en A Coruña

Sin embargo, A Coruña, que aplica ese gravamen desde las mismas fechas que Santiago, experimentó en febrero un incremento de la ocupación en un 5,5%, ya que si en 2025 se había fijado en un 63,83%, este año llegó al 69,38%, siendo la estancia media de 2,19 días (1,83 el año pasado). Algo que se justificaría porque «tiene un perfil mucho más empresarial y están haciendo un gran trabajo en captación de eventos». Señala que en el turismo de congresos en Santiago no hay mucho movimiento para primavera, con el cierre del aeropuerto por obras, si bien en septiembre y octubre hay mayor actividad.

Lo que sí tiene claro es que «la deriva es muy negativa y habrá que ver los motivos para intentar atajar esta caída tremenda» y, tras recalcar que los datos son los del INE, no los del sector, advierte de que «lo que están demostrando es que el turismo en Santiago es frágil y que si dejamos de arroparlo y de cuidarlo, los niveles de ocupación se nos vienen abajo».

Previsiones para Semana Santa

En plena cuenta atrás para la Semana Santa, en la que asegura que el sector se está empleando ya a fondo «como el pistoletazo de salida para la temporada turística», avanza que las previsiones entran «dentro de lo normal, teniendo en cuenta que al final son cuatro días y que es un turismo de cercanía, familiar, con lo que las reservas suelen ser de última hora y se mueven mucho en función de la climatología». Además, apunta que Compostela tampoco es un destino muy marcado de Semana Santa, baste ver que «los niveles de ocupación y de precios en casi todas las ciudades de nuestro perfil están casi llenos, mientras que Santiago tiene bastante disponibilidad y tarifas medias», puesto que no tiene el mismo reclamo que, por ejemplo, en Ferrol.

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