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ARTESANÍA

«Al hacer guitarras artesanales para los Rolling Stones o Paco de Lucía, sientes algo de miedo»

Vicente Carrillo habla en el Museo das Peregrinacións este sábado (12 horas; entrada libre) sobre el trabajo artesanal de su familia desde hace más de dos siglos. Su visita es parte del Aula Troyana

Vicente Carrillo en su taller. Al lado, con Paco de Lucía; u debajo, con Keith Richards (y una guitarra suya).

Vicente Carrillo en su taller. Al lado, con Paco de Lucía; u debajo, con Keith Richards (y una guitarra suya). / icentecarrillo.com

Xabier Sanmartín

Xabier Sanmartín

Santiago

El premiado luthier Vicente Carrillo visita Santiago. Ha hecho instrumentos artesanales para los guitarristas de los Rolling Stones (Keith Richards y Ronnie Wood ) y Paco de Lucía, entre otros encargos sonados, y da una charla este sábado 28 de marzo en el Museo das Peregrinacións, a las 12 horas, con entrada libre.

Saga familiar de récord: 270 años haciendo guitarras

Vicente Carrillo gana fama internacional desde Casasimarro (Cuenca) con su labor junto al resto de su familia. "La verdad es que lograrlo desde un pueblo pequeño de La Mancha, con solo tres mil habitantes, es un poquito difícil, pero se ha hecho con orgullo, tesón y pasión... Son ya casi 270 años haciendo guitarras todos los días", señala en charla con EL CORREO GALLEGO.

Su ponencia llega promovida dentro del Aula Troyana, organizada por el Museo Casa de la Troya y la Asociación de Antiguos Tunos Compostelano, entidad que gestiona el Museo Casa de la Troya. Tiene por presidente a Benigno Amor Barreiro y como vicepresidente a Juan Carlos Díaz del Valle.

"Tuve la oportunidad de conocer a Benigno Amor y le invitamos a nuestro taller y hay una relación bastante buena de la que salió la idea de hacer esta conferencia, donde, aparte de hablar de guitarras, nos vamos a centrar en la historia de nuestra casa, porque quizá seamos la casa más antigua del mundo haciendo guitarras de forma continuada. Se trata de defender la historia de la guitarra en España", subraya

Paco de Lucía y los Rollling Stones

El taller artesano de Vicente Carrillo ha construido guitarras para músicos de renombre en la música clásica como Scott Tennant, Zoran Dukic, de la música flamenca, como Paco de Lucía, Tomatito, Joseá María Cañizares o Niño Josele, o del pop rock de fama mundial, caso de Keith Richards, Ronnie Wood, Mike Olfield, Alejandro Sanz, Jorge Drexler... un tipo de encargos muy especiales que valora con orgullo y cautela.

"Cuando alguien de renombre te hace un encargo siempre tienes un poquito de miedo de que le guste, de que se sienta cómodo, pero luego la guitarra se tiene que dejar querer por quien la toca. Hay una relación difícil de escribir entre el instrumento y la persona que lo toca, y también con el guitarrero. Y hay una responsabilidad grande para que esa relación entre tres partes, salga bien, pero eso es algo que, ¡cómo llevamos tantos años haciendo guitarras!, es algo que ya hemos superado, aunque a todo el mundo puede tener algún fallo alguna vez, claro".

"Tuve una relación comercial y personal con Paco de Lucía durante nueve años... Era una persona muy sencilla, pero muy responsable con el trabajo y muy exigente con lo que él hacía, porque las metas que él se ponía cuando componía suponían llevar al límite a ese enano que él decía que tenía dentro. Y decía que cuando componía, metía a ese enano en un cercado y no le daba de comer ni de beber hasta que salía lo que él quería, era muy exigente. Y grabando, cuando le vi grabar el disco Cositas buenas, que, quitando uno o dos temas, el resto del disco está grabado con una guitarra mía", detalla Carrillo sobre su relación con el añorado maestro andaluz fallecido en febrero de 2015.

Guitarras especiales

"Cuando Paco de Lucía me propuso que le hiciera una guitarra para ese disco, Cositas buenas (2004) y se la hicimos... Él no opinaba de maderas, a él lo que le interesaba es que le hiciéramos una guitarra que sonara bien, que fuera cómoda y que tuviera tensión para ajustarse bien a la técnica que él tenía. Normalmente, las guitarras de tiro corto, digamos, de 650 milímetros, son las guitarras habituales para conciertos, pero para flamenco se hacen de 660 mil., un centímetro más larga, pero Paco necesitaba más tensión en la guitarra, y entonces requería guitarras de 670 mil., dos centímetros más larga que la guitarra normal. Paco tenía una fuerza brutal en las manos. Era una persona que cogía una guitarra de 650 milímetros la tocaba y decía: 'Ñam ñam, ñam, ñam... esto no vale, esto no suena", entonces, teníamos que hacerle guitarras especialmente para él con esa longitud de cuerda y con esa tensión. Y también hicimos guitarras con esa tensión para Diego del Morao y Niño Josele, otros dos guitarristas que tampoco tocan mal. Los tres no son personas, son animales por la fuerza que tienen en las manos, es algo increíble y necesitan guitarras que les respondan", señala Carrillo.

Confesiones de Keith Richards

Vicente Carrillo y su taller respaldaban las guitarras de la marca Paco de Lucía, una de las cuales fue comprada por Mike Oldfield por medio del distribuido británico que este taller manchego tenía entonces en Inglaterra.

"Keith Richards vio esa guitarra de Mike Oldfield y dijo que quería una guitarra como esa. Y cuando los Rolling Stones tocaron en España en 2007, en uno de los conciertos, preguntó quien era el luthier que hacía las guitarras de Paco de Lucía y, entonces, ahí aparecí yo. Esa relación duró tiempo, yo le conocí en 2007 por primera vez y luego la relación siguió a través de su técnico de guitarras. Y en 2015, volvimos a retomar esa relación y Richards me encargó una guitarra específica para la técnica especial que él tiene a la hora de tocar, porque Richards toca con cinco cuerdas y con una afinación de un sol abierto, así, practicamente con cejilla y pulsando solo tres cuerdas está haciendo todos los ritmos, de hecho, en un programa que hizo con Jimmy Falllon en EEUU sacó esa guitarra y demostró como tocaba. Y él me contó que usa esa técnica porque a su abuelo le gustaba tocar malagueñas y cuando iba a casa de su abuelo, el abuelo tenía la guitarra colgada encima del sofá y le obligaba a esforzarse en coger la guitarra y cuando la descolgaba, su abuelo le quitaba una cuerda para que pudiera tocar más facilmente, y así empezó con la técnica de guitarras de cinco cuerdas. En un concierto de los Rolling Stones, Richards puede cambiar de guitarra hasta 16 veces y, las veces que lo les he visto varias veces desde el backstage, me he fijado que en que hasta siete u ocho de esas guitarras están construidas con cinco cuerdas, pero la guitarra española no la saca en el show, la saca para grabar, y utiliza una guitarra especial que le hicimos, un pentalaud, con forma de laud, con cinco cuerdas dobles afinadas en sol abierto".

La necesidad de una escuela oficial

Al charlar con Vicente Carrillo se palpa su entusiasmo en cada palabra, la de un artesano que mide los minutos y las horas de forma bien diferente al común de las personas en su día a día laboral.

"Lo principal para hacer una buena guitarra es tener buenas manos y buena vista a la hora de seleccionar las maderas, pero, todo eso lo hace el tiempo. Todo eso se aprende con el tiempo. Primero, la guitarra es un mueble, y después del mueble es el instrumento. Primero tienes que saber hacer el mueble y después tienes que empezar a indagar que parte de la guitarra son las más importantes para poder sacar esa sonoridad armónica y acústica que tiene la guitarra, pero, sobre todo, lo principal es el tiempo".

En Galicia, en 2023 se presentó la Asociación Profesional Galega de Construción de Instrumentos Musicais (Labra), para sumar fuerzas y reivindicar un entorno artesanal de talento emergente, caso de la exposición celebrada en 2025 en Tokio donde se mostró una guitarra artesanal hecha por el luthier gallego Pablo Sánchez Otero, proyecto que compartió con la fotógrafa Sandra García Rey y la asesora Marta García-Peñuela Pantaleón.

Un proyecto en el cajón

Al hablar de Labra y preguntarle a Vicente Carrillo sobre su visión, a nivel nacional, del mundo formativo de luthiers con la mirada puesta en las guitarras, este premiado artesano manchego rompe su serenidad y se revuelve.

"Me da vergüenza decirlo pero es la realidad, siendo la cuna de los orígenes de la guitarra española, cuyo nombre lo dice todo, es triste que no haya un centro oficial que se haya preocupado de hacer una escuela de luthería de guitarras como pueda haber en Cremona (Italia) de violines... En el periodo 2010-2012, el Ministerio de Educación y Ciencia me invitó a participar en la organización de un proyecto del Instituto Nacional de Cualificación Profesional para crear una titulación oficial de luthiers y, junto a mi compañero Arturo Sanzano, nos encargamos de hacer la parte de la guitarra y en ese proyecto, que está publicado en el BOE, se habla igual de como hay que seleccionar las maderas que de como poner las cuerdas y hay un Real Decreto, formado por su majestad el Rey, y está metido en el cajón. Y es me encorajina", concluye Vicente Carrillo.

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