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El Pazo dos Irlandeses sale a la venta por 3,5 millones: "Menos hotel, cualquier uso"

El inmueble arrastra años de sanciones y actuaciones municipales por su mal estado de conservación

La inversión total, incluyendo la rehabilitación, se sitúa entre los 4 y los 6 millones de euros

El uso mixto, residencial o institucional se perfila como la principal salida para el edificio

Uno de los dormitorios del Pazo dos Irlandeses

Uno de los dormitorios del Pazo dos Irlandeses / 247 Real Estate

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

El Pazo dos Irlandeses, también conocido como pazo de Ramirás, acaba de salir a la venta por 3,5 millones de euros, colocando en el mercado inmobiliario una de las propiedades más singulares del casco histórico de Santiago. El anuncio, publicado esta misma semana por la firma especializada 247 Real Estate, abre una nueva etapa para un inmueble que combina valor patrimonial, deterioro acumulado y un futuro todavía por definir, condicionado tanto por su estado como por sus limitaciones de uso.

Escalinata del Pazo dos Irlandeses

Escalinata del Pazo dos Irlandeses / 247 Real Estate

La comercialización del edificio, ubicado en la Rúa Nova, es reciente. “Salió este jueves al mercado”, confirma el CEO de la compañía, Andrés Lorenzo, quien reconoce que se trata de una operación muy específica dentro del sector. No es una vivienda convencional ni una promoción al uso, sino una pieza única, con una carga histórica y arquitectónica que la sitúa fuera de los parámetros habituales. Esa singularidad es, al mismo tiempo, su principal atractivo y su mayor dificultad de venta.

Un inmueble marcado por años de deterioro

La puesta a la venta llega tras un largo periodo en el que el pazo ha sido protagonista por motivos muy alejados de su valor histórico. En los últimos años, el edificio ha acumulado denuncias, sanciones y requerimientos municipales derivados de su deficiente estado de conservación. La situación llegó a obligar a instalar redes en la fachada para evitar desprendimientos, una imagen que evidenciaba el deterioro progresivo de un inmueble situado en pleno corazón de la ciudad.

Estancia del Pazo dos Irlandeses

Estancia del Pazo dos Irlandeses / 247 Real Estate

A ello se sumaron problemas estructurales en cubiertas y galerías, así como conflictos vinculados a algunos de los usos del edificio, que derivaron en actuaciones por parte del Ayuntamiento. Entre las intervenciones más recientes destaca la reparación del tejado, con una inversión superior a los 400.000 euros, ejecutada principalmente por motivos de seguridad. Sin embargo, más allá de estas actuaciones puntuales, el conjunto del inmueble sigue presentando un estado general muy deficiente. “Por dentro está entero para reformar”, admite Lorenzo, dejando claro que la rehabilitación será integral.

La huella de un pasado señorial

Pese a ese deterioro evidente, el edificio conserva todavía elementos que permiten apreciar su antigua grandeza. La arquitectura interior sigue hablando de un pasado señorial, con una impresionante escalinata de piedra como eje central del inmueble, amplios salones, techos altos y una distribución que responde a otra época. El anuncio destaca precisamente esa dualidad entre el estado actual y el valor histórico, describiéndolo como un espacio donde “la arquitectura habla por sí sola” y donde aún se percibe “esa sensación difícil de encontrar hoy: la de estar en un espacio con alma”.

Detalle de las carpinterías y vidrieras interiores

Detalle de las carpinterías y vidrieras interiores / 247 Real Estate

Entre sus características, el pazo cuenta con 1.818 metros cuadrados construidos y una organización que incluye cuatro viviendas independientes —una principal de más de 500 metros cuadrados—, además de oficinas, locales comerciales y espacios auxiliares. En total, suma unas 20 estancias, algunas de ellas con elementos originales, como carpinterías de época o antiguas aulas de madera que recuerdan su uso como residencia educativa. No en vano, uno de sus nombres más conocidos, el de Colegio de los Irlandeses, remite directamente a esa etapa de su historia.

Una rehabilitación compleja y millonaria

La magnitud del edificio y su estado actual convierten cualquier proyecto de recuperación en una operación de gran envergadura. Más allá del precio de salida, fijado en 3,5 millones de euros, la rehabilitación se presenta como el verdadero desafío económico. “Nosotros calculamos la reforma en algo más de dos millones de euros, dependiendo del uso que se le quiera dar”, explica Lorenzo, quien sitúa la inversión total en una horquilla que oscila entre los 4 y los 6 millones de euros.

Antigua aula del Colegio de los Irlandeses

Antigua aula del Colegio de los Irlandeses / 247 Real Estate

A esta complejidad se suma la protección patrimonial del inmueble. El edificio cuenta con más de 30 elementos catalogados, lo que implica que cualquier intervención deberá respetar su valor histórico y arquitectónico. “Habría que hacer un estudio de viabilidad en profundidad, pero está claro que hay que hacerlo con mucho cuidado”, subraya el responsable de la inmobiliaria. Esta circunstancia condiciona tanto los plazos como los costes y limita las posibilidades de transformación del espacio.

Sin uso hotelero y con varias vías abiertas

Uno de los aspectos que más define el futuro del pazo es la exclusión del uso hotelero, una opción que queda descartada. “Todo lo que no sea hotelero estaría contemplado”, resume Lorenzo, quien apunta a alternativas más flexibles como las más adecuadas para el inmueble.

En este sentido, el uso mixto aparece como la opción con mayor potencial, combinando diferentes funciones dentro del mismo edificio. “Para nosotros lo más interesante sería un uso mixto; también se puede plantear un residencial o que alguna entidad o asociación establezca allí su sede”, detalla. La propia configuración del pazo permitiría su adaptación a apartamentos o viviendas, aunque siempre condicionada por la necesidad de conservar sus elementos protegidos.

Escalinata monumental del palacio

Escalinata monumental del palacio / 247 Real Estate

El perfil del posible comprador, en consecuencia, se aleja del inversor convencional. La inmobiliaria apunta a promotores especializados en patrimonio, familias con capacidad inversora o instituciones culturales como los candidatos más probables. “Este tipo de producto no depende tanto del mercado inmobiliario. Es una pieza especial y hay que encontrar al cliente que se enamore”, afirma Lorenzo.

Ayudas públicas para la restauración

En el caso de entidades o fundaciones, además, la operación podría verse facilitada por el acceso a subvenciones destinadas a la rehabilitación de patrimonio, lo que abriría una vía adicional para garantizar la recuperación del edificio. No obstante, la clave seguirá estando en encontrar un proyecto sólido que combine viabilidad económica y respeto por el valor histórico del inmueble.

Hall de la entrada principal del Pazo dos Irlandeses

Hall de la entrada principal del Pazo dos Irlandeses / 247 Real Estate

La salida al mercado del Pazo dos Irlandeses supone, en definitiva, una nueva oportunidad para rescatar una de las piezas patrimoniales más emblemáticas de Santiago. Entre el deterioro acumulado y la grandeza que aún conserva, su futuro dependerá ahora de la capacidad de atraer a ese comprador singular dispuesto a asumir no solo una inversión millonaria, sino también el reto de devolverle al edificio el lugar que le corresponde en la ciudad.

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