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Mercado inmobiliario

El alquiler asequible en Santiago se esfuma: la mitad de la oferta supera los 900 euros al mes

Un estudio de Agalin revela que el crecimiento de las viviendas disponibles no ha servido para que se moderen los precios

El sector augura que la tendencia continuará a medio plazo

Una joven camina ante los anuncios expuestos en el escaparate de una inmobiliaria de Santiago

Una joven camina ante los anuncios expuestos en el escaparate de una inmobiliaria de Santiago / Antonio Hernández

Manu López

Manu López

Santiago

Ser inquilino en Santiago se hace cada vez más cuesta arriba. Los bolsillos más humildes siguen sufriendo las consecuencias de un mercado con precios prohibitivos, en el que encontrar un piso asequible es hoy mucho más difícil que hace cuatro años pese al aumento de la oferta. Esa es la principal conclusión que se desprende del estudio de la Asociación Galega de Inmobiliarias (Agalin) sobre la evolución de la oferta en las grandes ciudades gallegas y sus áreas de influencia, en el que Compostela aparece como una de las plazas más tensionadas: crece la oferta, pero desaparecen los arrendamientos bajos y la mitad de las viviendas disponibles supera los 900 euros al mes.

Los datos del informe, elaborado en base a los anuncios publicados en el portal inmobiliario Idealista -el más usado y con más inmuebles de Galicia- entre los días 23 y 25 de marzo de 2026, reflejan que en ese periodo la capital gallega contaba con 277 viviendas disponibles en alquiler. La cifra casi dobla la de hace cuatro años, cuando había 150, y queda por detrás de otras urbes de mayor tamaño como Vigo, con 373, y A Coruña, con 326, pero por encima de Ferrol, Ourense, Lugo y Pontevedra. De este modo, Compostela presenta la tercera mayor oferta, pero también una de las más inaccesibles.

Desaparecen las viviendas por menos de 600 euros

Las cifras que contiene el informe de Agalin no dejan lugar a la duda sobre el encarecimiento de los alquileres: en toda la ciudad apenas hay dos viviendas por debajo de los 600 euros al mes, lo que representa solo el 0,72 % del total. Hace cuatro años, en abril de 2022, eran 61, más del 40 % de toda la oferta. El desplome en este tramo coloca a Santiago entre las ciudades gallegas con menos pisos asequibles, solo por delante de Pontevedra, donde no aparece ninguna vivienda por una cantidad inferior a 600 euros mensuales.

En paralelo, los inmuebles del tramo de precios más altos ganan terreno con claridad. En Santiago había en el momento de la elaboración del informe 75 viviendas en alquiler con precios de entre 900 y 1.200 euros mensuales, a las que se suman otras 65 por encima de los 1.200. En conjunto, son 140 casas por encima de los 900 euros, más de la mitad de toda la oferta disponible, concretamente el 50,54 %. El documento también destaca que la proporción de pisos entre 750 y 900 euros se duplicó desde 2022 hasta representar el 26,71 % del total.

Santiago comparte características con la mayoría de ciudades del eje atlántico, exceptuando Ferrol. En Vigo y A Coruña la oferta total es superior a la compostelana y también lo son los tramos más caros, ya que los pisos por encima de 900 euros alcanza el 57 % del total. En Pontevedra es incluso mayor la proporción de viviendas en ese rango, casi el 60 %. Además, estas cuatro urbes presentan un rasgo común: la práctica desaparición de los pisos por debajo de 600 euros. Ferrol, Lugo y Ourense mantienen más presencia en ese segmento, aunque también muy reducida, con valores entre el 2 % y el 3,5 %.

Sin perspectiva de descenso a medio plazo

El integrante de Agalin y gerente de Inmobiliaria Apóstol, Vicente Martínez, valora que "a lei da oferta e da demanda di que a maior oferta redúcense os prezos, pero non está sucedendo iso". Como consecuencia "para moita xente que quere alugar, se traballa unha persoa sola, é prácticamente imposible. As imobiliarias, en xeral, traballamos co 30 % dos ingresos adicados á vivenda. Unha persoa que queira pagar 700 euros ten que ter ingresos por tres veces iso, e en Santiago non hai moita xente que cobre 2.100 euros. Isto obriga a levar un avalista, e agora mesmo están funcionando moitísimo os seguros de impago".

Respecto de una posible moderación de los precios en un futuro próximo, Martínez apunta que la declaración de Santiago como zona de mercado residencial tensionado, a la espera de la respuesta de la Xunta de Galicia, "debería provocar unha estabilización". Por otro lado, un descenso del coste a corto o medio plazo se antoja complicado. Martínez sostiene que "en principio non se vai producir porque hai unha falta de vivenda enorme e non hai previsións de construción de grandes bolsas de vivenda". En esta línea, añade que "as cento e pico vivendas ao ano que se veñen facendo en Santiago non son suficientes para absorber toda a demanda que existe".

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