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El histórico bar de Santiago donde los estudiantes aún beben por 70 céntimos: "A la gente le gusta que haya algo que resista"

Este local lleva más de 60 años despachando sus míticas 'cuncas' de vino, que disfrutan desde universitarios hasta turistas y trabajadores

Jorge Pérez y su madre Manuela, propietarios de este histórico bar de Santiago con cuncas de vino.

Jorge Pérez y su madre Manuela, propietarios de este histórico bar de Santiago con cuncas de vino. / Jesús Prieto

Aunque las cañas y los cócteles sean lo que hoy domina las cartas, hay una costumbre que aún perdura en las zonas más antiguas de Santiago: el vino en cunca, ya sea tinto o blanco, pero siempre capaz de disfrutarse con las monedas que uno se deja olvidadas en el bolsillo.

En el Bar Orense, Jorge Pérez lleva años sirviéndoselo a esos vecinos que ya son más amigos que clientes, pero también a los estudiantes que se acercan para disfrutar de una bebida económica. "Nuestra taza de vino está a 70 céntimos y eso influye, porque el estudiante siempre mira el precio. Es de la casa, blanco sin filtrar de uva Palomino y tinto de uva Garnacha", explica el propietario, que ha aprendido el oficio de las cuncas de los mayores expertos.

Sus padres, los fundadores hace medio siglo de este negocio de la Rúa da Raíña, trabajaban en las viñas antes de mudarse a Santiago. Vinieron de Ribadavia, atraídos por la promesa del cambio y las conexiones familiares, y encontraron un local que, pensaron, podrían convertir en su nuevo medio de subsistencia.

La prudencia -y puede que la nostalgia- les llevó a jugar estratégicamente con el antiguo letrero, haciendo un tetris de consonantes que el establecimiento aún luce. "El original se llamaba Oriente y, aprovechando, le pusieron Orense, porque tenía casi todas las letras. El carpintero solo tuvo que hacerles la ese", recuerda el dueño del que, dice, es uno de los pocos bares históricos que siguen en manos de la misma familia en Compostela.

El Bar Orense, el tradicional local de Santiago que resiste tras más de medio siglo

Con apenas un mes para cumplir los 62 años, el Bar Orense solo tiene una taberna más antigua que le haga sombra. "Bares que sigan dirigidos por la misma familia solo quedamos O Gato Negro, que es más viejo, y nosotros. Y de los que sirven vino en taza quedaremos cuatro o cinco en esta calle", indica Pérez.

La concentración de locales en este tramo no es una rareza, ya que la zona fue, durante muchos años, la meca de la fiesta nocturna. En los 70, Pérez veía entrar en tromba a los universitarios, que fueron desapareciendo cuando el grueso de la hostelería se desplazó hacia la Rúa Nova.

Entre los 80 y los 90, sin embargo, la calle experimentó un cierto resurgir. Ahora, el Orense se ha convertido en una mezcla de caras, con jóvenes, ancianos y turistas que se apoyan en su icónica barra de madera para tomarse un respiro.

Todo, apunta el propietario, sigue "prácticamente igual" que antes, con sus tonos tierra y sus grandes botellas de cristal al fondo. "A la gente le gusta que haya algo que resista y sea como siempre. Y para mí son muchos recuerdos, porque yo ya nací aquí", indica el hostelero.

Tomar el mando del negocio fue, por lo tanto, el desenlace natural de una senda que había transitado toda la vida. Primero creció viendo a sus padres despachando y, ya como estudiante, él mismo se puso tras el mostrador, para acabar cogiendo las riendas en el año 99.

Cuenta que, desde entonces, el Orense le ha permitido "trabajar para mí" y forjar lazos con esa clientela fiel con la que charla entre bebidas y tablas de embutidos. Los hay que piden ginebras o licores -y, sobre todo, cerveza, "que es lo que se bebe ahora"-, pero "los de toda la vida" siguen con la tradición local: "el vino en tazas".

Ese es el público que ha acompañado a este emblemático bar de Santiago durante más de medio siglo, permitiendo que siga hoy con sus clásicas puertas verdes abiertas a la calle. "Los clientes fijos son los que nos mantienen aquí. Ya son muchos años", dice Pérez, agradecido de conservar, mientras le dejen, este trozo de la historia de Compostela.

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