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Nueva etapa en los CSC

Los centros socioculturales de Santiago retoman la normalidad tras meses de incertidumbre

La firma del contrato con la nueva adjudicataria se producirá a principios de la próxima semana

El personal reclama que se concreten los plazos de pago y debe dedicir si desconvoca la huelga

Usuarios de los centros socioculturales, durante una protesta por la situación de la red, el pasado febrero en Conxo

Usuarios de los centros socioculturales, durante una protesta por la situación de la red, el pasado febrero en Conxo / Antonio Hernández

Manu López

Manu López

Santiago

La difícil situación que han atravesado los centros socioculturales de Santiago en los últimos meses está a punto de llegar a su fin, dando paso a la recuperación de la normalidad en el servicio. Al menos esa es la intención de todas las partes implicadas –Concello, empresa concesionaria, personal y usuarios–, pero todavía quedan pasos pendientes para llegar a la meta. El primero pasa por firmar el contrato entre Raxoi y la nueva adjudicataria del lote principal, la sociedad Os Ventos, algo que se producirá de manera inminente, a principios de la próxima semana.

En concreto, fuentes consultadas por este diario indican que está previsto que el vínculo quede formalizado, casi con total probabilidad, el martes 7. De este modo, transcurridos cuatro o cinco días de plazo para resolver cuestiones burocráticas, la red de centros estaría bajo la dirección de Os Ventos desde la semana que arranca el lunes 13. Aunque los cálculos iniciales apuntaban a principios de abril, finalmente la necesidad de cumplir los plazos legales y la presencia de los festivos de Semana Santa han provocado que el proceso se dilate hasta mediados de mes.

El personal ve "boa vontade"

Una vez que se formalicen estos trámites, el foco se sitúa en la situación de la plantilla. La delegada sindical de la CIG, Carme Iglesias, explica a este diario que existe "boa comunicación e boa vontade" por parte de Os Ventos. "Tivemos unha reunión da representación sindical coa empresa, puxéronse en contacto con nós en canto designaron unha persoa responsable do servizo e convocaron a reunións a todas as traballadoras en varias tandas, para coñecernos e para ver o que se quere facer no servizo", explica.

No obstante, la cuestión que más preocupa al personal es recuperar el dinero correspondiente a sus nóminas, que se les adeuda desde el mes de octubre. La anterior concesionaria, Serviplus, tras arrastrar problemas de liquidez durante meses, dejó de pagar a los trabajadores. Como garantía de pago, Raxoi retuvo el importe de las facturas mientras que Serviplus continuaba ligada al servicio fuera de contrato, a través de una orden de continuidad.

Este 'parche' se utilizó como medida provisional a la espera de resolver la licitación. A principios de febrero, cuando estaba adjudicado el servicio a Eulen, la empresa renunció por sorpresa. Ante la insostenible situación de Serviplus, el Concello suspendió su continuidad, mientras buscaba una alternativa. Los trabajadores pasarían de esta manera al desempleo y podrían percibir algún ingreso tras más de cuatro meses, pero la empresa se negó a entregarles las cartas de despido e iniciaron una huelga.

Plazos de pago sin definir

Por lo tanto, además de tener que tomar una decisión respecto de la posible desconvocatoria de dicha huelga, que se planteará en una asamblea de trabajadores, la plantilla sigue esperando a que se concrete la fórmula de pago. Tras retener las facturas a Serviplus como garantía, Raxoi negoció una cesión de la deuda para que sea el propio gobierno local con ese dinero el que abone las nóminas pendientes.

"Non sabemos aínda moito, o tema está pasado a Intervención, pero aínda están valorando a documentación que recibiron e non dan posto un prazo. Nós queremos que nos digan o que sexa. Se son 6 meses, que sexan 6 meses, pero queremos sabelo", reclama Iglesias. Desde el Concello confirman que "están os departamentos técnicos coa tramitación, unha vez que todas as traballadoras entregaron a súa conformidade", pero no ofrecen plazos concretos.

De este modo, la representación sindical recuerda que no se debe pasar por alto que "seguimos sen cobrar un peso". Por ello, Carme Iglesias señala que "aínda que inicialmente a folga foi pensada polos impagos, traballar un mes máis poñendo do teu peto cando aínda non estás cobrando nada, hai que valoralo". "A nómina non a imos cobrar ata que remate o mes, a non ser que teñamos algún acordo coa empresa", añade.

En cualquier caso, con reuniones todavía pendientes, trámites por completar y situaciones que será preciso aclarar en los próximos días, los centros socioculturales se acercan a la recuperación de la normalidad tras casi dos años plagados de conflictos y unos últimos meses especialmente convulsos, en los que se llegó a poner en cuestión la continuidad del servicio.

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