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El SUP denuncia “precariedad absoluta” en la atención policial tras el incendio en la comisaría de Santiago

El sindicato policial denuncia falta de medios, masificación y riesgos laborales mientras Interior busca una solución provisional

Contactos con Xunta y Correos no se concretan y la coordinación entre administraciones sigue pendiente

La atención al DNI continúa en furgonetas y más de 40 vehículos policiales siguen inutilizados en el garaje

Ciudadanos esperan para la renovación del DNI en las unidades móviles del Obradoiro.

Ciudadanos esperan para la renovación del DNI en las unidades móviles del Obradoiro. / Antonio Hernández

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

Dos meses después del incendio que dejó inutilizada la comisaría de Santiago, el Ministerio del Interior continúa sin una solución concreta para reubicar de forma provisional estas dependencias policiales. Según fuentes conocedoras de la situación, se mantienen contactos con la Xunta de Galicia y con Correos para encontrar un espacio alternativo, pero a día de hoy no hay ningún acuerdo cerrado, a la espera de que las distintas administraciones logren coordinarse.

En este contexto, el Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha denunciado públicamente el deterioro de las condiciones de trabajo y de atención al ciudadano tras el incendio registrado el pasado 12 de febrero en la planta -4 del edificio policial. “Dos meses después, los avances se pueden definir como inexistentes y preocupantes”, señala la organización sindical en un comunicado.

El SUP describe un escenario de “absoluta precariedad”, con servicios prestándose “sin medios, con total masificación, recibiendo a los ciudadanos en pequeños pasillos o en furgones”, una situación que, advierten, “perjudica de manera grave tanto al ciudadano como a los policías” y que en muchos casos supone un incumplimiento de la normativa, especialmente en materia de riesgos laborales.

Edificio sin seguro

El sindicato también critica la falta de respuesta efectiva por parte del Ministerio del Interior, asegurando que “sigue sin aportar soluciones y lo poco aportado llega con una lentitud exasperante”. A ello se suma, denuncian, la inexistencia de un seguro que cubra los daños del edificio, lo que complica aún más su recuperación.

Entre los problemas más graves, el SUP destaca que más de 40 vehículos policiales continúan en el garaje de la comisaría sin haber sido retirados, “sin tener fecha determinada de cuándo se sacarán para una valoración pericial”. Además, la ausencia de calabozos obliga a trasladar a los detenidos a otras dependencias, generando dificultades logísticas añadidas.

La atención ciudadana también se ha visto seriamente afectada. En particular, los trámites relacionados con el DNI se siguen realizando en furgonetas estacionadas en la Praza do Obradoiro, “vehículos no preparados para el desarrollo de dicha actividad durante tiempo prolongado”, denuncia el sindicato.

El SUP advierte además del impacto que esta situación puede tener en los próximos meses, con la llegada de la Operación Verano, que incrementa notablemente la población en la ciudad y supone la incorporación de unidades de refuerzo. “Esperemos que, ante la situación de emergencia, no nos quiten estos refuerzos”, subrayan.

Cesión de instalaciones de la Xunta en Fontiñas

En paralelo, el sindicato considera insuficientes las soluciones provisionales planteadas hasta ahora, como la cesión de pequeños espacios o el alquiler de oficinas, que califican de “pequeños parches”. En su opinión, la mejor alternativa pasaría por utilizar instalaciones disponibles de la Xunta en Fontiñas, que consideran adecuadas para cubrir las necesidades actuales.

Pese a reconocer la colaboración puntual de la administración autonómica —que ha cedido espacios para parte de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR)—, el SUP lamenta la falta de entendimiento entre administraciones en un momento crítico. “No es de recibo que en pleno siglo XXI no se hayan tomado medidas de manera urgente para solucionar esta situación”, concluyen. Mientras tanto, la situación operativa sigue siendo provisional. La UPR fue trasladada desde el primer momento a instalaciones de la Unidad de Policía Adscrita (UPA) en Fontiñas, aunque, según la versión oficial, estos agentes no están desarrollando allí su actividad ordinaria.

Finalmente, el sindicato también denuncia la falta de respuesta institucional a sus demandas, señalando que solicitaron hace un mes una reunión urgente con la alcaldesa de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín, sin haber obtenido contestación hasta la fecha.

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