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Lavacolla, en caída libre: el aeropuerto pierde cerca de un tercio de su tráfico y 2.000 viajeros diarios

La terminal compostelana pierde cerca de 180.000 pasajeros en tres meses y queda rezagado frente a A Coruña y Vigo

El aeropuerto de Santiago está cada mes más vacío tras el cierre de la base de Ryanair

El aeropuerto de Santiago está cada mes más vacío tras el cierre de la base de Ryanair / Antonio Hernández

Arturo Reboyras

Arturo Reboyras

Santiago

El aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Los datos de marzo confirman un desplome sin precedentes: 172.067 pasajeros, lo que supone una caída del 29,7% respecto al mismo mes del año pasado. En paralelo, las operaciones también se reducen de forma drástica, con un descenso del 28,7%, reflejo directo de una pérdida de conectividad que no deja de agravarse. Solo la carga aérea amortigua parcialmente el golpe, con una bajada más moderada del 7%.

La magnitud del retroceso se aprecia aún mejor en el acumulado del primer trimestre de 2026. Santiago suma 435.679 pasajeros, un 29,6% menos que en el mismo periodo de 2025, mientras que las operaciones caen un 30,3%. En términos absolutos, esto implica que el aeropuerto compostelano ha dejado de mover en torno a 180.000 viajeros en apenas tres meses, lo que equivale a cerca de 2.000 pasajeros menos cada día. Una cifra que ilustra con claridad la dimensión de la crisis.

El principal factor detrás de este desplome es el cierre de la base de Ryanair, que durante años sostuvo buena parte del tráfico de Lavacolla con más de un millón de pasajeros anuales. La retirada de la aerolínea ha dejado un vacío difícil de cubrir a corto plazo, reduciendo rutas, frecuencias y opciones para los viajeros. La consecuencia directa es una pérdida de competitividad frente a otros aeropuertos y un debilitamiento evidente de la red de conexiones.

Alvedro crece

El contraste con el resto de aeropuertos gallegos refuerza esta tendencia negativa. Mientras Santiago se desploma, A Coruña crece con fuerza tanto en marzo (+5,7% de pasajeros) como en el acumulado del año (+3,4%), y Vigo logra mantenerse en positivo en el mes (+1,5%), aunque presenta un ligero retroceso en el conjunto del trimestre (-3,4%). Estos datos evidencian un trasvase de tráfico dentro del propio sistema aeroportuario gallego, con Santiago como principal perjudicado.

Lejos de tocar fondo, las perspectivas a corto plazo son aún más preocupantes. El cierre programado del aeropuerto entre el 23 de abril y el 27 de mayo por obras en la pista provocará que los próximos datos sean directamente inexistentes durante ese periodo, agravando todavía más el balance anual. Este parón obligará a desviar vuelos y pasajeros a otras terminales, consolidando una pérdida de actividad que podría tener efectos duraderos.

En este contexto, la crisis de conectividad de Santiago no solo se mantiene, sino que se intensifica. Sin todavía una estrategia clara para recuperar rutas y aerolíneas, y con el impacto añadido del cierre temporal, el aeropuerto compostelano se enfrenta a un escenario de recuperación incierta mientras ve cómo su peso en el conjunto de Galicia continúa reduciéndose.

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