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Siete operarios y una semana de trabajo para montar la noria de la Ascensión en Santiago: "Es una de las más grandes de Europa"

La noria gigante, la más alta de España con 54 metros, se instala en la Alameda compostelana

Montaje de la noria en la Alameda este lunes

Montaje de la noria en la Alameda este lunes / Jesús Prieto

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Martín García Piñeiro

Martín García Piñeiro

Santiago

Las fiestas de la Ascensión empiezan en Santiago más o menos cuando la estructura de la noria empieza a asomar entre los árboles de la carballeira de Santa Susana, en lo más alto de la Alameda. El parque central de la capital empieza a cobrar vida poco a poco a medida que llegan las atracciones, que son la primera pista de que la ciudad afronta sus fiestas menos famosas, pero las más autóctonas. Y ese es justo el momento actual.

Siete operarios trabajan desde el sábado contrarreloj para levantar la noria más grande de España, con 54 metros de altura. El objetivo: tener todo listo, inspección pasada y papeles en regla para empezar a girar justo una semana después, este sábado que viene. Lo hará en un lugar privilegiado, una zona alta que, sumada a la altura de la atracción, ofrecerá unas vistas únicas sobre Compostela.

Una rutina que la empresa Norias Sánchez repite por toda España, llueva o haga sol. Pero en su gira anual, Santiago es una parada obligada. "El año pasado no estuvimos, estuvo mi hermano con otra algo más pequeña", explica Francisco Sánchez, fundador y propietario de esta singular empresa nacida en Úbeda (Jaén), la tierra de Joaquín Sabina.

"Hoy esta noria es la más grande de España y una de las más grandes de Europa", asegura. Él mismo supervisa y echa una mano en los trabajos, una plantilla a la que después se suman dos tanquilleros. Al final, una pyme en toda regla, que genera empleo, economía y diversión allá por donde pasa.

Media noria está ya montada

Media noria está ya montada / Jesús Prieto

"Es la misma que en Vigo"

"Hace muchos años que venimos a Santiago", prosigue Francisco Sánchez. Su intención es abrir el sábado, funcionar toda la semana de las fiestas y la posterior. "Después, dependiendo del tiempo, nos quedamos una o dos semanas más", avanza. Habla del tiempo porque, a sus 51 años, conoce bien cada territorio que pisa. "Aquí el tiempo es determinante", zanja. Si hace sol, es una de las ciudades con más clientela, ya que a estas alturas del año los niveles de peregrinación y turismo ya son elevados. Pero si llueve, lo mejor es plegar y cambiar de ciudad.

La noria gigante, o Giant Wheel como se denomina oficialmente, suele rodar de ciudad en ciudad, ya que necesita un volumen de gente y clientela importante que no se encuentra en fiestas de pequeños pueblos. En todo caso, hay años con excepciones. "En Galicia nos movemos en Santiago o Vigo, aunque un año fuimos a Burela a las fiestas, y a Carballo", recuerda Sánchez, que además resuelve una de las grandes incógnitas que siempre rodean a sus expediciones por Galicia. ¿Es más grande la noria de la Navidad de Vigo o la de la Ascensión de Santiago?

"Es exactamente la misma", zanja Francisco Sánchez con humor. "Ni más ni menos luces, ni más ni menos metros". Así que otra leyenda urbana que se cae por los suelos.

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