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Aparcar en Santiago cuesta como un coche nuevo: de los 90 euros por alquilar a los 40.000 por comprar una plaza

La escasez de plazas y la alta demanda disparan los precios en muchas zonas de la capital de Galicia

El perfil del comprador es el del vecino que busca la comodidad de evitar desplazamientos

Una mujer entra en un garaje de la rúa Santiago de Chile, una de las zonas de la ciudad donde los precios de las plazas de garaje son más caros

Una mujer entra en un garaje de la rúa Santiago de Chile, una de las zonas de la ciudad donde los precios de las plazas de garaje son más caros / Antonio Hernández

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Santiago de Compostela

Encontrar una plaza para aparcar el coche en un garaje en Santiago a un precio razonable se ha vuelto una misión casi imposible, especialmente en barrios como el Ensanche o en las inmediaciones de la zona vieja. Los precios, desde los 90 euros por un alquiler mensual a los 40.000 euros por comprar, reflejan el problema histórico de la falta de espacio y de plazas de apacamiento en muchos inmuebles de la capital de Galicia.

Un informe elaborado por el portal Fotocasa desvela que Santiago ya es la urbe gallega más cara para adquirir una plaza. Con un precio medio que se disparó en 2025 hasta alcanzar los 22.521 euros, Compostela registró una subida del 8,5% con respecto al año anterior, continuando una tendencia al alza que se viene dando desde la pandemia del coronavirus.

Cristóbal López, gerente de la inmobiliaria Decasa Santiago, ubicada en la rúa do Hórreo, resume el actual escenario de la siguiente manera: "Los precios son altos, pero es la ley de la oferta y la demanda".

Un coche se dispone a entrar en un garaje del Ensanche de Santiago

Un coche se dispone a entrar en un garaje del Ensanche de Santiago / Antonio Hernández

Más alquiler que venta, pero poca oferta en general

Según López, en Santiago existen más plazas en alquiler que en venta, aunque la oferta, "es limitada en ambos casos". Esto provoca que la demanda, especialmente para los casos en los que se quiere alquilar, sea continua. "Hay más interesados en alquilar que en comprar porque adquirirla supone una gran inversión", explica a EL CORREO GALLEGO.

Aun así, desde la inmobiliaria compostelana afirman que los tiempos que duran en el mercado las plazas libres para aparcar en alquiler no son tan inmediatos como las viviendas. "Mientras que una operación de un piso puede cerrarse en pocos días, las plazas de garaje pueden irse a las dos o tres semanas para encontrar un interesado".

La ubicación, un factor clave

El alto precio de las plazas de garaje en Santiago no es algo nuevo. Según Cristóbal, se trata de "una tendencia histórica" en la ciudad, especialmente en zonas cercanas a puntos como Praza de Galicia. Asimismo, pone de ejemplo la rúa Xeneral Pardiñas, donde apunta que, "es prácticamente imposible encontrar plazas por menos de 40.000 euros desde hace tiempo".

Sin embargo, alejándose un poco de estas zonas, el gerente señala que los precios de los alquileres se suavizan un poco: "En barrios como Pontepedriña, Santa Marta o Fontiñas es posible encontrar plazas entre los 60 y 70 euros mensuales y estás relativamente cerca del centro".

Los que compran lo hacen más por comodidad que por inversión

Uno de los aspectos más llamativos es la baja rentabilidad de estas plazas como inversión. Con un alquiler medio de unos 90 euros al mes (poco más de 1.000 anuales), recuperar el dinero llevaría décadas.

Por ello, el perfil del comprador en Santiago no es ese, sino el del vecino que busca su propia comodidad. "Quién compra suele hacerlo porque vive en el mismo edificio o cerca", aclara el Cristóbal, y añade que los que se aventuran a esta decisión, lo hacen para "evitar desplazamientos, proteger su vehículo y asegurar una plaza en una zona donde escasean".

El perfil del comprador de plazas de garaje en Santiago es el del vecino que busca comodidad

El perfil del comprador de plazas de garaje en Santiago es el del vecino que busca comodidad / El Correo Gallego

Activo seguro o inversión poco atractiva

A pesar de su baja rentabilidad, las plazas de garaje siguen considerándose un activo relativamente seguro. A diferencia de las viviendas, requieren poco mantenimiento, tienen menos riesgos legales (como okupaciones) y generan gastos reducidos.

Esto explica que, aunque minoritarios, hay casos de inversores en Santiago que adquieren varias plazas, especialmente en operaciones conjuntas. Sin embargo, López insiste en que estos no son los responsables del encarecimiento continuo del mercado y vuelve a subrayar que "es una tendencia histórica por la falta de plazas".

Un problema estructural

El origen del problema parece claro: la falta de garajes en muchos edificios de Santiago. Tal y como expone Cristóbal, en determinadas zonas de Compostela solo un pequeño número de inmuebles dispone de este servicio, lo que dispara los interesados cuando queda una plaza disponible. "Si en una calle hay 40 edificios y solo cinco tienen garaje, el que quiere uno o lo paga o se queda sin él", resume el gerente.

Por lo tanto y tras este análisis de la actual situación del mercado en la capital gallega, este refleja una realidad compleja, donde la escasez, la localización y la necesidad diaria pesan más que las inversiones y, aunque los precios puedan parecer elevados, responden a una demanda sostenida en una ciudad en la que aparcar, ya es un lujo y cuesta más que un coche nuevo.

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