Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La ruta del tapeo definitiva en Santiago: tres tapas icónicas para devorar la ciudad en un día

Estas recetas emblemáticas son perfectas para saborear la capital gallega en un paseo desde la Catedral hasta la Alameda

Los tigres rabiosos, una de las tapas más famosas de Santiago de Compostela.

Los tigres rabiosos, una de las tapas más famosas de Santiago de Compostela. / Instagram/@lorenzo_peregrino

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Hay tres cosas que se han aceptado como una verdad universal sobre Galicia: la primera es que llueve, la segunda es que es verde y la tercera es que aquí la comida no decepciona.

Santiago es una buena prueba de ello -no por nada tiene la calle de España con más bares-, y ofrece multitud de platos con los que incursionar en su gastronomía. Una forma rápida de hacerlo es a través de las tapas, sobre todo, porque no hay que irse muy lejos para probar algunas de las más famosas de la urbe: los tres pinchos más míticos se degustan en el centro y forman, para algunos, una ruta con tres paradas "imprescindibles" para gozar de la buena cocina de Compostela.

Así lo indican Bea y Val, conocidas en redes como @thepicheleiras, un nombre que no puede demostrar más que este circuito del tapeo es el que frecuentan los locales. Las tapas que recomiendan son de esos platos clásicos que gustan a todos e incluyen algunas de las recetas más laureadas de la zona, como los famosos tigres rabiosos o una tortilla que se ha convertido en todo un emblema.

1. Las croquetas del Restaurante San Jaime

Un antiguo cartel de forja negra es el primer indicio de que, en el Restaurante San Jaime, saben lo que se hacen en los fogones. Especialmente si se habla de sus croquetas de jamón, que tienen fama de ser una de las más populares de Santiago.

Este pincho es el copiloto más deseado por la clientela cuando se pide una bebida, aunque también puede disfrutarse como ración por unos 8 euros si el hambre aprieta. Según las creadoras de contenido, están "crujientes por fuera, suaves por dentro" y "saben a gloria", lo que se debe, probablemente, a que son caseras y a que el establecimiento lleva curtiéndose en la cocina desde hace casi 60 años.

  • Ubicación: Praza de Fonseca, 7.

2. Los tigres rabiosos del Bar la Cueva

Si la tarta de Santiago tuviera un homólogo salado, ese serían los tigres rabiosos. Se trata de uno de los platos más típicos de la capital de Galicia, en la que uno no puede decir que haya estado realmente si no se ha enfrentado cara a cara con estos moluscos con picante.

La salsa que les acompaña es "secreta" -la elabora una única persona a salvo de miradas indiscretas-, pero, dicen los que la prueban, que es de esas que obligan a "rebañar el plato". Lleva conquistando Santiago más de medio siglo, primero desde el Café-Bar Trafalgar y después también en el Bar La Cueva, que cogieron los mismos dueños para continuar expandiendo el imperio del bivalvo por el casco histórico.

Si hace buen tiempo, este famoso pincho de Santiago puede consumirse en la terraza del local, que cuenta en el exterior con varias mesas de madera. En ellas, se agolpan toda clase de perfiles: desde niños a estudiantes, peregrinos y jubilados, que se acercan a tomar sus 'tigres' para redondear el día.

  • Ubicación: Travesa do Franco, 1.

3. La tortilla del Restaurante Marte

La última parada de esta ruta de tapeo por Santiago es la tortilla. Concretamente la del Restaurante Marte, que la ofrece como pincho junto a la bebida para presumir de su buen hacer cuando se trata de esta receta tan clásica.

Si bien puede ser polémico darle el oro a la mejor tortilla de Compostela -compite con grandes rivales como La Tita-, los compostelanos sí le han dado el podio por su mezcla de huevos y patatas, que se llega a ofrecer en hasta media docena de variedades. La ración clásica se disfruta por 5 euros, pero también hay versiones enteras con cebolla caramelizada, chorizo de Rois o pulpo a la plancha con queso de tetilla por un precio que oscila entre los 14 y los 19.

Al igual que en La Cueva, esta popular tapa de Santiago se puede comer en la terraza para recibir la primavera con un bocado "jugoso". Aunque, si se quiere estar en el exterior, conviene evitar las horas más concurridas, ya que es probable que las mesas ya estén ocupadas.

  • Ubicación: Avenida de Rodrigo del Padrón, 11.
Tracking Pixel Contents