El cobre, cuarzo y wolframio que pueden cambiar la economía del área de Santiago: "Es una zona desconocida pero muy rica en minerales"
Los proyectos de Ordes, Touro-O Pino y más a largo plazo Lousame y Santa Comba reforzarán el peso del empleo industrial en un territorio muy dependiente de los servicios y del campo

Explotación de Erimsa en el municipio de Frades / ECG

Santiago de Compostela es la ciudad con mayor peso del sector servicios en su mercado laboral, algo comprensible siendo el epicentro administrativo y turístico de Galicia. Cerró el año con casi nueve de cada diez afiliados (87,4%) dedicados al llamado sector terciario, un comportamiento que se expande a su entorno, con muchos concellos donde la economía pivota cada vez más alrededor del turismo del Camino, los servicios que prestan las cabeceras de comarca o el campo. Pero esta realidad tiene una cara B: la caída del peso industrial en el mercado laboral. Santiago y parte de su área de influencia perdieron afiliaciones al sector secundario desde la pandemia en favor de los servicios y tan solo las comarcas de O Sar y O Barbanza, en línea de costa y bien vertebradas por la AP-9 y la AG-11, parecen exhibir cierta pujanza industrial.
En este contexto, que ofrece esta fotografía del tejido económico y laboral del área compostelana, es en el que la minería asoma como un sector que puede alterar o incluso invertir ciertas tendencias. Hay proyectos para la extracción de recursos en marcha, otros aprobados, otros pendientes y otros en agenda que, de concretarse todos ellos, situarán a Santiago en el mapa de la minería gallega donde hoy tiene un papel residual con un puñado de pequeñas canteras de piedra ornamental. De hecho, las afiliaciones al sector extractivo en la capital gallega y su entorno no llegan ni al 1%, con poco más de un centenar de trabajadores contados.
Pero esto puede cambiar a corto plazo. E igual que la comarca de Valdeorras se asocia a la pizarra, el sur de Pontevedra al granito, A Limia a los áridos o A Mariña y A Costa da Morte a los feldespatos y caolines, el centro de la provincia de A Coruña puede ocupar un lugar destacado con la explotación del cobre, el cuarzo o el wolframio.
"Gran variedad de minerales"
"La zona de Santiago es una gran deconocida pero es muy rica mineralmente, tiene una gran variedad", explica Arantxa Prado, directora de la Cámara Oficial Mineira de Galicia (COMG). Se refiere "a las aguas minerales del área de Bertamiráns y los Baños de Brea, al cobre de Touro y O Pino, al cuarzo de Serrabal (Boqueixón y Vedra) y la comarca de Ordes, las canteras de granito" como el del casco histórico de Santiago o a reservas de anfibolita y serpentinita "usadas por ejemplo para el balasto de las vías de tren".
Por eso, está convencida de que la minería, que genera 4.600 empleos directos en Galicia, "abre nuevas oportunidades de empleo para la zona" en un área diferente. "Minas como la de cobre de Touro-O Pino van a necesitar incluso traer mano de obra de fuera de la comarca para trabajar" si finalmente el proyecto sale adelante.
Y aunque técnicamente, en una concepción clásica, la minería se considera sector primario como la agricultura o la pesca, en realidad su empleo tiene mucho más perfil industrial, ya que es materia prima para la industria y los propios procesos de trabajo responden a mecánicas más industriales.

Mina de cuarzo de Serrabal, la más grande activa en el área de Santiago / EFE
Proyectos en agenda en la zona
En el propio municipio de Santiago sobreviven algunas canteras de piedra y áridos, pero en su entorno el principal polo de minería en activo es Serrabal, en la falda del Pico Sacro, donde se extrae cuarzo de alto valor industrial desde 1968.
Es el mismo material que saca la empresa Erimsa de la zona este y nordeste de Santiago. Tiene canteras en varios puntos pero acaba de recibir permiso para explotar cuarzo industrial en un terreno de mil hectáreas de los municipios de Frades, Mesía, Ordes y Oroso. En este caso no es una mina al uso. "Erimsa trabaja desde los 80 en esa zona mediante minería de transferencia", explica Arantxa Prado. Significa que van trabajando en zonas donde extraen el mineral y las van restaurando ellos mismos, de forma que devuelven el terreno a su estado original y lo hacen compatible con la ganadería, por ejemplo. "Trabajan por medio de alquileres de fincas". En todo caso, esta nueva zona de explotación de mil hectáreas garantiza actividad minera en la zona para los próximos 30 años.
Pero sin duda, el proyecto verdaderamente transformador para el sector y la comarca es el de la mina de cobre de Touro y O Pino. Cobre San Rafael está pendiente del OK definitivo de la Xunta, la declaración de impacto ambiental (DIA), cuya resolución se conocerá este verano para un complejo que tendrá un impacto en el PIB gallego de más de 2.500 millones de euros y una contribución tributaria total de unos 216 millones, además de generar hasta 1.500 empleos. Se trata de un impacto capaz de invertir la tendencia del empleo en el entorno de la capital gallega. Cifras que, en todo caso, no logran calmar el debate social, político y ambiental alrededor de la mina de cobre, que ya fue explotada en el pasado.

Interior de la mina de wolframio de Lousame / ECG
Volver a reabrir las viejas minas
Si estos proyectos situarán a Santiago en el mapa minero gallego a corto plazo, esa posición podría verse reforzada en un horizonte mayor con más minas. La Xunta, en su apuesta decidida por este sector, sacó a concurso los derechos de explotación de minerales críticos para la industria, un proceso que incluye los derechos de explotación, entre otros, de la mina de San Finx (Lousame) para wolframio y estaño y la de Santa Comba para wolframio.
"En este caso hablamos de pasivos antiguos mineros, donde hubo explotación y ahora una empresa puede resolver los problemas, restaurar la zona y volver a trabajar en ellos", apunta Prado. Todas estas explotaciones en concurso de la Xunta, que incluyen también la mina de oro de Corcoesto, podrían llegar a poner en valor recursos naturales por un valor próximo a los 7.000 millones de euros, con la movilización de 200 millones de inversión directa y la creación de más de 250 empleos directos y 750 indirectos. Y parte del paquete está en el área de influencia de Santiago, la ciudad que como referente de la zona siempre acaba beneficiándose de esos nuevos flujos económicos de su entorno.
Además, esto puede ser solo el principio, porque la Xunta tiene en marcha más de un centenar de permisos de investigación. "En minería se trabaja a través de concursos a empresas y los primeros pasos son siempre para investigar: saber si hay recurso, en qué cantidad y si es extraíble", añade Arantxa Prado. Si es así, después llega el turno de los permisos de explotación, explican en la Cámara Oficial Mineira de Galicia. Pero la clave, en todo caso, son estos permisos de investigación, "porque es fundamental saber lo que tenemos". Si en esa búsqueda aparece más riqueza mineral en el suelo de Santiago, la comarca tendrá un nuevo filón económico e industrial para su desarrollo.
Suscríbete para seguir leyendo
- Reabre en Santiago una de las cafeterías más queridas del casco histórico: 'Volvemos con la misma ilusión y ganas
- La propuesta que vuelve a poner en el foco la visita del Papa a Santiago: León XIV deja en el aire su presencia en 2027
- El outlet Área Central de Santiago alarga este viernes su hora de cierre para convertirse en una 'Jungla' con descuentos del 50%
- La panadería de Santiago que triunfa con su café con flores: 'Estamos vendiendo más flores que pan
- Raxoi paraliza una obra ilegal frente al parque de Bonaval: 'Habéis roto un trozo de historia
- Buscan figurantes en Santiago para la nueva película de Vaca Films: estos son los requisitos
- De las aulas de Santiago a la graduación en Michigan: la historia de éxito de Carlota Garabato en Estados Unidos
- La expropiación de terrenos para construir 3.609 viviendas en el Ensanche Norte de Santiago llegará a un máximo de 12 euros el metro cuadrado