EN EL CAMPO DE A MERCED
Conxo rinde homenaje al histórico árbol plantado por Moncho Cascarilla con una estatua tras su polémica tala
Vecinos y fundadores del recinto inaugurarán este sábado un monumento para mantener viva la memoria del emblemático ejemplar y de uno de los grandes impulsores del fútbol en el barrio

Tras la tala del abeto, la placa en recuerdo de Ramón Sanmartín ha sido clavada en los restos del árbol / David Suárez
El árbol ya no está, pero su historia seguirá en pie. Siete meses después de la polémica tala del histórico ejemplar plantado por Ramón Sanmartín García, el recordado Moncho Cascarilla, el barrio de Conxo rendirá homenaje este sábado a uno de los símbolos más queridos del campo de fútbol de A Merced con la inauguración de una estatua levantada sobre los restos del tronco que todavía permanecen en el recinto.
La iniciativa parte de la Organización para la Recuperación de la Memoria Histórica del Árbol del Campo de A Merced de Conxo, un colectivo creado por varios vecinos y antiguos colaboradores del club tras la desaparición del árbol, cuya tala sin previo aviso provocó una profunda indignación entre quienes participaron en la construcción de las instalaciones deportivas a comienzos de los años noventa.
El acto se celebrará este sábado, a partir de las 17.00 horas, en el campo del C.D. Conxo y servirá para reivindicar el legado de un árbol que para muchos vecinos era mucho más que un elemento ornamental. Aquel ejemplar fue trasplantado desde el centro del antiguo terreno de juego por iniciativa de Moncho Cascarilla, uno de los principales impulsores de la creación del recinto y figura clave en la historia deportiva del barrio.

La placa lucía en el histórico abeto en recuerdo a Moncho Sanmartín, uno de los fundadores de las instalaciones de Conxo / Cedida
Durante décadas, el árbol permaneció junto a las instalaciones deportivas y desde la muerte de Sanmartín, lucía una placa en su recuerdo. Su desaparición, ejecutada tras un informe técnico encargado dentro del contrato municipal de mantenimiento de los campos de fútbol, generó un intenso malestar entre antiguos directivos, colaboradores y vecinos, que consideraron que se había eliminado una parte importante de la memoria colectiva de Conxo.
Uno de los rostros más visibles de esa protesta fue Delfín Guldrís, conocido como Fino, amigo íntimo de Moncho Cascarilla y uno de los hombres que participó en la construcción del campo. Cuando se conoció la tala llegó a afirmar que sentía que le habían "enterrado a un amigo dos veces", unas palabras que reflejaban el vínculo emocional existente entre el árbol y quienes levantaron las instalaciones prácticamente desde la nada.
Precisamente Guldrís es también uno de los impulsores del homenaje que tendrá lugar este fin de semana. Junto a José Antonio Quintas Sixto "Yosi", Santiago Mato, José Iglesias Otero y Enrique Fernández Otero "Quico", forma parte de la organización creada para preservar la memoria del emblemático ejemplar.

Delfín Guldrís 'Fino', junto a los restos del árbol tras su tala hace siete meses / El Correo Gallego
Una escultura nacida del cariño al barrio
El momento central de la jornada será la inauguración de una estatua realizada de forma completamente altruista por el propio Delfín Guldrís. La escultura se colocará sobre una base construida para cubrir el tronco que quedó tras la tala y recuperará la placa que acompañaba al árbol antes de su desaparición.
Además, el monumento incorporará varias fotografías que permitirán recordar tanto la imagen del ejemplar durante sus años de esplendor como el aspecto que presentaba tras ser cortado. El conjunto se completará con un texto conmemorativo destinado a preservar la historia y los valores asociados a un rincón especialmente querido por los vecinos.
"Esto es un homenaje a la memoria y a la historia del árbol del campo de A Merced", explica Guldrís, quien insiste en que el objetivo principal es evitar que desaparezca el recuerdo de un símbolo que acompañó durante más de treinta años a todos los que han pasado por la instalaciones deportivas de Conxo.

Imagen del abeto cuando todavía estaba en pie cedida a este diario por Fino / Cedida
Misa de campaña y recuerdo a Moncho Cascarilla
El homenaje arrancará con una misa de campaña en memoria del árbol y contará también con distintas intervenciones de personas vinculadas a la historia del recinto. Entre los asistentes estará la concejala de Deportes de Santiago, Pilar Lueiro, quien dirigirá unas palabras a los presentes.
La presencia de la edil llega meses después de que el Concello mostrara su disposición a buscar fórmulas para mantener el respeto hacia la historia representada por el árbol y atender las propuestas planteadas por antiguos responsables del club tras la polémica generada por su retirada.
La jornada concluirá con unos pinchos financiados por la Peña Navegante, entidad estrechamente ligada a los orígenes del actual Conxo. No en vano, fue en torno a aquella histórica peña donde comenzó a gestarse el proyecto que acabaría convirtiéndose en uno de los clubes más representativos del barrio y de Santiago.
Para muchos de los asistentes, el acto del sábado no servirá para recuperar el árbol perdido, pero sí para conservar algo igual de importante: la memoria de quienes hicieron posible el campo de A Merced y de un vecino, Moncho Cascarilla, cuyo legado sigue profundamente arraigado en Conxo.
- O Gozo Festival vence al temporal de lluvia y granizo
- Una conductora se precipita con su coche desde el periférico al polígono de Costa Vella mientras escapa de la Guardia Civil en Santiago
- La tormenta descarga en Santiago granizo de más de un centímetro de grosor
- La cafetería de Santiago recomendada por Tamar Novas y 'Lonely Planet': un rincón bohemio con 83 años de historia
- Pregón de las Fiestas del Apóstol: la concelleira descarta a Borja Iglesias
- Muere Alfonso Tourís Nogueira, el enfermero y sindicalista que dirigió más de dos años el PSOE de Santiago
- La primera panadería ecológica de Santiago que empezó con un carro y un caballo: 'Nuestro pan es para gente que quiere cuidarse
- Llegan las fiestas más internacionales de Compostela: 10 días, en lugar de 15, en aras de la 'calidad