Patrimonio inmaterial
La emblemática voz de 'Porta Faxeira, pode pasar' se despide para siempre: "Me gustaría que permaneciese, pero todo tiene un principio y un final"
La locución del anónimo Manuel García Menéndez, quien grabó la frase como parte de su trabajo en la empresa responsable de la red semafórica compostelana, lleva dos décadas siendo un símbolo de la ciudad
Ahora, debido a la inclusión de un nuevo sistema menos contaminante en términos acústicos, la frase abandona sin previsión de regreso el concurrido paso de peatones

Manuel García, autor de la emblemática voz del semáforo de Porta Faxeira. / Cedida

Durante más de dos décadas, cruzar desde la Alameda hacia Porta Faxeira tuvo su propia banda sonora. Entre el murmullo de las conversaciones de vecinos y visitantes, una voz masculina, grave y ceremoniosa, anunciaba con absoluta claridad: «Porta Faxeira, pode pasar». No decía nada más. Tampoco le hacía falta.
La locución terminó convirtiéndose en uno de esos pequeños detalles que, por repetidos y cotidianos, parecen destinados a permanecer para siempre. Sin aparecer en las guías turísticas ni figurar en los inventarios oficiales, aquella voz acompañó a generaciones de compostelanos, estudiantes y peregrinos. Hasta que, desde hace unas semanas, dejó de escucharse.
El silencio en uno de los pasos de peatones más transitados de Santiago no ha pasado inadvertido. Diferentes usuarios han lamentado en las redes sociales la desaparición de lo que consideran una «triste noticia» para la ciudad. Un vídeo dedicado a la emblemática grabación ha acumulado cientos de comentarios y su autor ha llegado a proponer que se impulse una iniciativa para «recuperar este símbolo de Santiago».
Detrás de aquella voz, sin embargo, no había un conocido locutor, un actor de doblaje ni una personalidad de la radio. Su dueño permaneció prácticamente en el anonimato durante 20 años. Se llama Manuel García Menéndez, es asturiano, vive en Vilagarcía de Arousa y nunca se ha dedicado profesionalmente a nada relacionado con la interpretación o el habla.
Una voz grabada como parte de su trabajo
La historia comenzó alrededor de los años 2004 o 2005, cuando Manuel trabajaba en la empresa responsable del mantenimiento de las redes semafóricas de Santiago. Durante una de las campañas municipales de movilidad se decidió incorporar avisos sonoros en los pasos de peatones para facilitar los desplazamientos de las personas con problemas de visión.
Su voz fue la elegida para realizar las grabaciones. No hubo un casting ni una cabina profesional. Formaba parte de su trabajo y, en aquel momento, él tampoco le concedió demasiada importancia. Lo que nació como una solución técnica terminó extendiéndose por los cruces de la ciudad. «Mi voz estaba, en un principio, en todos los pasos de peatones de Santiago de Compostela», relata.
El tiempo fue retirando o sustituyendo muchas de aquellas grabaciones, pero la de Porta Faxeira logró sobrevivir. Allí quedó aquella voz grave, seria y casi institucional, indicando a los viandantes cuándo podían cruzar. Mientras miles de personas la escuchaban cada día, su autor continuaba moviéndose por la ciudad sin ser reconocido.
García Menéndez explica a EL CORREO GALLEGO que nunca buscó notoriedad por aquella grabación. La voz formaba parte de su actividad profesional y no creyó que mereciese una consideración especial. Sí le resultaba curioso caminar por Compostela y escucharse a sí mismo en los semáforos, aunque jamás sintió vergüenza. Al contrario, le agradaba saber que una parte de su trabajo estaba presente en las calles y que resultaba útil para la ciudad.
A lo largo de los años, algunas personas de su entorno descubrieron que era él quien estaba detrás de la locución. La reacción solía ser de sorpresa. Para la inmensa mayoría de quienes cruzaron por Porta Faxeira, sin embargo, la identidad de aquel hombre siguió siendo un misterio.
"Muchas veces he escuchado a gente diciendo que era la voz de Luis Zahera", apunta. García Menéndez recibe la semejanza "con humor" y sin darle excesiva trascendencia. En la misma línea, tampoco se ha planteado nunca dedicarse a la radio o a la locución. "El mundo del espectáculo no es lo mío", reconoce.
Una locución con acento asturiano
La historia guarda además otra pequeña paradoja. El hombre cuya voz acabó integrada en el paisaje sonoro compostelano no nació en Galicia. Es asturiano, aunque lleva años residiendo en la comunidad. De este modo, un asturiano terminó pronunciando en gallego una de las frases más reconocibles de la vida cotidiana de la ciudad.
La grabación trascendió incluso su función original. La frase fue utilizada en vídeos y composiciones musicales y llegó a aparecer en una canción electrónica construida a modo de remix. El aviso para cruzar se transformó así en una especie de guiño compartido entre quienes conocen Santiago: una contraseña sonora difícil de explicar a quien nunca la hubiese escuchado al llegar a Porta Faxeira.
Ahora, después de más de veinte años, la voz se ha apagado. Su autor asume la desaparición con serenidad. Considera que "todo tiene un principio y un final" y entiende que los avances tecnológicos terminen sustituyendo sistemas que, en su momento, cumplieron correctamente su función. "Fue bonito mientras duró", reconoce.
También comprende las molestias que podían provocar unos avisadores acústicos que funcionaban durante el día y la noche. Aunque admite que, desde un punto de vista personal, le gustaría que la grabación continuase sonando, pero entiende que deben valorarse las necesidades de los vecinos y, especialmente, la introducción de mecanismos más eficaces para las personas con discapacidad visual.
«Si algún día recuperasen la locución me sentiría muy contento, porque seguiría habiendo algo de Manuel García Menéndez en Santiago de Compostela», admite el autor. Sin embargo, esa posibilidad se presenta extremadamente improbable.
El sustituto: un sistema inteligente
Fuentes del departamento municipal de Movilidad explicaron a EL CORREO GALLEGO que el Concello mantiene en marcha un proyecto para sustituir los avisadores acústicos convencionales de los semáforos por nuevos dispositivos con el sistema Pasblue, avalado por la ONCE y su Fundación.
A diferencia de los antiguos avisos, que podían funcionar de manera continuada, la nueva tecnología permite que la señal acústica se active únicamente cuando la necesita una persona usuaria. Para ello puede emplearse un mando a distancia o una conexión mediante el bluetooth del teléfono móvil.
El sistema instalado en el semáforo detecta la proximidad de la persona al paso de peatones y activa el aviso, lo que, según el Concello, permite mejorar su seguridad y orientación. Al mismo tiempo, se pretende reducir la contaminación acústica y las molestias provocadas a quienes viven cerca de intersecciones con avisadores sonoros.
La Administración local desarrolló en 2021 una prueba piloto de esta tecnología. El proyecto de sustitución comenzó a implantarse de manera general en 2024, de forma consensuada con la ONCE. En la actualidad, Santiago cuenta con más de 40 avisadores Pasblue, entre los que se encuentra el instalado en Porta Faxeira.
La incorporación del nuevo dispositivo explica, por tanto, el silencio. No se trata de una avería temporal ni de una retirada accidental, sino de una transformación planificada del sistema de accesibilidad semafórica.
Para Manuel García Menéndez, la grabación ha cumplido su ciclo. Le queda la satisfacción de haber acompañado durante tantos años a quienes recorrieron Santiago y de comprobar, al llegar su desaparición, que los ciudadanos se habían encariñado con ella mucho más de lo que él sospechaba.
Permanecerán los vídeos, las canciones, las grabaciones guardadas en teléfonos móviles e incluso esta pieza para mantener vivo el recuerdo de un elemento que, sin haber aparecido nunca en ninguna guía turística, es una importante pieza del patrimonio cultural de la capital gallega.
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