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La resiliencia de Borja Verea, «ejemplo» para el resto de alcaldables

El PP fue la fuerza más votada en cinco de las siete ciudades gallegas en 2023, pero solo logró la alcaldía en una. De cara a los comicios del próximo año, la conjura es clara: cerrar la brecha entre ganar y gobernar

Borja Verea tras su intervención en el acto celebrado esta mañana en la Cidade da Cultura

Borja Verea tras su intervención en el acto celebrado esta mañana en la Cidade da Cultura / Cedida

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Mateo Garrido Triñanes

Mateo Garrido Triñanes

Santiago

El Partido Popular gobierna la Xunta, dirige la mayoría de los ayuntamientos gallegos y fue la fuerza más votada en cinco de las siete ciudades en las elecciones municipales de 2023. Sin embargo, solo logró hacerse con la alcaldía en Ferrol, aunque más tarde llegaría también la de Lugo, vía moción de censura. «Nos faltó poco para la mayoría absoluta», apuntó este sábado Rueda en referencia a los casos de Santiago y A Coruña durante su intervención en la presentación de los candidatos en las capitales de provincia que el PP llevó a cabo en la Cidade da Cultura. Es es, precisamente, el objetivo con el que llegan los populares gallegos a los comicios locales de 2027: convertir esas victorias electorales en gobiernos municipales. «Acudimos para conseguir lo que nos falta, no para celebrar lo que ya hemos logrado», reivindicó el presidente de la Xunta.

Ese objetivo se plasmó en un nombre propio. El de Borja Verea, a quien Feijóo puso como ejemplo ante el resto de alcaldables. El líder popular recordó que abandonó un puesto de responsabilidad en la Xunta para disputar la Alcaldía de Santiago, que ganó las elecciones de 2023 y que, tras quedarse a las puertas de gobernar, ha dedicado los últimos tres años a «patear la ciudad, escuchar a los vecinos y hacer propuestas». «Hoy está a las puertas de volver a ganar y gobernar», afirmó antes de asegurar que será el próximo alcalde compostelano. La elección de Santiago como lugar para realizar la presentación, según apuntan fuentes populares, es señal también del unánime respaldo con el que Verea encara la precampaña. El candidato recogió el guante reivindicando la política municipal como «la más cercana y la más humana» y defendiendo que Santiago «puede más, quiere más y merece más».

A juicio del líder popular, los candidatos gallegos llegan a 2027 en mejores condiciones tras cuatro años de trabajo sobre el terreno. «Los buenos candidatos no son los que aparecen seis meses antes de las elecciones», vino a reivindicar al poner a Verea como ejemplo de una estrategia basada en la continuidad y la presencia.

Los candidatos a las siete ciudades gallegas posan junto a Rueda y Feijóo

Los candidatos a las siete ciudades gallegas posan junto a Rueda y Feijóo / Xoán Álvarez

Los dos candidatos que ya gobiernan sus ciudades aprovecharon sus intervenciones para reivindicar la gestión realizada desde la llegada a la Alcaldía. El alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, defendió la recuperación económica y demográfica del municipio, el aumento del empleo y la llegada de inversiones como prueba de que la ciudad «no puede pararse». La alcaldesa de Lugo, Elena Candia, puso en valor el trabajo iniciado tras acceder al gobierno local mediante una moción de censura y comprometió su continuidad con un proyecto centrado en los servicios públicos, las parroquias y la atención a las personas.

Quienes todavía aspiran a alcanzar el bastón de mando compartieron un discurso muy similar, centrado en la gestión municipal y la necesidad de abrir una nueva etapa en sus respectivas ciudades. Rafa Domínguez defendió una Pontevedra «limpia, ordenada y segura», con más vivienda y mejores servicios; la candidata de Vigo, Luisa Sánchez, apeló a un «cambio de ciclo» para desarrollar «todo el potencial» de la ciudad y superar el «aislamiento» que atribuye al gobierno de Abel Caballero; Ana Méndez contrapuso en Ourense «planificación, trabajo y resultados» a la «improvisación» y el «surrealismo» del actual ejecutivo local; mientras que Miguel Lorenzo recordó que ya ganó las elecciones en A Coruña y prometió convertir esa victoria en una alcaldía popular tras denunciar los «pactos de perdedores».

Rueda quiso cerrar esa idea repasando uno por uno a los siete candidatos gallegos y trasladándoles un mensaje de confianza. Del mismo modo que Feijóo convirtió a Verea en el ejemplo del trabajo continuado en la oposición, el presidente de la Xunta dio por hecho que los populares están en disposición de obtener esas mayorías que hace tres años se le escaparon por poco.

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