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El cambio en las fiestas del Apóstol: cómo se han transformado desde los años 90

El primer 'Año Santo Moderno' de 1993 supuso un antes y un después en la manera de vivir las fiestas del Apóstol

36 años después, las modas, las programaciones y las preferencias de los compostelanos también han cambiado

Jóvenes frente al bar Orense en el Franco.

Jóvenes frente al bar Orense en el Franco. / Carlos Pardellas

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Saínza Seoane

Santiago

Las fiestas del Apóstol son días clave para todos los santiagueses. Desde hace años, el Concello ofrece un programa para los días de las fiestas, pero con el paso de los años, los compostelanos han ido cambiando su manera de vivirlas. Los conciertos, las fiestas y los eventos culturales variaron a lo largo de los años de la mano de quienes los disfrutaban. El refranero español dice: "Tiempos pasados siempre fueron mejores", es algo que no se puede asegurar; pero desde los ojos de aquellos que cuando salían iban a Liberty y El Duque, "las fiestas de los años 90 no tienen nada que envidiarle a las de ahora".

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Javier Rosende Novo

Los locales que antes se llenaban de jóvenes santiagueses hoy en día no son más que viejas leyendas que las nuevas generaciones conocen de oídas. Sin ir más lejos, pocos universitarios que hayan ido a la discoteca Ruta quedan matriculados en los grados. Antes que Ruta se fueron las galerías de la zona nueva. En ellas, bares como el Gasteiz, el Topolino, el Berberecho o el Carallete esperaban entre pipas y futbolines a los jóvenes que noche tras noche los llenaban. El Ensanche santiagués estaba lleno de locales que durante unas horas acogían a todos aquellos jóvenes que conseguían entrar en ellos. Las historias de la Rúa Nova de Abaixo con multitudes de gente que obstaculizaban el paso son difíciles de creer para los que ahora apenas pasan por ella.

Calles de Santiago. De fiesta por las rúas compostelanas.

Calles de Santiago. De fiesta por las rúas compostelanas. / Nacho Santás

Antes de ir al Ensanche, los jóvenes pasaban por la rúa do Franco o la de la Raíña. Hoy en día, los bares de la primera han quedado en segundo plano y han sido substituidos por restaurantes y casas de comidas; pero hay alguno que resiste. Durante el curso, el bar Orense sigue llenándose de estudiantes en las noches de los martes y los jueves. Algo más adelante, los locales de la rúa da Raíña tampoco se han vaciado. Durante las noches de verano, pero también durante el curso (cuando la lluvia lo permite), los jóvenes ven en el Baltasar una de las primeras paradas de la noche. La calle que une al Atrio, a la Tixola y al Baltasar se vuelve imposible de cruzar por la cantidad de veinteañeros que hay en ella.

Los universitarios ya no van a los bares como antes. Para poder salir varios días a la semana, optan por empezar las fiestas en sus pisos en vez de en los locales. En las fiestas del Apóstol, esta costumbre apenas varía. Las casas para las previas se sustituyen por el Campus Sur y los locales son los que más sufren la moda de beber en la calle. Para Suso, santiagués de 49 años que hace poco menos de 30 llenaba esos locales que ahora se están quedando vacíos, "Es una pena que los jóvenes de ahora no puedan tener la cultura de bares que había antes". El compostelano entiende que, por los precios actuales de las consumiciones, hoy en día sean pocos los jóvenes que se pueden permitir salir de esta manera. Pero para Martiño, camarero de A Casa das Crechas, el cambio de los jóvenes se debe a que cambiaron sus preferencias: "Ahora la gente prefiere gastarse en un festival 300 euros en un fin de semana que no repartirlo en un mes".

La banda sonora de los antiguos Xacobeos

En la década de los 90 llegó el primer "Año Santo Moderno". En 1993, las fiestas del Apóstol dejaron de ser "pequeñas y como las del resto de los pueblos" y se convirtieron en una parada más de las giras de algunos de los cantantes internacionales más aclamados del momento. Los artistas trajeron a Galicia unas infraestructuras y escenografías sin precedentes hasta ese momento. Bruce Springsteen fue el encargado de abrir los conciertos de esta "nueva era". Los santiagueses que fueron al concierto del "Boss" aún recuerdan 33 años después el Born in the USA que corearon junto a 30.000 personas en el recién estrenado auditorio del Monte do Gozo.

En el siguiente Xacobeo, el del año 1999, los Rolling Stones llegaron a la capital gallega. Compostela fue la única parada en España durante su gira Bridges to Babylon. El espectáculo, los fuegos artificiales y la agilidad de Mick Jagger a sus 55 años sorprendieron a unos santiagueses que, en su mayoría, era la primera vez que los veían en directo. Marcos, vecino del barrio de Sar y fan del Rock, recuerda ese concierto como si fuera ayer: "De todas las veces que les vi en directo, para mí esa fue la que mejor sonaron". De algo de lo que tampoco se olvidan los que hace 27 años llenaron el Monte do Gozo es de Los Suaves como teloneros de los Rolling Stones. La banda orensana quedó grabada en la mente de los asistentes pese a que su actuación no sobrepasara la media hora.

Los Rolling Stones en su concierto en el Monte do Gozo.

Los Rolling Stones en su concierto en el Monte do Gozo. / Cedida

Los conciertos de estos artistas internacionales a Santiago permitieron que muchos vecinos que nunca habían ido a ningún concierto grande tuvieran la oportunidad de ver a sus artistas favoritos al lado de casa. Las instituciones financiaron parte del coste de las entradas, bajando de 5.000 pesetas a 1.500 o 2.000; gracias a esto, los conciertos no quedaron reservados para unos pocos.

Sustituyendo a los Rolling Stones por The Rapants, los compostelanos también podrán disfrutar de música en directo en esta edición de las fiestas del Apóstol. La gente cambió y las fiestas con ella. Los adultos ensalzan sus noches de juventud ante sus hijos, contándoles como se llenaban calles y locales durante las noches del Apóstol. Los jóvenes reconocen sentir algo de envidia por esa época, "ojalá poder vivirlo como lo hicieron ellos", dicen algunos. Tal vez, dentro de 30 años a los jóvenes les resulte raro escuchar los nombres del Kapital, Vanitas o Miúdo, pero seguro que cuando sus padres caminen por Santiago, se les vendrán a la cabeza recuerdos de las actuales noches del Apóstol. Son y serán situaciones y tiempos distintos que vendrán de la mano de cambios en los programas y carteleras, pero siempre serán compostelanos disfrutando de las fiestas del Apóstol.

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