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Lavacolla

Distinguen al Aeropuerto de Santiago por reducir emisiones tras la incorporación de siete vehículos eléctricos a su flota

El Rosalía de Castro avanza en su plan de gestión de carbono con la sustitución de coches de gasolina

Vista aérea del Aeropuerto Rosalía de Castro

Vista aérea del Aeropuerto Rosalía de Castro / ECG

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Eladio Lois

Eladio Lois

Santiago de Compostela

El Aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro ha alcanzado el nivel 2 del programa Airport Carbon Accreditation, una certificación internacional que reconoce los avances de las instalaciones aeroportuarias en la gestión y reducción de sus emisiones de dióxido de carbono.

La acreditación, concedida por el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI), exige verificar la huella de carbono correspondiente a las actividades que se encuentran bajo el control directo del aeropuerto y contar con un plan específico para reducirla. El reconocimiento se integra en la hoja de ruta de Aena para alcanzar las cero emisiones netas en 2030.

El principal cambio aplicado durante el último ejercicio fue la sustitución de siete vehículos de la flota de Lavacolla por coches eléctricos. Según los datos difundidos por Aena, esta medida permitió que el aeropuerto compostelano redujese en 2025 sus emisiones de CO₂ con respecto a los tres años anteriores.

A esta renovación se suma la compra de energía renovable con garantía de origen, una práctica que continuará formando parte del plan ambiental del aeropuerto.

Aerotermia y nuevas luces LED durante este año

Las próximas actuaciones previstas se concentrarán en el consumo energético de las instalaciones. Aena contempla que el aeropuerto produzca durante este año el agua caliente sanitaria mediante un sistema de aerotermia, una tecnología que aprovecha la energía presente en el aire exterior.

También está programada la sustitución de la iluminación convencional por luces LED en distintos puntos del recinto aeroportuario. Ambas medidas forman parte del Plan de Gestión del Carbono de Lavacolla, que reúne tanto las iniciativas ya ejecutadas como aquellas que deberán desarrollarse para continuar rebajando la huella ambiental de la terminal.

El aeropuerto compostelano comparte actualmente el nivel 2 de esta certificación con el César Manrique-Lanzarote. Por encima se encuentran otras grandes infraestructuras de la red de Aena. Madrid-Barajas, Barcelona-El Prat y Palma de Mallorca han presentado su huella ambiental para mantener el nivel 4, una categoría en la que también han sido certificados Alicante-Elche, Málaga-Costa del Sol e Ibiza. Menorca, por su parte, ha renovado el nivel 3.

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