Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Movilidad

Solo el 1% de los vehículos particulares de Santiago tiene acceso a la Zona de Bajas Emisiones

Solamente 735 coches de un parque de 69.000 cuentan con la tarjeta de residente que permite acceder a la Ciudad Histórica, el mismo espacio reconocido como ZBE.

Además de a estos particulares, Raxoi también expidió 190 autorizaciones de paso y parada, 500 credenciales para profesionales y otras 150 vinculadas a repartos en la Praza de Abastos.

Puntualmente, aunque de forma no cuantificable, pueden acceder al área profesionales que necesiten realizar un trabajo aislado, sin requerimiento de acreditación.

En todos los casos, el criterio para otorgar los permisos no depende de la etiqueta del automóvil, sino del uso que vaya a tener.

Un taxi accediendo a la zona vieja de Santiago de Compostela

Un taxi accediendo a la zona vieja de Santiago de Compostela / Antonio Hernández

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Eladio Lois

Eladio Lois

Santiago de Compostela

Santiago tenía al terminar 2025 un parque de 68.771 vehículos, sin contar los ciclomotores. De todos ellos, solo 735 disponían de una tarjeta activa de residente para acceder a la Cidade Histórica, el mismo espacio reconocido como zona de bajas emisiones. La cifra equivale al 1,1% del parque municipal.

Sin embargo, esto no significa que los otros 68.000 tengan prohibido entrar en cualquier circunstancia. La ZBE compostelana no funciona como las de otras ciudades, donde el acceso depende principalmente de la etiqueta ambiental. En Santiago manda la autorización vinculada al uso: residir dentro del perímetro, tener un inmueble o un negocio, desarrollar una actividad profesional, repartir en la Praza de Abastos o prestar un servicio concreto.

A las 735 tarjetas de residentes se sumaban, según los datos facilitados por Raxoi, 190 autorizaciones de paso y parada, con una permanencia máxima de veinte minutos; cerca de 500 tarjetas comerciales o profesionales, con horario de acceso de 7.00 a 10.00; y otras 150 vinculadas a la Praza de Abastos, de 6.00 a 8.00. En conjunto son alrededor de 1.575 credenciales ordinarias activas al cierre del pasado ejercicio, lo que roza el 2,2% de todos los vehículos que hay en la ciudad.

La etiqueta no abre los bolardos

La pegatina de la DGT no concede por sí sola derecho a entrar. Un turismo C, ECO o Cero no puede atravesar los controles simplemente por ser menos contaminante. Del mismo modo, un automóvil antiguo sin distintivo puede acceder si su titular reúne las condiciones para obtener autorización. Es un matiz importante en una ciudad que cuenta con 18.614 vehículos sin etiqueta ambiental: no están vetados automáticamente.

Un bolardo inteligente en el acceso de Porta Faxeira

Un bolardo inteligente en el acceso de Porta Faxeira / Javier Rosende Novo

El perímetro de la ZBE coincide con la almendra de la Cidade Histórica, donde el tráfico ya estaba restringido. La modificación del Anexo II de la Ordenanza de Circulación, aprobada por la Xunta de Goberno Local el 10 de noviembre de 2025, reconoce expresamente ese ámbito como ZBE, pero mantiene un sistema basado fundamentalmente en los usos permitidos.

La norma distingue entre vías completamente peatonales y calles de tráfico restringido. El perímetro funciona todos los días del año. Dentro de él, la velocidad máxima es de diez kilómetros por hora, los peatones tienen prioridad, solo se puede estacionar en los espacios habilitados y los vehículos de más de 3.500 kilos necesitan una autorización especial.

El control se realiza mediante once puertas con bolardos y cámaras lectoras de matrículas en otros cinco accesos: Costa Vella, Porta da Mámoa, rúa do Castro, rúa da Oliveira y Entremuros. El sistema comprueba automáticamente si el vehículo está autorizado.

Quién puede entrar

Los residentes empadronados dentro del ámbito pueden solicitar autorización para un vehículo concreto. Este debe estar dado de alta en el impuesto de circulación de Santiago, encontrarse al corriente de pago y figurar, con carácter general, a nombre de la persona solicitante. El permiso tiene vigencia bianual y pueden concederse hasta tres para un mismo domicilio o titular.

Las autorizaciones de paso y parada cubren, entre otros perfiles, a propietarios o inquilinos de inmuebles, titulares de establecimientos y familiares o cuidadores de personas dependientes. Permiten entrar, pero no estacionar durante más de veinte minutos.

El acceso no se agota en esas tarjetas. Los vehículos destinados a carga y descarga pueden entrar de 7.00 a 10.00 horas los días laborables sin autorización individual previa. Las empresas de transporte de mochilas y maletas tienen una franja de 12.00 a 14.00; la mensajería urgente, de 16.00 a 18.00; y las motocicletas y bicicletas de reparto no están sometidas a restricción horaria. La ordenanza permite ampliar los horarios para vehículos ECO y Cero.

También pueden acceder los taxis cuando estén de servicio, los vehículos de emergencias, determinados servicios públicos y esenciales, la asistencia sanitaria urgente y las personas con movilidad reducida. A todo ello se añaden permisos puntuales por obras, ceremonias, eventos, enfermedad u otras circunstancias justificadas.

Una ambulancia accede al CHUS por la rúa da Cantaleta, en Santiago

Las ambulancias y otros vehículos de servicio tienen autorización para acceder a la ZBE. / El Correo Gallego

En este grupo entra, por ejemplo, un electricista que solo necesite acceder durante una reparación o un equipo de televisión que deba realizar una conexión desde el casco histórico. El Concello recuerda este extremo después de la polémica surgida con los nuevos bolardos, cuando pequeños autónomos temieron quedar excluidos.

No existe, por tanto, una cifra cerrada de todos los vehículos que pueden entrar de forma puntual durante un año: junto a las credenciales estables hay franjas de carga y descarga, servicios exceptuados y permisos temporales que varían cada día.

Un diseño cuestionado por Contas

La particularidad de Santiago —convertir en ZBE un casco histórico ya peatonal y restringido— es el aspecto más cuestionado por el Consello de Contas. Su informe, aprobado en marzo y referido a la situación existente a 31 de marzo de 2025, advertía de que la delimitación podía responder a un cumplimiento «meramente formal», sin cambios efectivos sobre el tráfico y la contaminación.

El órgano fiscalizador señaló que el proyecto no identificaba suficientemente los puntos de mayor congestión, las áreas de mayor impacto ambiental, las horas punta ni los flujos de tráfico. Por ello recomendó revisar el perímetro y estudiar su ampliación a zonas con una circulación más intensa.

La auditoría analizaba una situación anterior a la modificación de la ordenanza aprobada en noviembre, pero la crítica afecta al diseño de fondo: la ZBE sigue limitada a la Cidade Histórica y no alcanza Virxe da Cerca ni el entorno de la Praza de Galicia. Raxoi defiende que puede restringir completamente el tráfico si se declara un episodio de contaminación.

Un semáforo en la rúa da Senra de Santiago, cerca de la plaza de Galicia

Un semáforo en la rúa da Senra de Santiago, cerca de la plaza de Galicia / Jesús Prieto

Más vehículos que hace cinco años

Mientras se completa el sistema, el parque móvil sigue creciendo. La DGT contabilizaba 66.274 vehículos en 2020 y 68.771 en 2025, 2.497 más, un incremento del 3,8%. Los turismos pasaron de 52.089 a 53.366 y las motocicletas, de 4.070 a 4.962, casi un 22% más. Santiago presenta, no obstante, el parque de turismos más joven de las siete grandes ciudades gallegas, con una antigüedad media de 12,61 años.

Los nuevos datos permiten responder mejor a la pregunta central, aunque no con una cifra única. De los 68.771 vehículos censados en Santiago, 735 tenían acreditado al acabar 2025 el acceso como residentes. Alrededor de 840 credenciales adicionales estaban vinculadas a otros usos, pero se desconoce cuántas corresponden a vehículos matriculados en el municipio. A ellos se añaden taxis, emergencias, repartidores y permisos puntuales. En la ZBE compostelana, más que el color de la etiqueta, lo decisivo sigue siendo por qué se quiere entrar.

Tracking Pixel Contents