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Universidade

El verano sin descanso de los investigadores de la USC: «Aunque las aulas estén vacías, nosotros seguimos investigando»

Mientras que para muchos los meses de julio y agosto significan vacaciones y tiempo libre para disfrutar con amigos y familia, para algunos investigadores de la USC son una oportunidad para avanzar en proyectos que durante el curso quedan relegados por la docencia, la gestión y las reuniones

Fachada de la facultad de medicina de la Universidade de Santiago de Compostela

Fachada de la facultad de medicina de la Universidade de Santiago de Compostela / ECG

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Belén Bertonasco

Belén Bertonasco

Santiago

Mientras que para muchos julio y agosto significan meses de descanso, para algunos investigadores y científicos de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) significa quedarse a trabajar.

Esos son los casos del mejicano Juan Manuel Ceballos Guzmán, investigador postdoctoral del Centro Singular de Investigación en Química Biolóxica e Materiais Moleculares (CiQUS) del equipo de investigación de la doctora Beatriz Pelaz y del chino Bin Wu, físico teórico que llegó a Santiago gracias a un contrato Ramón y Cajal hace cinco años y que trabaja en el Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE).

Juan Manuel Ceballos Guzmán, investigador postdoctoral del Centro Singular de Investigación en Química Biolóxica e Materiais Moleculares (CiQUS)

Juan Manuel Ceballos Guzmán, investigador postdoctoral del Centro Singular de Investigación en Química Biolóxica e Materiais Moleculares (CiQUS) / Cedida

Para Manuel Ceballos trabajar en verano tiene sus pros. «Es bastante tranquilo ya que solo permanece entre un 15 y un 20 % del personal habitual que suelen estar en temporada regular en el año y eso provoca que la disponibilidad de algunos equipos sea mayor», explica el investigador. Pero también tiene sus contras: «El personal de apoyo a investigación no está siempre, si se necesitara algún asunto con un técnico tendría que esperar hasta la vuelta de vacaciones», señala Ceballos Guzmán.

«En verano hay una disponibilidad mayor de algunos equipos»

Juan Manuel Ceballos Guzmán

— Investigador postdoctoral del Centro Singular de Investigación en Química Biolóxica e Materiais Moleculares (CiQUS)

Bin Wu comparte, al igual que Ceballos, que en verano la universidad está más tranquila y eso facilita el trabajo. «Durante el curso tengo muchas responsabilidades: enseñar, investigar, que es lo que más me apasiona, estudiar idiomas y también poner al día muchos trámites administrativos. El verano es la única época del año en la que puedo concentrarme en la investigación con calma», señala Wu.

El físico teórico chino, Bin Wu, investigador del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE)

El físico teórico chino, Bin Wu, investigador del Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE) / Cedida

A diferencia de Ceballos, Bin Wu solamente necesita un papel, un bolígrafo y un ordenador para trabajar. «No dependemos de laboratorios ni de equipos experimentales. Así que, aunque las aulas estén vacías y el campus sea más tranquilo, podemos seguir investigando con total normalidad y tranquilidad», explica el físico teórico de origen chino.

Investigar sin interrupciones

Según Ceballos, al terminar el verano, espera haber podido adelantar todo el trabajo posible para retomar la rutina en septiembre con todas las energías posibles. «Para empezar, espero haber podido leer una lista de artículos que tengo pendientes ya que, durante el periodo regular, el trabajo se multiplica por apoyar a algunos compañeros en sus proyectos y realizar experimentos con ellos, lo cual hace más complicado sentarte frente al ordenador, leer y analizar un artículo como se debe. También espero terminar algunos experimentos faltantes, así como concluir la redacción de algunas publicaciones pendientes para empezar en septiembre con un poco menos de carga de trabajo» asevera el investigador mejicano.

Aunque las aulas estén vacías y el campus sea más tranquilo, podemos seguir investigando con total normalidad y tranquilidad

Bin Wu

— Físico teórico que trabaja en el Instituto Galego de Física de Altas Enerxías (IGFAE).

Para Wu, el verano es un momento perfecto para avanzar en el trabajo administrativo. Pero, ese no es el único trabajo que Wu realizará a lo largo de los meses que le quedan al verano. «Durante el curso tengo reuniones casi todos los días con mis estudiantes y colaboradores. En agosto muchos de ellos están de vacaciones, así que por fin dispongo de tiempo para reflexionar con calma sobre nuevas ideas. Ese tiempo de reflexión es muy valioso, porque muchas veces las mejores ideas surgen cuando uno tiene la oportunidad de pensar sin prisas», señala Wu.

Viajar para trabajar en verano

Para Bin Wu, el verano también significa hacer las maletas. En agosto viajará a Suiza para reunirse con antiguos compañeros con los que mantiene proyectos de investigación internacionales.

Wu dedica sus veranos a ver a sus ex compañeros de trabajo — antes de llegar a Compostela estudió y trabajó en China, Estados Unidos, Alemania, Francia y Suiza, lugares a los que sigue viajando como colaborador en investigaciones — para poder trabajar con ellos.

«Casi todos los veranos los visito. Durante el día trabajamos y discutimos sobre investigación, y por la tarde o por la noche aprovecho para pasar tiempo con mi familia. Este agosto iremos a Suiza y el verano pasado estuvimos en Francia», señala el investigador.

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