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La vivienda nueva se dispara en Santiago con un aumento del 500% en el primer semestre de 2026

El segundo trimestre cambia la tendencia tras un inicio débil, aunque el sector advierte de posibles retrasos por el encarecimiento de los materiales y la falta de trabajadores

El presidente del COATAC, Carlos Mato, destaca que la obra nueva se consolida como motor del sector, impulsada por la iniciativa privada y las administraciones

Calle Santiago de Chile, en Compostela

Calle Santiago de Chile, en Compostela / Jesús Prieto

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Eladio Lois

Eladio Lois

Santiago de Compostela

La construcción de vivienda nueva vuelve a ganar peso en Santiago. Durante el primer semestre de 2026 se visaron 181 viviendas, frente a las 30 contabilizadas en el mismo periodo del año pasado. El incremento es del 503%, lo que significa que la cifra se ha multiplicado por seis en solo doce meses.

Los datos proceden del Colegio Oficial de la Arquitectura Técnica de A Coruña (COATAC) y reflejan un cambio notable respecto al comienzo del ejercicio. Entre enero y marzo únicamente se habían visado 18 viviendas nuevas, un 33,3% menos que durante el primer trimestre de 2025. La actividad se aceleró, sin embargo, entre abril y junio, cuando se tramitaron otras 163 unidades.

Aunque el porcentaje resulta especialmente llamativo, el propio colegio profesional pide interpretarlo con cautela. El secretario de su Junta de Gobierno, Roberto Pérez, señala que el crecimiento parte de un volumen de actividad muy reducido.

«Ese 500% hay que interpretarlo teniendo en cuenta que en los últimos años el número de viviendas que se hacen es pequeño. Cuando hablamos de pocas unidades, pequeños cambios producen porcentajes muy elevados y pueden desvirtuar un poco la realidad», explica a EL CORREO GALLEGO.

Viviendas tras el Corte Inlgés, en O Castiñeiriño

Viviendas tras el Corte Inlgés, en O Castiñeiriño / ECG

El resultado sitúa a la capital gallega por encima de las 180 viviendas visadas durante una primera mitad de año por primera vez en los últimos ejercicios, incluidos los anteriores a la pandemia. Pese a ello, el volumen continúa lejos de las cifras que se registraban antes de la crisis inmobiliaria.

Conviene precisar que el visado de una vivienda no significa que ya se encuentre construida o disponible para entrar a vivir. Es un trámite técnico que acredita la documentación de un proyecto antes de su ejecución. Por tanto, los datos permiten anticipar la actividad que podría desarrollarse próximamente, pero no equivalen a viviendas terminadas ni garantizan una fecha concreta de entrega.

Según la estimación trasladada por Pérez, desde el momento del visado hasta que una vivienda está construida y disponible pueden transcurrir alrededor de dos años, aunque el plazo dependerá de las características de cada proyecto.

Pequeñas promociones y viviendas unifamiliares

Las 181 unidades no se concentran en una única gran urbanización ni en unos pocos complejos residenciales de grandes dimensiones. «Son promociones pequeñas, viviendas unifamiliares o edificios pequeños. Las grandes promociones hace mucho tiempo que no se hacen», indica Roberto Pérez. Como comparación, recuerda que antes de la crisis iniciada en 2008 era posible encontrar en la ciudad varias promociones que, por sí solas, alcanzaban las 180 viviendas que ahora suma todo el semestre.

El presidente del COATAC, Carlos Mato, considera que las cifras muestran que la obra nueva está comenzando a ejercer como «motor del sector constructor» y reflejan una mayor actividad tanto de la iniciativa privada como del sector público.

A su juicio, el crecimiento de los proyectos supone un avance en el intento de ampliar la oferta residencial y responder a las dificultades de acceso a la vivienda. No obstante, Mato sostiene que la construcción de nuevas promociones debe combinarse con la rehabilitación de inmuebles vacíos para tratar de contener los precios de compra y reducir la presión sobre el alquiler.

Una cifra insuficiente para reducir los precios

El fuerte incremento porcentual no significa, sin embargo, que Santiago esté construyendo viviendas suficientes para modificar de manera significativa el mercado. Pérez considera que 181 unidades siguen siendo «poquísimas» para una ciudad con la actual demanda residencial.

«Para que tuviese un efecto real tendríamos que hablar de 2.000 o 3.000 viviendas», afirma. El secretario de la Junta de Gobierno del COATAC admite, además, que no ve posible que Santiago alcance a corto plazo un volumen de construcción semejante.

El aumento de la oferta tampoco garantiza por sí solo una bajada de los precios. Pérez explica que el encarecimiento de la vivienda no se debe únicamente a la escasez de inmuebles, sino también al elevado coste que supone actualmente construirlos.

Bloque de viviendas de San Caetano

Bloque de viviendas de San Caetano / ECG

Según sus cálculos, un particular que decida levantar su propia vivienda puede afrontar un coste de entre 1.800 y 2.000 euros por metro cuadrado. En el caso de una vivienda unifamiliar, la inversión total puede superar el medio millón de euros.

También aumentan las reformas y rehabilitaciones

La recuperación de la actividad no se limita a las promociones residenciales. Santiago registró durante los seis primeros meses del año 92 expedientes de obra, un 53,3% más que los 60 tramitados en el mismo periodo de 2025.

Esta categoría es más amplia que la de vivienda nueva. Incluye intervenciones muy diferentes, desde la reforma de un establecimiento comercial o la rehabilitación de un piso hasta la construcción de una vivienda unifamiliar o de un edificio completo.

La evolución de Santiago contrasta con la del conjunto de la provincia. Entre enero y junio se visaron en A Coruña 1.029 viviendas nuevas, un 6,1% menos que las 1.096 del primer semestre del pasado año. También descendió ligeramente el número total de expedientes de obra: fueron 845, frente a los 868 de 2025, una reducción del 2,65%.

Las obras movilizan 222 millones en la provincia

Otro indicador de la evolución del sector es el Presupuesto de Ejecución Material, conocido por sus siglas PEM. Se trata del documento que detalla y valora las unidades de obra necesarias para desarrollar cada proyecto técnico.

La suma de los presupuestos correspondientes a los expedientes visados en la provincia alcanzó los 222,5 millones de euros, un 10,36% más que un año antes. El importe medio por actuación se situó en 263.287 euros.

El COATAC relaciona esta subida tanto con la dimensión de los proyectos como con el encarecimiento de los materiales básicos, la energía, el transporte, la logística y los costes laborales. El organismo advierte de que la volatilidad de los precios, las dificultades de suministro y la escasez de trabajadores podrían provocar demoras en las obras y retrasar la entrega de algunas promociones.

Mato identifica precisamente la falta de mano de obra, cualificada y no cualificada, como uno de los principales obstáculos para materializar los proyectos. Entre las medidas planteadas figura adaptar con mayor rapidez la oferta de Formación Profesional a las necesidades de la construcción, avanzar en la industrialización del sector y agilizar la tramitación administrativa de las licencias.

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