Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Una sola inyección para frenar la pérdida de visión: el nuevo tratamiento contra la degeneración macular

La investigadora de la USC Anna Abbadessa desarrolla una terapia innovadora basada en regeneración celular contra la DMAE

La investigadora Anna Abbadessa en el laboratorio.

La investigadora Anna Abbadessa en el laboratorio. / CEDIDA

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Pablo Vázquez

Santiago

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una de las enfermedades de la retina más frecuentes y una de las principales causas de pérdida irreversible de visión en personas mayores. En una sociedad cada vez más envejecida, encontrar nuevos tratamientos para frenar la progresión de esta enfermedad se ha convertido en uno de los grandes retos de la oftalmología y la medicina regenerativa.

Anna Abbadessa, investigadora italiana del CiMUS (Centro Singular de Investigación en Medicina Molecular y Enfermedades Crónicas), trabaja en el desarrollo de nuevas estrategias frente a la DMAE basadas en la regeneración celular y tecnologías innovadoras. Su objetivo es avanzar hacia tratamientos más eficaces, duraderos y menos invasivos que puedan mejorar la calidad de vida de millones de pacientes.

A través de esta entrevista, la investigadora repasa su trayectoria científica, su trabajo en el desarrollo de nuevas terapias frente a la degeneración macular y su visión sobre el futuro de la investigación biomédica.

¿Qué es la DMAE y por qué representa uno de los grandes desafíos para la salud pública en una sociedad cada vez más envejecida?

Es una enfermedad que daña la mácula, la parte de la retina responsable de la visión central, y constituye una de las principales causas de pérdida irreversible de visión en personas mayores de 60 años. Afecta de forma importante a su calidad de vida y aumenta la dependencia de familiares y cuidadores. La padecen más de 200 millones de personas en todo el mundo y se estima que esta cifra se acercará a los 300 millones en 2040.

¿Cómo puede su investigación contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas que conviven con esta enfermedad?

Actualmente, los tratamientos requieren inyecciones oculares frecuentes, lo que supone una carga para los pacientes. Nuestra investigación desarrolla una terapia basada en una única inyección que actúa sobre la raíz de la enfermedad, con el objetivo de ofrecer un tratamiento menos invasivo, más eficaz y que mejore su calidad de vida.

Su trayectoria investigadora le ha llevado por varios países europeos. ¿Cómo ha influido esa experiencia en su forma de hacer ciencia?

Pasar por distintos laboratorios europeos ha sido una oportunidad única. Cada uno me enseñó una forma diferente de hacer ciencia y contribuyó a definir mi manera de investigar. Hoy mi trabajo se basa en la pasión por resolver problemas biomédicos, el rigor científico, la búsqueda de la excelencia, la colaboración internacional y el compromiso de desarrollar una ciencia abierta al servicio de la sociedad.

Cuando llegó a Galicia desde Suecia, ¿qué fue lo que más le sorprendió de la vida aquí?

De Galicia me sorprendió especialmente la calidad de vida, la cercanía de las personas y el equilibrio entre un entorno natural excepcional y una investigación científica de primer nivel. Encontré un lugar donde es posible desarrollar ciencia de excelencia sin renunciar a una buena calidad de vida.

¿Cuál ha sido su experiencia como mujer investigadora y qué mensaje transmitiría a las jóvenes que se plantean una carrera científica?

La investigación ha sido mucho más que una profesión, ha sido una vocación que ha transformado mi forma de pensar y me ha permitido convertir un sueño en realidad. A las niñas y jóvenes que se plantean una carrera científica les diría que, aunque no es un camino fácil, merece la pena seguir la curiosidad y el deseo de descubrir y mejorar la vida de las personas.

Después de incorporarse al CIMUS, ¿qué es lo que más valora de este centro y cómo encaja en sus planes de investigación a medio y largo plazo?

El CIMUS reúne valores esenciales para hacer ciencia de calidad: excelencia científica, investigación traslacional y apuesta por el talento joven. Desde mi incorporación me he sentido muy apoyada gracias a la cercanía, profesionalidad y compromiso del equipo de Dirección y Gestión.

¿Recuerda el momento en el que decidió que quería dedicarse a la ciencia?

Siempre fui muy curiosa y estudiosa, pero no recuerdo un momento concreto en el que decidiera dedicarme a la investigación. La ciencia fue apareciendo en mi camino a través de distintas oportunidades que fui aprovechando, guiada por mi intuición. Poco a poco, esa curiosidad se convirtió en una verdadera vocación. Hoy miro atrás y estoy convencida de que fue la mejor decisión.

¿Qué supone una beca como la Junior Leader de la Fundación "la Caixa" y qué papel tiene la financiación en la carrera científica?

Ha supuesto un antes y un después en mi trayectoria científica. Este programa apuesta por el talento joven y me permitió crear mi propia línea de investigación, desarrollar proyectos innovadores y avanzar hacia la independencia científica. Posteriormente conseguí una ayuda Ramón y Cajal, una de las principales vías de estabilización de la carrera investigadora, lo que pone de manifiesto la importancia de este tipo de iniciativas para impulsar el talento y generar conocimiento con impacto.

¿Qué potencial tienen la bioimpresión y los biomateriales y qué retos quedan para su aplicación clínica?

La bioimpresión y los biomateriales están transformando el campo de la biomedicina. Para que estos avances lleguen a la práctica clínica será fundamental desarrollar tecnologías más robustas, demostrar su seguridad y eficacia mediante estudios clínicos y facilitar su fabricación a gran escala. La colaboración entre investigadores, médicos, empresas y organismos reguladores será clave para llevar estas innovaciones a los pacientes.

Más allá de la investigación, ¿qué otras pasiones o aspectos de su vida la definen?

Durante algunos años, una de mis grandes pasiones fue la escalada, un deporte que enseña a gestionar el miedo, a tomar decisiones y a confiar en uno mismo. Hoy, lo que más me define es mi familia. Ser madre de tres hijos y compartir la vida con un marido que siempre ha creído en mí y me ha apoyado en mi carrera científica es mi mayor fuente de felicidad.

Tracking Pixel Contents