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Un fenómeno único

De Estados Unidos a Santiago para celebrar un cumpleaños y ver el eclipse: «Me impresionó cómo cambiaba de color la fachada de la Catedral»

El testimonio de Olga, con familia en Mondariz, es solo una de las muchas historias que ‘dibujó’ el fenómeno astronómico en el Obradoiro

La ocupación hotelera alcanzó el 90% y se registraron retenciones kilométricas

Público en la Praza do Obradoiro, en el casco histórico de Santiago, para seguir el eclipse.

Público en la Praza do Obradoiro, en el casco histórico de Santiago, para seguir el eclipse. / Santiago Esturao

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Saínza Seoane

Santiago

«Volamos desde Nasville (EEUU) para celebrar en Santiago los 30 años de mis hijos Daniel y Alejandro». El testimonio de Olga, con familia en Mondariz, es solo una de las muchas historias que dibujó, este miércoles, en la Praza do Obradoiro, el eclipse solar: «Me ha impresionado ver cómo cambiaba de color y tono la fachada de la Catedral», detalla mientras en otro punto del corazón del casco histórico de la capital gallega el fotógrafo Agustín Ruzafa Almodóvar instala sendos trípodes para sus respectivos teléfonos móviles, con una cámara orientada hacia la Catedral y otra «mirando a los palos de la baraja», en alusión a la famosa cornisa de la Iglesia de San Fructuoso. «Hago una foto cada segundo para luego hacer un time-lapse», cuenta sobre esa técnica fotográfica con retratos a intervalos de tiempo fijos que se unen luego a gran velocidad «y muestran todo el eclipse en 15 o 20 segundos». Son solo dos relatos de un día histórico que provocó que las carreteras gallegas se llenasen de coches con el objetivo de seguir el eclipse, que elevó la ocupación hotelera al 90% en Compostela.

Según datos proporcionados por la DGT, entre las 10.00 y las 20.00, el tráfico en la AP-9 se incrementó un 63%, mientras que desde el final del eclipse hasta las 12 de la noche el porcentaje alcanza el 417%.

Desde primera hora del día, las carreteras de municipios próximos a Santiago se vieron afectadas por retenciones. Alrededor de la 13.00, un vehículo se averió en el kilómetro 84 de la AP-9 a la altura de Padrón, y esto sumado a los coches que extraordinariamente salieron en busca del eclipse, causaron unas retenciones de hasta 6 kilómetros.

Retenciones este miércoles en la AP-9 a la altura de la Cidade da Cultura, en Santiago.

Retenciones este miércoles en la AP-9 a la altura de la Cidade da Cultura, en Santiago. / Antonio Hernández

Más cerca de la hora del fenómeno astronómico, a las 18.00, salir de Santiago ya era una tarea difícil. El minuto que normalmente necesitan conductores como Pablo para incorporarse en una salida, se convirtió en casi 10. Y como él, miles de conductores tuvieron que modificar sus itinerarios al atravesar Santiago. Sobre las 19.15 de la tarde, una larga cola de coches colapsó la salida 70 de la AP-9, la necesaria para subir a la Ciudad de la Cultura. En lo alto del Gaiás estaba previsto alcanzar un grado de oscurecimiento del 99,07% y el concierto de Galician Army, por eso tanta gente se acumuló en esta salida.

Pero el mayor colapso llegó una vez terminó el eclipse y todos los coches se pusieron rumbo a casa a la misma hora. Santiago se encuentra en la mitad de la AP-9, por eso la mayoría de los que cruzaron Galicia para ver el eclipse se vieron obligados a pasar por Compostela. Es el caso de Ana Aguilar; la pontevedresa volvía de ver el eclipse en Coruña y durante todo el camino se encontraron con retenciones. "Tardamos 2 horas y media en llegar a casa, era desesperante", aseguraba. La joven recuerda que el peor tramo fue inmediatamente al salir de Coruña, pero confiesa que el atasco durante el camino era evidente. A la hora a la que llegó ella a la altura de Santiago, el tráfico ya se había descongestionado bastante, pero todavía no recuperara la normalidad. Incluso incorporándose en la autopista, Ana no consiguió recortar tiempos. Su amiga Adriana Basurco escogió el camino largo para regresar a casa e, incluso conduciendo por la N-550, consiguieron llegar antes que los que se decantaron por la AP-9.

La jornada especial terminó con demoras, inesperadas para algunos, pero sin incidencias graves. El eclipse abandonó Galicia dejando una imagen difícil de olvidar para los que lo presenciaron, pero tampoco se olvidarán de las carreteras ese miércoles de agosto.

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