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Sanidad

Conxo estrena centro de salud después de una inversión de 5,5 millones: "Es el mejor de Galicia"

El espacio pasa de 400 metros cuadrados útiles a cerca de 1.000: más del doble

La última gran intervención en un centro médico de la capital gallega fue en 2016, con la apertura de las instalaciones de Galeras, en las que se invirtió una suma de tres millones de euros

El centro atiende a más de 5.000 vecinos adscritos y la ampliación permite incorporar nuevas consultas y servicios, entre ellos una unidad de salud bucodental

También se han renovado las dos unidades de salud mental del complejo, que funcionan como referencia para cerca de 150.000 personas de Santiago y municipios de su entorno

La renovada sala de espera del centro médico de Conxo

La renovada sala de espera del centro médico de Conxo / Santiago Esturao Alzate

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Eladio Lois

Eladio Lois

Santiago de Compostela

El renovado centro de salud de Conxo comenzó ayer a recibir pacientes después de alrededor de año y medio de actividad provisional en módulos prefabricados. El cambio se percibe antes incluso de entrar en una consulta: más metros, pasillos más amplios, luz natural, climatización y un edificio singular recuperado tras una reforma integral de más de 5,5 millones de euros. Para Luis Sánchez, pediatra, jefe de unidad y responsable del centro, la diferencia respecto a las antiguas instalaciones es «muy relevante».

El pediatra y jefe de unidad, Luis Sánchez

El pediatra y jefe de unidad, Luis Sánchez, en su consulta / Santiago Esturao Alzate

«Los cambios se pueden dividir en dos líneas: el espacio que hemos ganado y lo puramente arquitectónico», resume Sánchez. La superficie asistencial pasa, según los datos de la Xunta, de unos 400 metros cuadrados útiles a cerca de 1.000. Es decir, un incremento de más del 100%. Pero el facultativo insiste en que la transformación no consiste únicamente en sumar metros. «Antes teníamos que trabajar con luz artificial en las consultas. Ahora la tengo apagada y puedo trabajar perfectamente con luz natural», explica. La orientación sur del inmueble, la amplitud de las estancias, el nuevo mobiliario y la renovación de la electromedicina completan, a su juicio, un entorno que «facilita la asistencia».

Una impresión que comparte Susana García-Luengo, enfermera especialista en salud mental y trabajadora del centro, que destaca, además del aumento de superficie, poder disponer ahora de agua en los despachos y «tener tanta luz». «La verdad es que es muy bonito. Está con la piedra a la vista», valora.

Susana García-Luengo, enfermera y trabajadora del centro

Susana García-Luengo, enfermera y trabajadora del centro / Santiago Esturao Alzate

El estreno se produjo con normalidad. Durante el fin de semana se trasladó la tecnología clínica y el equipamiento desde las instalaciones provisionales, incluidos el retinógrafo, el ecógrafo, el electrocardiógrafo o el MESI, un dispositivo portátil para mediciones clínicas. Ayer, ya con pacientes, Sánchez asegura que la asistencia funcionó «perfecta», más allá de «las pequeñas incomodidades que puede tener uno cuando se cambia de casa». «No hubo una interrupción de la continuidad asistencial», subraya. En el área de Enfermería de Salud Mental tampoco se registraron incidencias: García-Luengo explica que se programaron menos pacientes de lo habitual para facilitar el desembalaje y preparación del material y la medicación, pero todos fueron atendidos correctamente.

La reforma elimina además limitaciones muy concretas del antiguo centro. Sánchez recuerda que, durante una etapa, la sala de urgencias tenía que compatibilizar ese uso con las extracciones y que el pasillo, estrecho y con sillas a ambos lados, podía dificultar el paso de una camilla. «Eran potenciales amenazas que aquí ya no están presentes», señala. La nueva sala de urgencias dispone de bastante más superficie y existe otra estancia destinada específicamente a electromedicina.

En pediatría, el salto es todavía más visible. Según el responsable del centro, la consulta de enfermería pediátrica es ahora aproximadamente tres veces mayor que la anterior y su propia consulta duplica el tamaño. El área cuenta también con una sala de espera específica y un baño adaptado a niños, con cambiador para bebés, una dotación de la que antes carecía.

Una de las consultas reformadas

Una de las consultas reformadas / Santiago Esturao Alzate

«Trabajar más cómodo y que los pacientes estén más cómodos también incrementa la salud», sostiene Sánchez, que relaciona la sensación de tranquilidad, seguridad y confort con una mejor experiencia asistencial. El edificio dispone asimismo de aire acondicionado en sus tres plantas, otra diferencia respecto a unas dependencias que acumulaban años de uso y presentaban algunas deficiencias.

De 400 a casi 1.000 metros cuadrados

La actuación de Conxo no tiene un precedente reciente de esta envergadura en la red de Atención Primaria de la ciudad. Hay que remontarse prácticamente una década, hasta la apertura del centro de salud de Galeras en julio de 2016, para encontrar otra gran inversión en una infraestructura sanitaria de este tipo en Santiago. Aquel edificio, construido por unos tres millones de euros, fue entonces la gran incorporación a la red compostelana.

Centro de salud de Galeras

Centro de salud de Galeras / ECG

La intervención de Conxo, concluida en julio, fue financiada por la Xunta con más de 5,5 millones de euros y está cofinanciada con fondos europeos FEDER Galicia 2021-2027. El centro atiende a más de 5.000 vecinos adscritos y la ampliación permite incorporar nuevas consultas y servicios, entre ellos una unidad de salud bucodental. También se han renovado las dos unidades de salud mental del complejo, que funcionan como referencia para cerca de 150.000 personas de Santiago y municipios de su entorno.

Es precisamente en esta área donde la ganancia de espacio permitirá recuperar dentro del propio centro algunas actividades que durante la etapa provisional tenían que realizarse fuera. García-Luengo explica que los espacios disponibles entonces eran pequeños y que para algunas terapias de relajación o de grupo tenían que desplazarse al hospital psiquiátrico. Las nuevas instalaciones cuentan ya con espacio para desarrollarlas en Conxo.

El regreso al edificio pone fin a una etapa provisional que, según Sánchez, resultó menos complicada de lo que los profesionales habían anticipado. Durante aproximadamente año y medio trabajaron en módulos instalados frente al centro en obras. «Nos adaptamos muy bien y trabajamos francamente bien», asegura. La principal molestia fue la convivencia con los trabajos de construcción, especialmente para las consultas situadas hacia el lado de la obra: movimiento de tierra, trabajos de picado y el ruido inevitable de una intervención de estas dimensiones.

La reapertura, no obstante, no supone que haya desaparecido toda la infraestructura provisional de un día para otro. Durante los próximos días, el acceso se realizará todavía por una entrada lateral mientras se retiran los módulos prefabricados y se completa el acondicionamiento de la nueva entrada principal.

Exterior del edificio

Exterior del edificio / Santiago Esturao Alzate

Para Sánchez, la reforma cierra también una deuda con el propio inmueble. «Se ha recuperado un edificio singular», destaca. Y no oculta su entusiasmo ante el resultado: «Creo que si vienen por aquí van a ver el mejor centro de salud de Galicia». Inmediatamente introduce la cautela —«no los conozco todos»—, pero considera «bastante difícil» mejorar lo logrado en términos de arquitectura y espacio.

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