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"Cumplí el deseo de mi marido: murió antes de hacer el Camino y yo traje ahora sus cenizas"

Montserrat Virga y su esposo se animaron a hacer la Ruta tras ver 'The way', pero no fue posible porque él enfermó // Como en la película, ella llegó a Santiago

Montserrat Virga en la plaza del Obradoiro con la mochila donde porta las cenizas de su difunto esposo - FOTO: ecg
Montserrat Virga en la plaza del Obradoiro con la mochila donde porta las cenizas de su difunto esposo - FOTO: ecg

ARTURO REBOYRAS  | 15.08.2019 
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Es hija de una granadina y de un italiano nacido en Palermo pero criado en Milán. Ambos emigrantes, se conocieron en Esslingen, la pequeña ciudad alemana donde nació la protagonista de esta historia. Montserrat Virga reside ahora junto con su hijo Alessio en un tranquilo pueblo cercano a Bérgamo, en el norte de Italia. Desde allí puso rumbo hacia España hace dos semanas para cumplir el último gran sueño de su esposo, Stefano Ferri, fallecido en agosto de 2016 a causa de una grave enfermedad: peregrinar a Santiago y abrazar al Apóstol.

"Mi marido y yo conocimos el Camino a través de la película The way, protagonizada por Martin Sheen. Cuando la vimos nos interesamos por esta ruta de peregrinación y lo hablamos con algunos amigos italianos con los que compartíamos la pasión por la naturaleza", explica Montserrat en una entrevista con EL CORREO GALLEGO. Fue así como el matrimonio empezó a prepararse para venir a Galicia, pero la mala suerte se cruzó en sus vidas.

Stefano fue diagnosticado de un grave tumor en 2015. Tuvo que ser intervenido de urgencia y los planes del Camino de Santiago quedaron aparcados. La cirugía y el tratamiento no fueron suficientes y el desenlace terminó siendo fatal. Falleció el 6 de agosto de 2016.

Para Montserrat fue un golpe durísimo y se le vino todo abajo. Lo cierto es que tras la muerte de Stefano solo tenía una cosa clara: quería cumplir su último deseo, peregrinar a la tumba del Apóstol. "Me costó muchísimo prepararme para hacer el Camino, casi tres años", comenta. Así, este verano se vio con fuerzas para calzarse las botas y vivir una experiencia muy especial y que nunca olvidará.

"Custodiaba en casa las cenizas desde el día de su muerte y tenía claro que él iba a acompañarme en esta aventura", señala la italiana. En este momento del relato es inevitable recordar el argumento de The way. Aunque en este caso la ficción se convirtió en realidad y Montserrat portó la urna con los restos de su esposo desde León hasta Santiago en una peregrinación en la que contó con la compañía de un amigo de la pareja, Marco. "Trabajaba con Stefano en la misma empresa y tuvo un grave accidente laboral. Cuando se enteró de que iba a emprender este viaje me preguntó si podía sumarse", comenta, tras indicar que la experiencia fue "muy emotiva" y al mismo tiempo "llena de felicidad".

"Nos encantaron los paisajes y los pueblos por los que fuimos pasando, y además conocimos a muchos peregrinos que también venían hacia Santiago", relata Montserrat, que además consiguió cumplir otro reto personal en la ruta. "Logramos llegar un día antes de lo previsto a Santiago, justo el 9 de agosto, el mismo día que Stefano falleció". La peregrina acudió a la Catedral con la urna de los restos de su esposo, participó en la Misa del Peregrino en San Francisco y se hizo la tradicional foto en la plaza del Obradoiro.

En Compostela le esperaba además otra sorpresa. Pudo conocer personalmente a tres amigos de su padre, Salvatore Virga, distinguido como Cavaliere de la República de Italia por la inmensa labor social que realizó con los emigrantes italianos en Alemania. En compañía de José Manuel Neira, Fernando Rodríguez y quien escribe estas líneas, pudo disfrutar de la mejor gastronomía compostelana.

En la ciudad se sumó a la comitiva la esposa de Marco y, tras reponer fuerzas, visitaron Fisterra. "Quiero ir allí para que Stefano vea el mar a través de mis ojos. A él no le gustaban los cementerios, era un amante de la libertad". El desenlace de esta historia, "sin duda, de las que hacen Europa", no es del todo igual que el de The way. "Él quería que sus cenizas descansaran para siempre en el mar de Granada, donde pasamos tantos momentos felices juntos".

Montserrat Virga

PEREGRINA italiana

"No le gustaban los cementerios; era un amante de la libertad y quería que sus restos descansaran en el mar de nuestra Granada"