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Adoptan ilegalmente a un bebé de una víctima de explotación sexual

Obligaron a su madre a ejercer la prostitución durante y después del embarazo // Ahora la Xunta tutela al recién nacido // La Policía Nacional registró varios pisos del Ensanche

Agentes de la Policía Nacional realizaron seis registros en varios inmuebles del Ensanche compostelano. Se han intervenido 1.795 euros en efectivo, abundante material informático, teléfonos móviles, dos vehículos
y diversa documentación. En total, fueron detenidas once personas - FOTO: Policía Nacional España
Agentes de la Policía Nacional realizaron seis registros en varios inmuebles del Ensanche compostelano. Se han intervenido 1.795 euros en efectivo, abundante material informático, teléfonos móviles, dos vehículos y diversa documentación. En total, fueron detenidas once personas - FOTO: Policía Nacional España

SARA DEL RÍO SANTIAGO   | 16.06.2019 
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El pasado mes de abril saltaba la noticia de la desarticulación de una organización criminal que se dedicaba en Santiago a la explotación sexual de mujeres procedentes de Paraguay. En esta operación policial resultó detenido un hombre en la capital gallega. Ahora, se ha sabido que un bebé, hijo de una víctima de esta trata de blancas, fue dado en adopción de forma ilegal solo dos días después de nacer.

En el balance actual dado por la Policía Nacional en el marco de la denominada Operación Chipa, se ha conocido este caso y han sido detenidas 11 personas, ocho en España y tres en Paraguay, y la liberación de 13 mujeres, diez de Paraguay, una de Nicaragua y otra de Colombia.

La madre del bebé llegó a España embarazada de cuatro meses y fue explotada sexualmente durante todo el periodo de gestación. Según explica la Policía Nacional, en cuanto el líder de la organización se percató de su embarazo inició gestiones para que una familia se hiciera cargo del menor en cuanto naciera.

El modus operandi con el que pretendían obtener la adopción del menor consistió en que un hombre colombiano de 40 años se hizo pasar por la pareja de la víctima, reconociendo al menor como propio en el Registro Civil, con la finalidad de que su madre, de 60 años, se hiciera cargo de él, aparentando ser su abuela.

Dos días después de nacer, el menor pasó a manos de su nueva familia y la víctima rechazó hacerse cargo de él para que la custodia pasara a su "supuesto padre" bajo amenazas y coacciones de la organización. Ahora el niño se encuentra tutelado por la Xunta y los agentes confirmaron que quince días después de dar a la luz, la mujer continuaba trabajando para la organización.

MUJERES POBRES. La investigación se inició tras la denuncia de una de las víctimas, que desveló la existencia de una organización criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres procedentes de ese país sudamericano en pisos del Ensanche en Santiago.

Los agentes comprobaron que las víctimas eran captadas en su país de origen debido a su situación de vulnerabilidad y necesidad, al contar con escasos ingresos económicos.

Las mujeres viajaban a España bajo promesas de trabajos muy bien remunerados en labores domésticas o cuidado de personas mayores. Para ello, la organización criminal contaba en Paraguay con dos personas encargadas de evaluar a las víctimas y convencerlas de que vinieran a España para poder ayudar a sus familias. Para evitar sospechas de las autoridades españolas hacían un trayecto más largo y costoso: de Paraguay a Brasil, desde Sao Paulo llegaban a Italia y, una vez en Europa, se dirigían en avión hasta el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

Desde Madrid las mujeres viajaban en un coche de alquiler hasta pisos de la zona del Ensanche compostelano para ejercer la prostitución. Cuando llegaban se les retiraba el pasaporte y les informaban de la deuda que habían contraído con la organización, unos 10.000 euros.

Según la Policía Nacional, el líder de la organización y su pareja permanecen actualmente en prisión provisional. Cuando en abril pasaron a disposición judicial, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago, Andrés Lago Louro, decidió enviar a dos de los detenidos a prisión comunicada y sin fianza.