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Los controladores aseguran que el archivo de la causa "pone fin a un calvario"

No descartan emprender acciones legales // Lo ven "vital" para resolver los procesos abiertos en España y lamentan las "secuelas" que ha tenido ponerlos "a los pies de los caballos"

SANTIAGO DE COMPOSTELA. E.P.  | 25.04.2013 
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Los controladores aéreos de Santiago aseguran que el auto emitido por el juez Vázquez Taín decretando el archivo definitivo de la causa abierta contra ellos por el conflicto aéreo de 2010 "pone fin a una drama" y a "un calvario de tres años", tras el que no descartan emprender acciones legales "si proceden".

En una rueda de prensa ofrecida en Santiago, el secretario de comunicación de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), David Guillamón, ha resaltado la "importancia" del auto, que "pone de manifiesto el engaño y las artimañas con las que Aena mantuvo engañada a la sociedad española" en 2010, poco antes del cierre del espacio aéreo nacional.

"Pusieron a los controladores aéreos a los pies de los caballos", ha lamentado David Guillamón, que ha atribuido el cierre del espacio aéreo al "callejón sin salida en el que los responsables de Aena pusieron a la navegación española". "El auto es una prueba fehaciente del engaño", ha sentenciado.

El proceso, ha destacado Guillamón, ha tenido "secuelas muy grandes para el colectivo", tanto derivadas de la "exclusión social" como de la presión, que ha llevado a que buena parte estén a día de hoy bajo un "síndrome de estrés postraumático" y no trabajen "al 100 por cien". A pesar de que "los enfrentamientos continúan hoy en día", Guillamón ha confiado en que este auto permita "poder reconstruir las relaciones en la empresa" y "todo lo que destrozaron" hace más de dos años.

OTROS PROCESOS EN ESPAÑA

Los procesos que se siguen contra controladores en otros puntos de España no son "exactamente los mismos", ha reconocido Diego Guillamón, quien, sin embargo, ha visto esta sentencia "vital" para que se resuelvan, dado que "pone de manifiesto que el germen del problema no estuvo aquí en Santiago", tal y como se aseguró en su momento por parte del Gobierno.

La cifra inicial de controladores imputados en toda España ascendía a 400, aunque ya se han resuelto procesos en lugares como Bilbao, Málaga o Valencia.

Paralelamente, USCA no descarta interponer demandas si "procede" tras este auto. En el mismo sentido, confía en que se reviertan las situaciones derivadas de este conflicto, tras el que uno de los controladores de Santiago fue despedido.

Según ha explicado la portavoz de los controladores de Santiago, Susana Romero, tras el conflicto de 2010 fue despedido uno de los controladores y otros dos fueron sometidos a un traslado forzoso. Uno de los traslados ha sido ya anulado por una sentencia judicial, mientras que el otro controlador que debía trasladarse a otro emplazamiento optó por la prejubilación para evitarlo.

Sin embargo, un compañero de los controladores santiagueses continúa despedido, algo que confían en que cambie a raíz de este auto. Las sanciones de empleo y sueldo han sido ya revocadas.

Susana Romero, que ha recordado de nuevo la "imprevisión" de AENA en ese momento, ha señalado que en la actualidad los sucesos no volverían a repetirse, dado que la plantilla de controladores de Lavacolla cuenta con 11 trabajadores más.

AUTO JUDICIAL

El juez José Antonio Vázquez Taín decretó el archivo definitivo de la causa abierta en 2010 contra los controladores aéreos de Santiago tras considerar "claramente acreditado" que los imputados no incurrieron "en delito alguno".

En su auto, Vázquez Taín recuerda que el trabajo de controlador aéreo, por la "especial responsabilidad" que encierra, "está sometido a una serie de controles legislativos", como son los periodos obligatorios de descanso y el número máximo de horas anuales, conocido como jornada anual aeronáutica.

A lo largo de 2010, señala el magistrado, Aena trató de "paliar errores de cálculo que únicamente eran imputables a los responsables de control y seguridad aérea", realizando "diversas modificaciones a la normativa que regulaba la jornada laboral", a efectos de "alargar, en la medida de lo posible, la 'vida laboral' de los controladores". Esto se produjo, según Vázquez Taín, a pesar de que los "responsables aeronáuticos" eran "conscientes" de que la disponibilidad de recursos humanos era "insuficiente para cubrir el servicio".

Pese a que Aena trató durante el proceso de presentar "documentación que acreditaría supuestamente que ningún trabajador había superado su jornada máxima", recoge el auto, "se han remitido a la instrucción documentos que acreditarían que los responsables de Aena eran conscientes de que algunos controladores habían agotado el número máximo de horas".

"Los documentos permiten afirmar de forma rotunda que todos los imputados habían superado claramente su jornada anual aeronáutica en el momento en el que dejan de acudir a su puesto de trabajo", así como que "habían anunciado tal incidencia, en ocasiones con meses de antelación", señala el juez, que acusa a Aena de "pretender mantener una realidad que sabe incorrecta".

FALTA DE CONTROLADORES EN PLANTILLA

Además, Vázquez Taín considera que el cierre del espacio aéreo "no puede vincularse" con el cese de actividad de los imputados, dado que el servicio de control aéreo de Santiago ya venía prestándose bajo la ausencia de algunos trabajadores, según el juez, con conocimiento de Aena.

En este sentido, Vázquez Taín indica que la "falta de controladores" aéreos en Santiago "era tan palmaria", que "se aprobó un refuerzo de 11 controladores, que debían superar un curso para poder actuar y, sin embargo, se incluyeron en el turnero para rellenar" los turnos, a sabiendas de que "no acudirían hasta finalizar el curso".

En varias jornadas, indica el auto, los responsables de seguridad aérea "no consideraron riesgo para la navegación aérea ni necesario cerrar el espacio aéreo de la región norte, el hecho de que solamente acudiesen al trabajo dos controladores, o incluso uno solo". "Es más, teniendo conocimiento con mucha anterioridad, de dicha circunstancia, ni siquiera consideraron necesario adoptar alguna medida de sustitución o modificación del turnero", concluye.