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Cuatro generaciones de mujeres en una familia

La compostelana de adopción María Asunción Fernández celebra sus 86 años y presume de las tres tataranietas

María Asunción Fernández, 3ª por la izquierda, junto a su hija, sus nietas y sus tres tataranietas - FOTO: Vicente Domínguez
María Asunción Fernández, 3ª por la izquierda, junto a su hija, sus nietas y sus tres tataranietas - FOTO: Vicente Domínguez

SANDRA CUIÑA SANTIAGO   | 19.05.2019 
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No es habitual en los tiempos que corren encontrarse con una tatarabuela. Este es el caso de María Asunción Fernández, vecina de Santiago de 86 años, que ya tiene tres tataranietas: Tiara y Lola Rodríguez Osorio, de 4 cuatro años y diez meses de edad, respectivamente; e Icia Gundín Osorio, de dos años.

La vida de María Asunción no fue nada fácil. Trabajó desde los diez años en las minas de carbón, donde conoció a su novio Antonio. Poco después, se quedó embarazada, justo cuando él se marchó a hacer el servicio militar. Como éste no sabía leer ni escribir perdieron el contacto y ella se las tuvo que apañar con la niña.

Años más tarde, María empezó a trabajar con su madre en una barca que cruzaba el río Esla y allí conoció a Pepe, su futuro marido, que era de Santiago y estaba trabajando en las minas. Él reconoció a su hija, Conchita Albor Fernández, y juntos se vinieron a Compostela, donde tuvo cuatro hijos más con él.

Desde pequeña, su primogénita, Conchita, quería conocer a su padre biológico y para ello fue a Francia cuando tenía 33 años con el objetivo de encontrase con él. Fue un momento muy emocionante. Descubrió que tenía seis hermanos más en el país galo, que no sabían nada de ella, pero que finalmente la acogieron con los brazos abiertos. De hecho, la relación acabó siendo tan buena, que cuando Antonio se separó en 1998 se vino a vivir con su hija Conchita hasta que falleció en 2014. Además, recibe a menudo la visita de sus hermanos franceses.

Conchita (66 años) tuvo una hija, María Flor Espiño Albor (48 años), que a su vez fue madre de Noelia Osoiro (28 años) y Beatriz Osorio (30 años), que son las respectivas madres de las tataranietas de María Asunción. A sus 86 años esta mujer sigue en plena forma. Vive sola en un piso en Santa Marta y le encanta dedicar tiempo a hacer encaje de bolillos, bordar o calcetar. Además, acude regularmente a clases de memoria en Salgueiriños.