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Fallece en Compostela el exalcalde e ilustre jurista Antonio Castro

Infinidad de amigos destacan que el presidente de honor del Grupo Correo Gallego era “un hombre sencillo y entrañable”

DARÍO CASAL SANTIAGO  | 09.10.2011 
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Archivo Correo
ANTONIO CASTRO analizando expedientes en el despacho profesional que mantenía en su domicilio
FOTO: Archivo Correo

Un hombre entrañable, un compostelano orgulloso de su ciudad, un luchador nato y, sobre todo, una persona cabal, muy cercana y extremadamente sencilla pese a los altos cargos que desempeñó a lo largo de su vida. Así definieron ayer a Antonio Castro García muchas de las personas que quisieron dejar su testimonio de pésame nada más conocer la noticia del fallecimiento del conocido abogado y exalcalde santiagués (presidió la Corporación entre 1974 y 1979), que llevaba desde 1987 ligado íntimamente al Grupo Correo Gallego, pues en esa fecha accedió al consejo de administración y a la presidencia del mismo con el fin de continuar la tarea de su predecesor, el exrector de la Universidade de Santiago José María Suárez Núñez.

Casado con la ilustre dama Filomena Carballal y padre de tres hijos, Antonio, ingeniero químico; Pepa, secretaria general del Valedor do Pobo, y Teresa, funcionaria del DOGA, su vida se centró en cuatro pilares: la familia, su profesión, en la que destacó de manera brillante; la política (militó desde muy joven en Alianza Popular y después en el PP), y sus amigos, con los que mantuvo siempre una relación muy cercana.

Sus restos mortales han sido velados ayer en su domicilio familiar en la más estricta intimidad, la misma que presidirá hoy su sepelio a las doce de la mañana en el cementerio de Boisaca. A las seis de la tarde se oficiará un funeral por su eterno descanso en el compostelano convento de San Francisco.

Nacido en Ordes y licenciado en Derecho por la Universidade de Santiago, Antonio Castro, que contaba 86 años, era un hombre muy popular y querido en Compostela, y en general, toda Galicia, por lo que su muerte ha provocado una honda tristeza entre sus innumerables amigos y conocidos, que ayer se volcaron con su viuda e hijos con el propósito de ayudarles a sobrellevar lo mejor posible tan duros momentos.

Antonio Castro era miembro correspondiente de la Academia Gallega de Jurisprudencia y Legislación; fue director xeral de Xustiza de la Xunta, presidente del Club Obradoiro de Baloncesto y presidente de la Sociedad de Tiro Olímpico. Estaba en posesión de la Orden de San Raimundo de Peñafort y del Mérito de la República Francesa, además de la Cruz de Comendador al Mérito Meritense. Contaba, además, con las insignias de oro y brillantes de la Federación Gallega de Baloncesto y del Colegio de Abogados de Santiago.

En la última remodelación del consejo de administración del Grupo Correo Gallego, Antonio Castro fue nombrado presidente de honor y su hija fue designada consejera. María José Castro Carballal es licenciada en Derecho y ejerce como secretaria xeral de la oficina del valedor do Pobo, Benigno López.

Aunque, debido a su edad, el exalcalde y abogado había sufrido diversos achaques de salud en los últimos tiempos, lo cierto es que se mantuvo al pie del cañón hasta prácticamente la hora de su muerte. De hechos, muchas de las personas, que ayer contactaron con EL CORREO para dar su pésame e informarse de cuestiones relacionadas con el entierro y funeral, manifestaron su sorpresa ante la noticia, ya que le habían visto paseando por la ciudad o asistiendo a algún acto hacía muy pocos días.

Hombre afable, cordial y dotado con un peculiar sentido del humor, muchos de sus amigos recordaban ayer la sencillez, afabilidad y talante campechano de un hombre que siempre estaba dispuesto a ayudar a quien le pidiese consejo y que siempre huyó de cualquier tipo de extremismos en su vertiente como político. Tanto sus compañeros del Partido Popular como de otras formaciones destacan precisamente su talante "centrista" y su tolerancia, tanto en su actividad personal como política.