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La familia de Bello afirma que nadie se cree la versión de la Policía filipina

Esperan que la segunda autopsia aporte más datos que aclaren los hechos

S. CUIÑA SANTIAGO  | 15.02.2020 
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La familia de Diego Bello, el joven abatido por la Policía filipina el pasado 8 de enero, sigue a la espera de que la autopsia realizada tras la repatriación del cuerpo a España "arroje algo de luz" al caso, sobre el que las autoridades filipinas están realizando una investigación. Este extremo se les trasladó, según precisó a Europa Press Bruno Bello, el hermano de Diego, en una reunión que mantuvieron ayer con el delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada.

En ella se les informó de los pasos que están dando las autoridades españolas en relación a este caso. Sobre el contenido del encuentro, Bruno Bello indicó que se les trasladó que por parte de los ministerios de Justicia e Interior de Filipinas se está realizando una investigación de la que se espera que pueda haber resultados "a finales de febrero o principios de marzo". Respecto a esta investigación, ha dicho que la familia ya tenía constancia de ella, tras los requerimientos hechos a este respecto por parte del embajador y el cónsul de España en Filipinas. Por ello, dijo que del encuentro celebrado ayer se queda, sobre todo, con el hecho de que se les ha dicho que por parte del Gobierno español "se peleará y llegará hasta el final" con este caso.

"Nadie se cree la versión policial", aseguró sobre lo que se les ha transmitido en la reunión, después de que la Policía informase que la muerte de Diego Bello se produjo en una operación antidrogas y se le vinculase con el tráfico de estupefacientes.

CHASCO. Sobre las autopsias realizadas al cuerpo de su hermano, una en Filipinas y otra en España, tras la repatriación del cuerpo, Bruno Bello reconoció que con la primera se llevaron "un chasco". Así, no la consideró "esclarecedora" sobre aspectos como la posible pólvora en las manos, después de que se apuntase que Diego Bello llevaba un arma, algo que su entorno descartó, al igual que el que estuviese vinculado con el tráfico de drogas. "No tenemos el resultado que esperábamos", reconoció.

De la autopsia realizada en España, explicó que de momento no tienen el resultado, pero insistió en que confían en que "arroje algo del luz" sobre la muerte de su hermano.

Los padres de Diego Bello regentan desde hace unos años una tienda de artesanía en la Rúa do Vilar.

La muerte del gallego se produjo el pasado 8 de enero en una operación en su domicilio, en la localidad de General Luna, en Siargao, donde el surfista residía temporalmente. La Policía, que lo consideraba sospechoso de tráfico de cocaína, lo mató en un tiroteo registrado en el sur del archipiélago flipino. El joven gallego era muy popular entre los surfistas, y tenía varios negocios relacionados con el turismo.