El Correo Gallego

Noticia 1 de 1 Santiago | santiago@elcorreogallego.es  |   RSS - Santiago RSS

Imposible descansar en el Ensanche por las ruidosas fiestas universitarias

La Policía no pudo atender todas las llamadas de queja de numerosos vecinos debido a la grave falta de efectivos // Pese a todo, acudieron a treinta viviendas y controlaron varios botellones

Grupos de jóvenes en las inmediaciones del after TNT
 - FOTO: ECG
Grupos de jóvenes en las inmediaciones del after TNT - FOTO: ECG

ALEXANDRA CORDERO   | 15.09.2018 
A- A+

Los estudiantes celebraron el jueves una de las noches más esperadas del año: la primera gran juerga universitaria. Una fecha que sirve para conocer nuevos compañeros, tener una primera toma de contacto con el ambiente nocturno de la capital gallega, recordar aventuras de los anteriores cursos o celebrar por todo lo alto la vuelta a las aulas. Pocos son los universitarios que se pierden esta cita y lo habitual es que a lo largo de la madrugada la Policía Local acuda a varios pisos en los que se están celebrando fiestas, se detecten botellones ilegales en varios puntos de la ciudad y que todo el mundo, incluso los vecinos, duerman poco.

La madrugada de ayer fue especial. No solo porque el ambiente recordaba a los años noventa, sino porque la ausencia de policía permitió que los juerguistas se descontrolaran más de lo habitual. Según fuentes cercanas al cuerpo local, en la noche del jueves trabajaron solo tres patrullas -seis policías-. Lo normal es que en una fecha tan señalada como esta se diseñe un operativo especial y sean cinco (más una de paisano) las patrullas que recorren las calles de Compostela. Sin embargo, la falta de efectivos y la negativa de los agentes de seguir haciendo horas extra porque el Concello se las adeuda desde hace un año, motivó que no se pudieran atender muchas de las denuncias realizadas por los ciudadanos.

Así lo confirmaron a este diario varios vecinos del Ensanche que no pudieron dormir en toda la noche. "Fue horrible, peor que en las fiestas del Apóstol", declaró una afectada. Esta compostelana reside cerca de una discoteca y en un bloque en el que también viven universitarios, que aprovecharon este primer jueves para celebrar fiestas en sus pisos. "Llamé a la Policía varias veces durante la noche, pero me dijeron que no podían hacer nada porque no tenían medios suficientes", relata. Las declaraciones de otros residentes son prácticamente coincidentes: fue una madrugada de locos.

Más información en El Correo Gallego (edición papel) y en Orbyt