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DECRETO HISTÓRICO

Monseñor Barrio tiene que suprimir diez arciprestazgos por la escasez de sacerdotes y la sangría de vocaciones

La falta de vocaciones y la escasez cada vez más acuciante de sacerdotes obliga al arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, a remodelar la estructura organizativa de la diócesis // Se suprimen algunos arciprestazgos, que pasan de ser 47 a quedarse sólo en 37

REDACCIÓN • SANTIAGO   | 01.12.2009 
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S. Formoso
El arzobispo, monseñor Julián Barrio, en la parroquia de O Milladoiro que se creó el pasado octubre
FOTO: S. Formoso

El arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, acaba de firmar un decreto histórico. En él se fija la remodelación de los arciprestazgos de la diócesis, que pasan de 47 a sólo 37.

La razón es la crisis de vocaciones que la Iglesia viene sufriendo desde hace años. No hay curas suficientes, y los sacerdotes en activo tienen que multiplicarse cada vez más para atender a las parroquias.

No es extraño, por tanto, que la diócesis compostelana haya optado por modificar su estructura organizativa, racionalizando sus servicios.

Además, y como señalan desde el propio arzobispado, esta medida también se ha tomado "tras considerar las circunstancias que se viven en diversas comarcas, en las que hay un descenso significativo de la población y una mejora sensible de las carreteras y los medios de locomoción".

La Archidiócesis de Santiago contaba, hasta ahora, con 47 arciprestazgos para atender a sus 1.071 parroquias. Es decir, con cuatro decenas y media de instituciones que se repartían geográficamente a lo largo y ancho de sus 8.545 kilómetros cuadrados desde el Sur hasta la iglesia de Tui-Vigo, o por el Norte, desde la ría de Ferrol a Mondoñedo, sin olvidar A Coruña, Pontevedra, Santiago o Muros.

Cuenta con una población de 1,3 millones de habitantes (es la más poblada de Galicia), y la misión de estos arciprestazgos es la de facilitar la actividad pastoral común de varias parroquias cercanas entre sí. Ahora, son menos (se han quedado en 37) y tendrán que multiplicar su trabajo.

Las diócesis se dividen en vicarías. Así, esta remodelación que hizo pública ayer el arzobispado de Santiago afectó a las vicarías de Santiago, de A Coruña y de Pontevedra.

En la vicaría de Santiago, los arciprestazgos de Berreo de Abaixo y de Berreo de Arriba se unen para formar juntas el arciprestazgo de Ordes.

Se suprimen, sin embargo, los de Vea, Benvexo, Piloño y Ponte Beluso. Por otro lado, las parroquias del Ayuntamiento de Rianxo se unen al arciprestazgo de Iria Flavia, en Padrón, y las de Boiro se agregan a las de Postmarcos de Abaixo.

En cuanto a la vicaría de A Coruña, desaparecen los arciprestazgos de Seaia, Laracha y Abegondo. Las parroquias del Ayuntamiento de Laracha y Carballo pasan a depender del arciprestazgo de Bergantiños; y las del Arteixo quedan bajo la jurisdicción del arciprestazgo de Riazor, en A Coruña.

Por último, en la vicaría de Pontevedra, los arciprestazgos de Moraña, Caldas y Moraña-Cuntis también se suprimen, y sus parroquias pasan a constituir una nueva institución que llevará el nombre de arciprestazgo de Umia. Desaparecen, por su parte, en Cotobade y As Pontes, mientras que las parroquias de Seixo y O Salnés se segregan y pasan a depender ahora del arciprestazgo de Lérez.

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LOS DATOS

El censo sacerdotal gallego "se hunde"

·· Según publicaciones especializadas, como Redes Cristianas, el censo sacerdotal gallego "se hunde" . Así, y según esta misma publicación, actualmente hay solo 1.722 sacerdotes en las cinco diócesis de la comunidad, y su media de edad es de 66 años.

Sólo 518 curas para 1.071 parroquias

·· En la diócesis de Santiago viven 1,3 millones de personas repartidas en 1.071 parroquias. Sólo hay, sin embargo, 518 sacerdotes en activo. Dos tercios de ellos están, además, en una franja de edad que va de los 66 a los 90 años. Únicamente treinta curas tienen menos de 35 años.

Se impone el uso de las tecnologías

·· El uso de la nueva tecnología, como el ordenador, el correo electrónico y el teléfono móvil son los aliados de los nuevos sacerdotes. "En muchas ocasiones, estoy de camino a algún lugar y puedo ayudar a alguien que me llama a través del teléfono", aseguran algunos sacerdotes .