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Rechaza la oposición el derribo del viejo aeropuerto y exige soluciones

El PP es partidario de una estación de tren que conecte con las urbes gallegas, mientras que el BNG opta por darle un uso vinculado a la aviación // CA critica, pero sin ninguna iniciativa

Las instalaciones de la vieja terminal se deterioran cada vez más a medida que pasa el tiempo - FOTO: F. Blanco
Las instalaciones de la vieja terminal se deterioran cada vez más a medida que pasa el tiempo - FOTO: F. Blanco

UXÍO SANTAMARÍA  | 02.12.2019 
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Las últimas publicaciones sobre la vieja terminal de Lavacolla han reabierto (otra vez) un debate que lleva casi nueve años entre la mesa y el cajón. Si el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, aseguraba hace unos días estar arrepentido de no haber permitido su demolición en su momento, como le planteó Aena, la oposición declara ahora estar en contra de esta medida; y apuesta por encontrarle un uso al edificio, que se encuentra en un decadente estado de conservación. Las propuestas del PP, CA, y BNG son diversas, si bien en la misma línea de las que se llevan planteando desde que cerraron las instalaciones.

Por parte de los populares, "debería retomarse la idea de aprovechar estas instalaciones como una estación de tren que estuviese comunicada con las principales ciudades de Galicia", en palabras del concejal José Antonio Constenla, quien en conversaciones con este periódico tachó de "barbaridad" el hecho de plantear el derribo del inmueble. "La nuestra es una idea que lanzó en su día Gerardo Conde Roa y que se quedó ahí", añadió.

Compostela Aberta, que en la última legislatura no movió ficha para buscar algún tipo de alternativa para este espacio, a pesar de que en el pleno de Raxoi se aprobó una moción para que el Concello retomara negociaciones con Aena acerca de esta cuestión, también es partidaria de mantener en pie las instalaciones. Sin ofrecer ninguna propuesta, el concejal Rafael Peña indicó en una tertulia en Compostela en la Onda que tirar el viejo edificio sería "un escándalo, deixando alí un solar". Sin más apreciaciones, se limitó a afirmar que "Aena ten a responsabilidade de manter o edificio, ao igual que as antigas instalacións do Aeroclub, que están en situación de derrubo".

El Bloque, por su parte, ya manifestó su deseo de que se mantenga esta construcción. En cuanto a sus propuestas para darle un uso a este espacio, destaca la posibilidad de crear talleres para la reparación de aeronaves, así como un centro de formación aeronáutica o también varios hangares.

Lo cierto es que a la hora de plantear ideas hay que tener en cuenta que la vieja terminal se encuentra dentro del perímetro de seguridad del aeropuerto. Desde la parte trasera se tiene acceso directo a la pista de operaciones, por lo que la utilización que se dé a las instalaciones no puede suponer un inconveniente o poner en riesgo el funcionamiento de las rutas aéreas.

En conversaciones con EL CORREO, Bugallo señaló que antes de estudiar cualquier propuesta hay que conocer el estado de conservación del edificio, ya que, según sus estimaciones, las labores de mantenimiento fueron "pocas o nulas" desde que se inauguró la nueva terminal, en 2011. En todo caso, descartó la posibilidad de abrir un outlet o cualquier tipo de establecimiento comercial que pueda perjudicar a los negocios de la ciudad.

Por otro lado, el concejal de Turismo, Sindo Guinarte, quiso dejar claro que no es competencia del Concello buscarle un uso a la antigua terminal y recordó que las instalaciones dependen exclusivamente de Aena. Es decir, se trata de una competencia estatal.

Al respecto, cabe destacar que Madrid nunca cumplió la promesa que lanzó en su día el exministro de Fomento José Blanco relacionada con la convocatoria de un concurso de ideas para encontrarle un uso óptimo al recinto, que avanza en su letargo.

ROSALÍA DE CASTRO, A LA ESPERA DE UN GOBIERNO

••• Entre los proyectos que se encuentran a la espera de que haya un Gobierno en Madrid para salir adelante, se encuentra el del cambio de nombre del aeropuerto de Santiago. Aunque hay un acuerdo entre el Concello, la Xunta y Fomento para que la instalación pase a llamarse Rosalía de Castro, la abogacía del Estado recomendó a la Moncloa no dar luz verde a la partida presupuestaria necesaria para el proceso de cambio de nombre por encontrarse en funciones, tal y como señaló en su momento a este diario Xosé Sánchez Bugallo.