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tribuna libre

Urge restaurar las pinturas de Fenollera. Por Alfonso Fernández-Cid Fenollera

ALFONSO FERNÁNDEZ-CID FENOLLERA   | 23.08.2006 
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Es una verdadera pena que las magníficas obras pictóricas de José María Fenollera, que están en distintos entes públicos, no reciban los cuidados de mantenimiento y restauración que se merecen. Hago referencia a los retratos de los fundadores de Conxo, Don Timoteo Sánchez Freire y su hermana Doña María, al Cardenal Payá y al Cardenal Martín Herrera, todos ellos en el Sanatorio Psiquiátrico. Qué decir del famoso retrato del insigne Alfredo Brañas en el Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento en el Antiguo Hospitalillo de San Roque.

Otro tanto podemos decir del retrato del Papa León XIII, expuesto permanentemente en la iglesia del Monasterio de San Martín Pinario, perteneciente al Instituto Teológico Compostelano.

También el retrato de Doña María Blanco Navarrete, en el Museo de Belas Artes de A Coruña.

Es un ejemplo poder contemplar el magnífico estado de conservación-restauración en el que se encuentran los quince cuadros de Fenollera de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago; sus dirigentes merecen la felicitación que les envío desde estas líneas.

José María Fenollera e Ibáñez, pintor, nacido en Valencia en 1851, pensionado en Roma por la Diputación de Valencia y en París por el Estado Español, con taller en Madrid, sin duda fue un gallego de adopción por amor.

Gallego de adopción

Debemos tener en cuenta que Fenollera al casarse con una dama compostelana, doña Consuelo Velón González-Pardo, renunció a la fama y al reconocimiento, quedándose en Santiago durante 32 años, hasta su fallecimiento en 1918. Llegó a Santiago en 1886 y al año siguiente ya fue nombrado Director de la Escuela de Dibujo de la Sociedad Económica. Fue nombrado catedrático de Dibujo Artístico de la Escuela de Artes y Oficios, profesor de la Escuela Económica, del Instituto de Bachillerato, de la Escuela Normal de Maestros, en fin, de toda entidad Santiaguesa en la que se impartiese la enseñanza del dibujo y de la pintura, impartiendo además conocimientos de platería, ebanistería y talla, promocionando con ello al grupo artesano gallego.

Tuvo una serie de discípulos destacados entre ellos cabe citar a: Ovidio Murguía Castro, hijo de Manuel Murguía y Rosalía de Castro; Jenaro Carrero, Oria García Ramírez, Roberto González del Blanco, Elvira Santiso, Ramiro de la Torre, etc., por ello se llegó a denominar "Maestro de Pintores Gallegos". Fenollera se convirtió en Retratista de la Sociedad compostelana de finales del XIX y principios del XX, pues a parte de las obras antes mencionadas, retrató entre otras personalidades a: Don Eugenio Montero Ríos, al Doctor Don Juan Barcia Caballero, al Arquirtecto Don Manuel Pereiro Caeiro, del que contamos en Santiago con magníficos edificios por él realizados, a Don Joaquín Díaz de Rábago, a Doña Asunción Blanco Irigoyen, esposa que fue del banquero santiagués Don Olimpio Pérez.

También fue un gran experto en pintar cartones para la confección de magníficos tapices, como La Virgen, el Niño y un Ángel, o el tema, copia de La Gallina Ciega de Goya, ambos propiedad de descendientes de Don Olimpio Pérez.

Uno de sus grandes trabajos ha sido la decoración del Techo del Paraninfo de la Universidad de Santiago, con tres grandes temas: La Filosofía, las Ciencias y las Letras, Minerva, y La Poesía, la Música y la Pintura.

Creo que aparte de la exposición monográfica que se celebró en la Casa de la Parra en el año 1996, que resultó ser una gran muestra de la pintura de Fenollera, con edición de un estupendo catálogo ilustrado, poco o nada se ha hecho en Santiago en su memoria.

No sé si merece dedicarle una calle en la ciudad, ponerle una placa en su homenaje en la casa de la Rúa de Vilar número 54 donde vivió y tuvo su estudio, en donde pintó por ejemplo los bocetos del techo del Paraninfo, o si editar una biografía con toda su obra conocida y con los aspectos personales, que los tiene, y bien interesantes, por cierto; entre otras cosas se conservan una serie de cartas inéditas de su gran amigo Alfredo Brañas, siendo su lectura una verdadera delicia. Hay correspondencia con Emilia Pardo Bazán, con el Conde de Almodóvar Señor Diez de Rivera, con Don Juan Barcia Caballero, con la Actriz María Guerrero, etc., etc. Tal vez estaría bien hacer las tres cosas que ha apuntado o alguna otra que a mi no se me ocurre.

Reconocimientos

Obtuvo Fenollera la Medalla de Oro, con Diploma de Honor en la gran Exposición Regional de Galicia, celebrada en Santiago de Compostela en el año 1909. También expuso sus obras en Valencia, Madrid, Amberes, y algunas con premio.

Quizá el Ayuntamiento y la Xunta de Galicia en sus respectivos departamentos de Cultura (Concellería y Consellería) puedan hacer algo en este sentido.

Me parece que estas entidades que antes he mencionado, Sanatorio Psiquiátrico de Conxo (Sergas), Instituto de Estudios Gallegos Padre Sarmiento (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), Instituto Teológico Compostelano (Cabildo) y Museo de Belas Artes de A Coruña (Consellería de Cultura e Deporte-Xunta de Galicia), deben tomar cartas en el asunto y dedicar una pequeña partida presupuestaria para la restauración de la importante obra pictórica que Fenollera nos dejó en Galicia.

Les quedaría muy agradecido, y todos los amantes del Arte y de la Pintura en particular, saldríamos ganando al no dejar que estas obras se pierdan para siempre, como lamentablemente ya ha ocurrido con algunas otras.