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Franco Diz, Exsoldado. Hizo el Servicio Militar en el aeropuerto de Santiago

“Vi como un avión de la II Guerra Mundial se destrozó en Lavacolla”

Franco Diz, izquierda, durante sus años en el aeropuerto de Lavacolla
Franco Diz, izquierda, durante sus años en el aeropuerto de Lavacolla

ANDRÉS BERNÁRDEZ. SANTIAGO   | 04.11.2018 
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Franco Diz, de 87 años, todavía recuerda los últimos coletazos de la Guerra Civil española, un conflicto en el que, por poco, tuvo la suerte de no participar. Años más tarde, le tocaría vivir los últimos tiempos de la Segunda Guerra Mundial en pleno Servicio Militar. Corría el año 1948 cuando, ya en la Mili, lo destinaron a Santiago, donde, hasta el 50, trabajó en la construcción de las pistas de aterrizaje del aeropuerto de Lavacolla.

Háblenos de cuándo lo destinaron desde Moaña a Santiago para el Servicio Militar...

A mí los estudios nunca se me dieron bien, así que, aún sin acabar lo que entonces se llamaba Bachillerato, me metí en el Parque Móvil. Allí nos enseñaban cosas de mecánica y estaba relacionado con el Ejército. Al acabar, me fui a hacer el Servicio Militar por aviación, de voluntario. En un principio me destinaron a Valladolid, pero aquello era horrible. Recuerdo que durante meses comimos todos los días lentejas. Llegó un punto en el que solo pasar por delante de la cocina me daba arcadas. Aquello era insoportable, así que llamé a casa y le pedí por favor a mi padre que me sacara de allí como fuera. El habló con un teniente que conocía, porque tenía una finca en Moaña, y por enchufe me mandaron al aeropuerto de Lavacolla, en Santiago.

¿Donde vivía durante el tiempo en que estuvo en Lavacolla?

Vivía en mi casa, en Moaña. Todos los días llevaba la bicicleta en el tren hasta Santiago. Al llegar allí, subía desde la estación de ferrocarriles hasta el aeropuerto en bicicleta. En una ocasión, tuve que subir con una rueda pinchada. Al llegar arriba me desmayé del gran esfuerzo y encima me metieron en el calabozo por llegar tarde.

¿Cuáles eran sus funciones en el aeropuerto compostelano?

Me mandaron allí porque yo era de los pocos que en aquella época sabían conducir. Mi trabajo era llevar los camiones cargados con los materiales hasta las pistas. Tuve suerte, porque en aviación se metían los niños de papá pensando que iban a salir de la Mili siendo pilotos de avión y cuando llegaban allí los ponían a picar piedra.

¿Fue una época dura?

Desde luego. No lo pasé bien, aunque tuve bastante suerte. Como te dije, en aquella época no había muchos que supieran conducir y yo le caía bien a un teniente que era de Vigo y me mandaba hacer de chófer. Venía y me decía: "Prepárate que esta noche vamos al Amenal", una aldea donde tenía una novia. Así que por la noche me tocaba llevarlo al bar que tenía la novia. Mientras ellos ligaban yo me quedaba en la barra tomando unos vinos. Por lo menos no me hacía pagarlos. Desde luego, no fui el que peor lo pasé. Después de mí, un primo mío intentó hacer lo mismo y lo pusieron a picar piedra.

¿Pasó los dos años de Servicio Militar en Santiago?

La mayor parte del tiempo. Aunque en una ocasión, uno que estaba en el aeropuerto de Vigo, supongo que haciendo lo mismo que yo, se puso a hacer el loco con el coche y atropelló a dos chicas, así que me mandaron a mí a cubrir su puesto durante la semana que se pasó en el calabozo. Recuerdo que me llevaron en avión desde Lavacolla a Vigo, fue la primera vez que volé. En aquella época los aviones no eran como ahora: había que colgarse de una cuerda y hacer girar la hélice delantera para que arrancaran.

Le tocó hacer la Mili en los últimos tiempos de la Segunda Guerra Mundial.

Sí, aunque tampoco lo notamos mucho. Recuerdo que, en una ocasión, un avión de combate, no me acuerdo de qué país, tuvo que aterrizar en Lavacolla cuando las pistas aún no estaban construidas y se destrozó la parte delantera. Cuando supimos que iba a aterrizar ya lo veíamos venir. Se escuchó un ruido muy fuerte y nos mandaron desalojar a todos hasta que sacaron los restos del avión del medio. Creo que al piloto no le pasó nada.

¿Qué es lo peor que recuerda de aquellos años?

Yo estuve en Santiago durante dos años, aproximadamente. No era un campamento de verano, pero sin duda era mucho mejor que estar en Valladolid. Estuve durante los dos años construyendo las pistas de aterrizaje del aeropuerto y paseando a los tenientes de un lado para otro.

Franco Diz

exsoldado de aviación

"Acabé en Lavacolla por enchufe, y porque en aquella época no había muchos jóvenes que supieran conducir. Tuve mucha suerte"

 

"Un teniente me invitaba a los vinos por llevarlo a ver a su novia en el coche militar"