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sábado, 23 enero 2021
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Alumnos del colegio Rodríguez Xixirei tienen que pasar el recreo en las aulas cuando llueve // Podrían usar esta instalación como patio, pero siguen sin tener las llaves pese a llevar mucho tiempo acabado // En Raxoi dicen que están pendientes de un informe de la Xunta para la dotación de suministros TEXTO Carla Noya

El misterio del pabellón de Lavacolla

Instagram y Tik Tok están llenos de memes que hacen referencia al desastroso arranque de 2021, que ya ha dejado la llegada de la tercera ola de COVID, la toma del Capitolio y el temporal de frío Filomena.

A todo esto, un grupo de 150 familias de la zona de Lavacolla tienen que añadirle un disgusto más: ver como sus hijos no tienen un patio cubierto en el que poder jugar en sus recreos cuando llueve. Así, cuando el tiempo no acompaña, los niños de Lavacolla tienen que quedarse sentados dentro de las aulas en su tiempo de descanso.

Lo peor del asunto es que después de muchos años de reivindicaciones, los afectados consiguieron que se construyera un pabellón multiusos, que podrían compartir los vecinos de la parroquia y los alumnos del colegio Rodríguez Xixirei, pero aunque está acabado de momento no lo pueden usar.

Es más desde el ANPA de este centro escolar confirmaron a EL CORREO GALLEGO que el edificio “está terminado desde el curso pasado”, pero siguen sin poder utilizarlo por cuestiones burocráticas.

Así, padres y alumnos pasan todos los días por delante del reluciente pabellón, pero sin poder disfrutarlo. Muchos preguntan a menudo a los responsables del Anpa si por fin tienen las llaves, pero la respuesta es siempre negativa.

Y es que a pesar de que en el mes de octubre del año pasado las familias obtuvieron el compromiso del Concello de que el nuevo local estaría listo para ser utilizado “en una semana”, de momento siguen igual.

Más de tres meses después la situación no ha cambiado, tal y como lo confirmaron ayer desde el Ayuntamiento compostelano. Así, el concejal de Educación, Rubel Prol, indicó que “el Concello está pendiente de un informe de la Consellería de Educación para dotar al edificio de los suministros básicos de agua y luz”, señaló.

El Ayuntamiento de Santiago necesita la autorización de saneamiento y luz al ser en una zona por la que pasa el Camino. La larga espera está provocando la desesperación de las familias, los profesores del centro y los propios alumnos, que están hartos de esta situación.

CARTA A LOS REYES MAGOS DE ORIENTE. De hecho, los niños incluso escribieron una carta a los Reyes Magos para ver si así, de una vez por todas, podían disfrutar de los recreos en los días de lluvia, que no son pocos en Compostela.

Sin embargo, esta estrategia tampoco funcionó, a pesar de que en la misiva recordaban que, como en todo el país, se está viviendo una situación especial debido al coronavirus, que complica todavía más el contar con espacios disponibles en los colegios, puesto que es necesario aprovechar cualquier dependencia para que los alumnos puedan mantener la distancia de seguridad en las diferentes clases.

De hecho, ante la falta de soluciones y la tardanza el ANPA enviará en los próximos días una carta a la Consellería de Educación para solicitar la apertura del pabellón, aunque sea sin luz y agua. “Solo queremos utilizarlo como patio cubierto, así que nos da igual que no haya electricidad o agua, porque solo se va a usar de día y hay suficiente luz natural. Nos comprometemos a no utilizar los vestuarios o los baños. Si hay alguna opción legal para usarlo así, reclamamos que nos den las llaves, porque además sabemos que la obra ya está recepcionada por el Ayuntamiento”, comentan.

Precisan que la limpieza del mismo no sería un problema, ya que se encargaría el servicio del propio centro escolar.

Además, los representantes de los padres y madres de los alumnos recuerdan “que este curso es muy delicado por la situación que estamos viviendo. Los espacios amplios se cotizan más que nunca”, insisten.

MUY NECESARIO POR LA CRISIS DEL COVID. La necesidad de esta infraestructura se hizo muy urgente con el inicio de este curso, puesto que con los nuevos protocolos impuestos por la crisis sanitaria no pueden hacer uso del gimnasio en el recreo como hacían antes. Ahora, con las medidas de distanciamiento y los grupos burbuja, no es posible, por lo que al centro no le queda más remedio que organizar el tiempo de descanso de los niños en las aulas. Una situación que empeora en estos momentos en los que la tercera ola del coronavirus está provocando un gran aumento de casos en la capital gallega.

Asimismo, el pabellón también está pensado para uso de los vecinos por las tardes, puesto que fueron los que cedieron el terreno, con el compromiso de que el uso fuera compartido para que los residentes de Lavacolla puedan realizar en él actividades de ocio, puesto que el centro sociocultural se les queda pequeño.

Todo para un proyecto por el que este centro ya llevaba más de una década de espera y que comienza a desesperar a todos los afectados, que ven con mucha impotencia como el local está terminado, pero, de momento, solo sirve como elemento decorativo.

santiago@elcorreogallego.es

13 ene 2021 / 22:37
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