Santiago
+15° C
Actualizado
sábado, 11 julio 2020
22:40
h

La misión del cristiano

    HACE ALGÚN TIEMPO que en nuestra sociedad se ha corrido la voz, más o menos explícita, de que cada uno es dueño de planificar su vida sin que nadie le interfiera. Al mismo tiempo, otros consideran que es conveniente tener una visión amplia, para poder planificar. El creyente, al haber recibido de Dios la visión cristiana del mundo y del hombre, considera que el preocuparse del hermano ha de llevarle a ofrecer con humildad la visión cristiana, de modo que, una vez contemplada, programe su vida. A lo largo de los siglos se ha ido llamando a eso de distinto modo: evangelización, apostolado, transmisión de la fe, caridad bien entendida...

    La 1ª lectura de la Misa de esta tarde y de mañana presenta al diácono Felipe anunciando el Evangelio en Samaría. Los oyentes escuchaban y se quedaban pasmados ante los signos que realizaba, curando enfermos. Toda la ciudad se llenó de alegría. Comunicaron a la Iglesia de Jerusalén lo que sucedía con los samaritanos, y enviaron a Pedro y Juan a que les impusieran las manos. De ese modo recibieron el Espíritu Santo.

    El Evangelio de hoy muestra una parte de los discursos de Jesús en la Última Cena. Jesús les pedía a sus discípulos que le amaran de verdad, con lo cual él les enviaría un defensor que permaneciera siempre con ellos, el Espíritu de la verdad, desconocido para el mundo, pero que procede del Padre, y que llenará sus corazones. Habrá sintonía entre el Padre, Jesús y ellos, todo fruto del amor, que llevará a Cristo a manifestarse a ellos, para revelarles la verdad.

    San Pedro, en la 1ª de sus Cartas, nos ofrece el contenido de la 2ª lectura de la Misa. Dice el Apóstol que hemos de estar siempre dispuestos a dar razón de nuestra esperanza. Lo que el Señor nos ha transmitido y revelado, nos lo ha ofrecido para que hagamos partícipes a los demás de su revelación. Cierto que hemos de hacerlo con respeto y delicadeza, con humildad. Aunque muchos nos calumnien y torturen, hemos de dar gracias a Dios, porque mejor es sufrir haciendo el bien, que sufrir por haber hecho el mal. De ese modo, como Cristo volvió a la vida por el Espíritu, así sucederá también con nosotros.

    15 may 2020 / 22:14
    Noticia marcada para leer más tarde en Tu Correo Gallego
    TEMAS
    Tema marcado como favorito
    Selecciona los que más te interesen y verás todas las noticias relacionadas con ellos en Mi Correo Gallego.