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sábado, 04 julio 2020
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‘ALMANZOR’ ATACA DE NUEVO. El último vestigio que queda en pie de la antigua muralla de Compostela presenta un estado deplorable // Muchos vehículos pesados pasan por este arco a diario y los vecinos de la zona, dolorosamente hartos, apuestan por peatonalizar por completo toda la plaza TEXTO Darío Casal

Mazarelos, una puerta en la uci

La asociación de vecinos Fonseca, constituida por residentes en la zona vieja de Santiago, piensa seguir presionando hasta lograr la peatonalización del área de Mazarelos y la restauración del arco del mismo nombre, muy castigado por el tránsito continuo de vehículos. Buena parte de este tráfico se debe al fuerte movimiento rodado que genera la plaza de Abastos, en el que las furgonetas de reparto y los camiones son protagonistas. Aunque suelen ser transportes de bajo tonelaje, la antigua puerta, dado su reducida anchura, recibe con frecuencia golpes que, según los vecinos, no son de recibo. Además, la conservación de la misma es muy deficiente y en la actualidad se encuentra plagada de hierbajos y con piezas mas asentadas. Su rehabilitación es, por tanto, muy urgente.

“O Concello de Santiago ten a obriga de conservar a Porta de Mazarelos, mantela e custodiala, evitando a súa perda, destrución ou deterioro”, subraya el presidente de Asociación de Veciños da Cidade Histórica Fonseca, Roberto Almuiña, quien defiende la peatonalización de la Praza de Mazarelos, “a única zona da cidade histórica que non o está”, indicó ayer en Onda Cero. Además, también aboga por “suprimir a zona azul, dotar de dobre sentido de circulación á costa do murallón da Praza Abastos para o servizo exclusivo desta, como foi noutros tempos”, subarayó Almuiña.

Cabe recordar que el arco de Mazarelos es el único vestigio que queda en pie de la antigua muralla de Santiago, pues el reto de la fortificación fue derruida entre los siglos XVIII y XIX. En uno de los laterales se conservan los cimientos del torreón defensivo que permitía dar más seguridad a este acceso.

Según narra la página de Turismo de Santiago, la expedición militar de Almanzor sobre Compostela, desarrollada en el año 997, llevó al obispo Cresconio (1037-1066) a reconstruir el sistema defensivo creado por Sisnando II. Para ello, sobre el segundo anillo defensivo que rodeaba el núcleo urbano –el primero protegía el locus Sancti Iacobi–, edificó otra muralla con torreones de planta cuadrada y ronda interior. El arco de Mazarelos era, pues, una de las puertas que daban acceso a la ciudad. Existían además otros seis puntos de entrada de los que sólo se conservan sus nombres: Porta da Pena, do Camiño (entrada del Camino Francés), da Mámoa, Porta Faxeira, da Trinidade o de A Mahía, y la Porta de Sofrades. En el siglo XIX se derrumbaron las murallas, quedando sólo el arco de Mazarelos y algunos otros pequeños vestigios.

Peregrinos. En la Edad Media, los peregrinos que llegaban a Santiago desde Mérida por la Vía de la Plata entraban en la ciudad por la puerta de Mazarelos, que era también el lugar por donde entraban el vino del Ribeiro desde la ciudad de Ourense, según consta en el capítulo IX del libro V del Códice Calixtino, citado por Miguel Etayo Gordejuela.

MURALLA
ZONA MUY VISITADA

··· El arco de Mazarelos es la única puerta que se conserva de la antigua muralla medieval. Según relata el Códice Calixtino, es a través de esta puerta por donde entraba el vino en la ciudad, procedente de Ourense. El arco se encuentra entre la calle del Cardenal Payá y la plaza de Mazarelos. Es, además, en una de las zonas más visitadas de Santiago. La puerta de arco de medio punto peraltado tiene adosada en el lateral sur una edificación que conserva los basamentos del torreón defensivo que flanqueaba la puerta. Ambas arquitecturas están construidas en sillería de granito.

30 jun 2020 / 11:42
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