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Monseñor Barrio, tras la reunión con el papa en el Vaticano: “Tengo toda la esperanza de que venga”

Francisco se interesó por cómo está influyendo la pandemia en la celebración del Año Santo // El arzobispo afirma que el viaje apostólico depende de varios factores

Los rigurosos protocolos de la Santa Sede establecen que las conversaciones que cualquier invitado mantenga con el papa en audiencia privada deben quedarse entre los sagrados muros del Vaticano, y que las palabras del vicario de Cristo no deben trascender salvo que él mismo lo permita, como hace unos días recordaba la vicepresidenta Yolanda Díaz tras su encuentro con Francisco. Por tanto, si ayer, por un casual, el sucesor de San Pedro expresó al arzobispo de Santiago que visitará Compostela el próximo año nadie lo confirmará hasta que Roma lo autorice. De todas formas, por las diferentes declaraciones que tanto el propio pontífice como personas de su entorno realizaron en los últimos meses, parece que la ansiada peregrinación a la tumba del Apóstol está tomando forma y fuerza.

En declaraciones a los medios en la plaza de San Pedro del Vaticano, el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, hizo pública ayer —una vez más— su “esperanza” de que el papa visite la ciudad en 2022 en el marco de la segunda parte del Año Santo compostelano. Tras la reunión mantenida con el pontífice en el Palacio Apostólico con motivo de la visita ad Limina a Roma de los obispos españoles de las provincias eclesiásticas de Santiago de Compostela, Oviedo, Burgos, Pamplona y Tudela y Zaragoza, el prelado compostelano precisó que Francisco tiene “interés” en visitar la ciudad de Santiago, pero dejó claro que la agenda internacional del pontífice “depende de muchas circunstancias”.

“Hay que reconocer que en este momento en el que estamos ahora hay que tener muchos factores en cuenta”, aseguró monseñor Julián Barrio a la salida de la reunión. Por ello, insistió a título personal que cree que el papa “tiene interés” en visitar Santiago, si bien matizó que esto no quiere decir que ese deseo lo pueda realizar al 100 % dadas las circunstancias actuales.

“Yo tengo toda la esperanza de que venga”, aseguró tras el encuentro en la Biblioteca del Palacio Apostólico. De hecho, reveló que el papa le ha preguntado “con mucho interés” sobre el Año Santo y, en concreto, sobre “cómo está influyendo la pandemia en la celebración del jubileo”. “Y le dije que mejor de lo que pensábamos”, señaló el arzobispo, para afirmar que 163.000 peregrinos han recibido la compostela en el periodo que va de julio a octubre de este año.

De este modo, reivindicó el Camino de Santiago como un ejemplo de “convivencia” y destacó que la sociedad necesita “algo que aúne”, no que “uniforme”, para tratar de dar respuesta a la crisis. “El Camino de Santiago es una realidad de encuentro que hoy más que nunca necesitamos en nuestra sociedad”, dijo.

Además, se mostró feliz por ser el arzobispo de Santiago a pesar de haber superado el límite de edad de los 75 años que sirve para jubilar a los obispos. “En Santiago he podido presenciar cómo Europa tiene que volver a encontrarse consigo misma a la memoria del Apóstol Santiago”, incidió tras señalar que el Viejo Continente “no es que haya dilapidado la herencia que la ha configurado, sino que tal vez la ha olvidado”.

“Venir a Santiago es venir a Europa. Estamos en un momento en el que necesitamos ese impulso y esas ideas, esos pensamientos, que tenemos que tratar de reavivar en la realidad de Europa”, manifestó monseñor Barrio ante los periodistas que le esperaban en la plaza de San Pedro.

SIN CENSURA. El encuentro se extendió durante dos horas y media, algo habitual en las reuniones del papa con los obispos, y aconteció en un clima “sin censura” en el que cada “obispo ha podido preguntar lo que consideraba oportuno desde la experiencia que estaba viviendo en sus respectivas diócesis”, relató el prelado.

Si bien no ha revelado el contenido de las conversaciones, a pesar de haber sido preguntado, por ejemplo, por la propuesta del Gobierno de nombrar a la exministra de Educación Isabel Celaá como la nueva embajadora ante la Santa Sede, monseñor Julián Barrio manifestó que ha sido un “diálogo clarificador”.

“El papa conoce perfectamente nuestra realidad. Nos orienta no solo con su magisterio, que es espléndido, pero sobre todo con su testimonio”, aseguró, antes de dar cuenta de “las dificultades lógicas” que se están atravesando sin hacer mención específica a lo que se estaba refiriendo.

En cualquier caso, señaló que las dificultades no “dan derecho a hacer de la vida el muro de las lamentaciones”. “Tenemos que tratar con una gran creatividad de acercarnos al hombre de nuestros días para escucharlo con este espíritu sinodal”, afirmó. El titular de la Mitra compostelana ahondó en esta idea y corroboró que una de las palabras que más repitió el papa a la hora de comportarse pastoralmente es “cercanía” para escuchar lo que la gente dice.

17 dic 2021 / 00:00
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