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mujeres en la ruta jacobea (XXV)

'Royals' europeas, cancilleres y primeras hijas de EE. UU. con botas, mochila y bordón

ARTURO REBOYRAS REDACTOR DE EL CORREO GALLEGO  | 31.10.2019 
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Destacadas representantes de familias reales europeas peregrinaron a la tumba del Apóstol desde el siglo XX hasta la actualidad. En la memoria de muchos compostelanos y visitantes quedó grabada la entrada la ciudad de la Reina Sofía, escoltada por 350 miembros de la Guardia Real, el 14 de julio del Año Santo 2004. La actual monarca emérita recorrió a pie los últimos cinco kilómetros de la Ruta Jacobea (desde el Monte do Gozo), si bien ya el día anterior había acompañado a los soldados durante una cena que tuvo lugar en Arzúa a base de quesos de esta denominación de origen. Aquella jornada, su majestad hizo un brindis (con agua) con motivo del 500 aniversario de la fundación de la Guardia de Alabarderos, principal motivo de la peregrinación a la Casa del Señor Santiago. Doña Sofía estaba feliz y frente a la fachada del Obradoiro de la Catedral de Santiago confesó que se había tratado de una experiencia "fantástica y maravillosa".

No fue la única vez que la reina consorte acudió a Santiago para rendir tributo al Zebedeo. Junto con su esposo, el rey Juan Carlos I, presidió en varias veces la Ofrenda Nacional del 25 de julio, sobre todo coincidiendo con Años Santos; y también la de la Traslación de los Restos del Apóstol en una sola ocasión, el 30 de diciembre de 2004.

Siguiendo la estela de su suegra y coincidiendo con el jubileo de 2010, la entonces princesa consorte de Asturias, Letizia Ortiz R­ocasolano, se calzó las botas para recorrer un tramo del Camino de Santiago. Lo hizo en compañía de su esposo, el príncipe Felipe, y del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. Los actuales reyes de España iniciaron a pie poco antes de las once de la mañana el último tramo del Camino Francés, desde la ermita de San Paio, en Lavacolla, hasta la Catedral. Doña Letizia caminó los diez kilómetros que separan el punto de inicio de la Basílica Apostólica provista del bordón de peregrina, y calzado y ropa cómodos. Así, los herederos de la Corona rezaron aquel día ante la tumba del discípulo de Cristo y también abrazaron su imagen en el camarín. Así, pidieron su intercesión para que siga "atendiéndonos, cuidándonos y protegiéndonos en estos tiempos difíciles que vivimos todos".

Tras su proclamación como rey el 19 de junio de 2014, Felipe VI y su esposa, la reina Letizia, acudieron a la tumba del Apóstol de nuevo como gesto de acción de gracias y presentación; y para pedir su intercesión y bendición con motivo del inicio del reinado. Así, presidieron de manera extraordinaria (los monarcas españoles suelen hacerlo solo en Años Santos) la Ofrenda del 25 de julio. Aquel día, una multitud de personas, santiagueses, peregrinos y turistas, esperaban a los reyes en la capital gallega. Fueron recibidos entre vítores a su llegada a la plaza del Obradoiro, donde recibieron honores militares; y el rey, el bastón de mando de la ciudad.

La presencia de la reina Letizia generó gran expectación y no dudó en realizarse fotografías con muchas de las personas que les saludaban en la histórica explanada compostelana. A continuación, y tras un breve acto de bienvenida por parte de las autoridades, entraron en la Basílica acompañados por el arzobispo de Santiago, monseñor Julián Barrio, para realizar la invocación ante el Apóstol.

BÉLGICA. Otra familia real muy apegada a Compostela y el Camino desde hace décadas es la belga. Española y ferviente católica, la reina Fabiola de Bélgica expresó siempre su profunda devoción al Apóstol Zebedeo. Pasó largas temporadas de descanso en la ciudad del Apóstol -se alojaba en el pazo de San Lourenzo, propiedad del marido de su hermana María Luz de Mora y Aragón- y nunca perdía la oportunidad de acercarse a la Catedral. No obstante, recogen las hemerotecas que la reina consorte, esposa del rey Balduino, peregrinó oficialmente al menos en una ocasión a tumba del Apóstol Santiago. Lo hizo en el Año Santo de 1965, acompañada por miembros de la aristocracia belga y también de un equipo de asistentes. Peregrinó a Compostela desde Zarautz, localidad de la costa vasca donde previamente había pasado unos días de vacaciones junto con su marido y familiares. Desde allí, y en automóvil, puso rumbo hacia Santiago para rendir honores al Apóstol con motivo del jubileo.

Tras fallecer Balduino, la reina Fabiola acudió de nuevo a Compostela para descansar unos días. Era el Año Santo de 1993 y la monarca también realizó una visita privada a la Catedral.

Todo apunta a que fue la reina Fabiola quien transmitió a sus sobrinos, los actuales reyes Felipe y Matilde de Bélgica, el interés por el fenómeno jacobeo. La reina Matilde se convirtió en mujer peregrina en abril de 2017, cuando se calzó las botas junto con el titular de la Corona, sus hijos y varios amigos para recorrer algunos tramos del itinerario francés en tierras de Navarra. La experiencia entusiasmó a los royals hasta tal punto que decidieron continuar en la Semana Santa de 2018, ya en tierras de La Rioja. En abril de 2019, siguieron con su peregrinación realizando varias etapas de la Ruta Jacobea en las provincias de Burgos y Palencia.

LUXEMBURGO. Pasó casi desapercibida la peregrinación que realizó a Santiago la princesa Sibilla, esposa del príncipe Guillermo de Luxemburgo, hermano del gran duque Enrique de Nassau-Weilburg y Borbón-Parma, en el verano de 2017. En aquel mes de agosto, EL CORREO informó en exclusiva de que los miembros de la familia ducal se encontraba de descanso en el Hostal de los Reyes Católicos, tras completar el itinerario francés del Camino de Santiago. Los príncipes vivieron la experiencia acompañados de sus hijos y un séquito de unas quince personas. Estuvieron en la Catedral y rezaron ante la tumba del Apóstol. También disfrutaron de la gastronomía de la ciudad.

REPÚBLICAS. Pero el Camino no solo enamora a miembros de la realeza. También destacados rostros de repúblicas al nivel de Alemania o Estados Unidos declararon su admiración por este itinerario que contribuyó a la vertebración de Europa. Mujeres peregrinas como Angela Merkel, canciller alemana; o Jenna Bush, primera hija de los Estados Unidos entre enero de 2001 y el mismo mes de 2009 (hija del expresidente George W. Bush).

La primera completó los últimos seis kilómetros del Camino el domingo 24 de agosto de 2014 en compañía del entonces presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. Se trató de una breve peregrinación que sirvió como preludio del encuentro bilateral entre ambos dignatarios que tuvo lugar en la capital gallega una semana antes de la celebración del Consejo Europeo de Bruselas del día 30.

Jenna Bush, por su parte, se lanzó a la Ruta en Samos el 30 de mayo de 2004, Año Santo. Llegó en tren a Sarria procedente de Cataluña para iniciar el recorrido entre fuertes medidas de seguridad. Alcanzó la meta después de cinco días acompañada por dos amigas y con la concha jacobea sobre el pecho. Atravesó la Puerta Santa y recogió la Compostela en la Oficina del Peregrino. Según las hemerotecas, fue un viaje privado que la hija de Bush organizó para celebrar su graduación en la universidad.